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miércoles, 21 de septiembre de 2016

LOS AVATARES DE LA VIDA

CHICAS LES ESCRIBO, COMO UNA FORMA DE EXPIAR UN POCO MIS CULPAS, DESDE EL 8 DE AGOSTO QUE NO ME CONECTABA, Y ES QUE MUCHAS COSAS HAN SUCEDIDO EN MI VIDA, VIOLENTAS NOTICIAS
.
NOS HEMOS ENTERADO QUE MI MADRE SUFRE DE UN CÁNCER DE MAMA, QUE NO SE HA RAMIFICADO, PERO HA SIDO UN MES MUY DURO, PARA SABER QUE AUN ESTA A SALVO, Y TENEMOS ESPERANZAS.

USTEDES NO SABEN DE QUE MANERA ESA MUJER ES INMENSAMENTE IMPORTANTE EN MI VIDA, NO TAN SOLO POR SER MI MADRE, SI NO POR SU CAPACIDAD RESILENTE, NIÑA QUE CON 6 AÑOS PERDIÓ A SUS PADRES Y CRECIÓ EN UN ORFANATO, DE ESOS QUE DESCRIBEN CHARLES DICKENS EN SUS CUENTOS, SOLO SUPO QUE TENIA UNA FAMILIA CUANDO CON 18 AÑOS LA VINIERON A BUSCAR PARA SEGUIR CONTANDO CON SU PENSIÓN DE ORFANDAD. HASTA ENTONCES ELLOS SE LA QUEDABAN, MIENTRAS MI MADRE VIVÍA COMO INDIGENTE, SIN SABER LO QUE ERA UN REGALO EN NAVIDAD. ESA MUJER CONSTRUYO UNA FAMILIA SIN MAS QUE SU MALETA Y UN PAR DE PRENDAS DE VESTIR.

FUERTE Y VALIENTE LUCHO CONTRA EL DICTADOR QUE AZOTO ESTAS TIERRAS, DE MANERA SUBTERRÁNEA, SIN TENER ELLA NI UN FAMILIAR QUE VENGAR, ESA ES MI MADRE, Y NO QUIERO QUE LA VIDA ME LA ARREBATE DE MANERA TAN RUIN, NO MERECE IRSE ASÍ.

ESTE MALDITO CANGREJO DESESTABILIZA TODO, LAMENTABLEMENTE NOS PILLO COMO FAMILIA EN UN MUY MAL PIE, ACTUALMENTE ESTOY MUY MAL CON MI HERMANA, LO QUE ME HA IMPEDIDO, TENER LA CONTENCIÓN NECESARIA, PORQUE ME SIENTO SOLA CONTRA EL MUNDO.

POR OTRO LADO MI COMPUTADOR ESTA MALO Y EN EL SERVICIO TÉCNICO, DICEN QUE TAL VEZ ES EL MOTOR DE ARRANQUE, LO QUE ME SIGNIFICA TENER QUE COMPRAR OTRO. HOY ESCRIBO DESDE EL COMPUTADOR DE MIS HIJAS.

COMO VEN MUCHAS COSAS ESTÁN SUCEDIENDO, PERO NO HE DEJADO DE PENSAR EN ESTE ESPACIO, Y EN EXTRAÑARLES HOY MAS QUE NUNCA.

NO TEMAN NO ME IRÉ, TENEMOS FORKS PARA RATO, ESTE PULMÓN SEGUIRÁ RESPIRANDO MIENTRAS EXISTA UNA CHIFLADA SOÑANDO CON EL CHICO PÁLIDO, QUE CORRE ENTRE LOS ARBOLES.

¡GRACIAS POR SEGUIR AQUÍ, MIS QUERIDAS CHIKAS DE FORKS!

sábado, 6 de agosto de 2016

"¿Y si fuera ella?"- Capitulo 21


Cuantas veces pensando en la suerte que ella tenía, tantas pensando en cómo sería si pudiese ser ella solo un día y una noche por supuesto
Brujería o simplemente las estrellas se alinearon para que yo pudiera vivir este sueño del que no quiero despertar porque por fin me toco a mí la mejor mano del juego.


Por nada del mundo renunciaría a esto que estaba viviendo… Por nada del mundo renunciaría a él.


EL QUE LA HACE, LA PAGA.

Al día siguiente…

Debían ser las seis de la tarde, cuando embarcamos  rumbo a los Ángeles.

Rob le había escrito a su representante para que le consiguiera una cita urgente, en vano fueron los ruegos de George (su representante)para que Robert le contara que estaba sucediendo, solo le dijo que no se preocupara, que sería el primero en enterarse de las nuevas, lo que no lo dejo muy tranquilo.

Los ejecutivos accedieron gustosos, pero no menos preocupados, no querían que su Rey Midas estuviera a disgusto por nada.

Al arribar nos esperaba una camioneta que nos llevó directo a las oficinas de Summit, la salida del aeropuerto fue lenta, porque tuve que escabullirme por una puerta distinta a la de Robert, y él salió por otra minutos después, como es normal, los paparazzi lo esperaban hambrientos de una cuña, foto o lo que fuera. Habría sido un festín si nos hubieran descubierto saliendo juntos de allí.

Una vez llegados a los estudios, nos recibieron inmediatamente, allí estaba Paul Cass en persona, con su traje Hugo Boss reluciente, y su sonrisa perfecta, casi nos besa en la boca a ambos, fue muy divertido ver que sus ojos decían una cosa y su boca decía otra, tendríamos que ser estúpidos, para no reconocer que era amor por interes, seguro odiaba tener que besarle los pies a un par de adolescentes, que apenas hace un año no eran nadie.

- ¡Querido Rob y Kristen!, ¡qué alegría verlos!, ¿cómo han estado mis chicos favoritos?- decía mientras nos hacía pasar a su despacho- Síganme, ¿fue muy duro el viaje?, ¿les ofrezco, café, té, o una bebida isotónica?- decía muy solicito.

-Yo nada- dije muy impaciente por entrar en el asunto de una vez, Robert me había dicho que él comenzaría el tema con mucha delicadeza, y luego cuando entrara de lleno en los puntos que necesitábamos exponer, yo podía intervenir, esto para que fuéramos claros y precisos.

-Yo prefiero una Coca light por favor- dijo Robert como de costumbre

-Chicos, soy todo oídos, dijo sentándose amigablemente delante de su escritorio, mientras nosotros lo mirábamos sentados desde el sillón de su salita. Tenía claro que era una técnica que demostraba superioridad, pero a la vez cercanía.

-Tenemos noticias, que nos gustaría compartir con Summit- dijo Robert

-Ok- decía Paul, abriéndose la chaqueta en una posición ya no tan cómoda

-Kristen y yo estamos juntos- lo dijo de una vez, yo lo mire asombrada, vaya, menos mal que iba ser con delicadeza.

-¿Cómo?- dijo Paul parándose de golpe- ¿pero no habíamos dejado claro, que esto no podía suceder?, ¿habíamos llegado a un acuerdo al respecto?- dijo acercándose a nosotros, intentando intimidarnos, creo.

Entonces interrumpí, saliéndome del plan sin poder evitarlo, total ya no había plan.

-Bueno son cosas que suceden- dije resuelta.

-No suceden, si firmaste un contrato que señala prohibición- dijo fusilándome con la mirada

-¿Tengo prohibido enamorarme?, ¿eso quieres decirme?- respondí desafiante

-Ah, ¡¿es que esto ya es amor?!- dijo Paul con una irónica sonrisa en el rostro

Robert permanecía mudo, y yo estaba comenzando a molestarme.

-Paul, no vine aquí a discutir sobre mis intimidades, solo quisimos ser sinceros y transparentar lo que está sucediendo- le aclaré

-Pues muchas gracias Srta. Stewart, por venir a decirme a mi oficina, y en mi despacho que nuestro acuerdo se lo paso por buena parte- en ese momento ya no era “Querida Kristen”

-Paul- dijo Robert por fin interrumpiendo- No queremos líos con abogados, ni malos entendidos, esto paso, y no pudimos evitarlo, solo queremos resolverlo de la mejor forma, y vivir tranquilos.

-El directorio estará furioso si esto sale a la luz- decía sobándose el pelo y rodeando su escritorio para sentarse en su trono, furioso, ahora si tomando toda su posición de poderío.
-Paul- intente continuar, pero él me callo subiendo su mano en señal de stop, al parecer estaba planeando como matarnos y hacer que pareciera un accidente, porque cerraba los ojos y apretaba las mandíbulas.

Pasaron segundos eternos. De pronto se paró de golpe y comenzó el interrogatorio

-¿Esto desde cuándo ocurre?- dijo mirando solo a Robert

-¿Eso importa?- respondió Rob

-¿Alguien lo sabe?- yo pensé en Taylor, pero sabía que el secreto moriría con él, sobre Michael habría apostado que no diría nada, salvo que un hombre con el ego roto es muy peligroso, y yo, la niña que moraba dentro del cuerpo de Kristen, nada sabía de lo que era capaz este chico.

-Nadie- dijimos al mismo tiempo

-¿Seguros?- nos miró a los ojos casi clavándonos la pupila, primero a uno y luego al otro.

-Nadie- repetí yo con más fuerza

-Ok, ok,…- otra vez silencio- vaya lío,…- miro al cielo y luego prosiguió- ok esto haremos, yo hablaré con el directorio, diré que son hechos consumados, no prometo nada, mientras, les pido que guarden el secreto, yo creo que en unas cuantas semanas tendré más claridad, veremos cómo respira esto,… ¡vaya lío!- dijo otra vez, y se paró del escritorio como invitándonos a retirarnos. Entonces recordé a Taylor, “Kris, tú y Rob son el éxito de esta saga, aprovecha esa ventaja y cambia las reglas, no se atreverán a dejarlos ir, son un negocio muy rentable para ellos”

-No me iré de aquí, no sin soluciones concretas, no puedo- respondí frenando su huida frenética de la oficina.

Él me miro con un odio feroz, indignado por mi falta de respeto.

-Pues chica, habérselo pensado mejor antes de…- dijo mirándome y señalando el cierre de mi pantalón-, bueno ya sabes,…enamorarse.

-Ok, si así están las cosas, ¡renuncio!, renuncio a la producción, queda claro, llego hasta aquí- dije parándome del sillón de un brinco.

-¡Kris!, ¿qué dices?-me increpó Robert, pero yo no lo miraba

-Esa es mi última palabra, se acabó, basta de todo esto, ya hemos fingido bastante, y bien que les hemos servido, pero me aburrí, termino las tomas de Luna Nueva, y vuelvo a casa, nada de tour promocional, ni marketing, ni programas, ni alfombras rojas, nada de nada, como eso es parte del nuevo contrato, lo dejamos hasta aquí y punto- me dirigí rumbo a la puerta sin  detenerme. Rob me siguió imagino que para disuadirme, sin saber que me sucedía.

El ejecutivo se cruzó entre nosotros y la salida.

-Kristen querida, tampoco es para ponernos así, nadie se ha muerto ¿no?- su tono había cambiado de hostilidad total, al de amigos queridos nuevamente, incluso sonreía nervioso.
Me le quede mirando un segundo, sopesando si debía enviarlo al diablo de una vez, o darle una chance.

-Entonces tienes 48 horas para contarnos como seguimos, de lo contrario hablaré con mi abogado y firmare mi termino de contrato, espero tus novedades para tomar decisiones- esquive al tipo y salí de allí a toda máquina.

Nos subimos al transfer, y Robert no me hablaba, pero yo tampoco, estaba furiosa por su actitud tan pusilánime, no me gustaba nada que le asustara tanto tomar una actitud más agresiva, frente a la definición de nuestro futuro.

Sin hablar abordamos el avión por separado, y viajamos callados las tres horas  desde Los Ángeles a Vancouver. Cuando llegue a mi departamento, me gire justo en la entrada, para que no intentara entrar.

-Robert, creo que prefiero estar sola esta noche.

-Creo que hoy más que nunca debemos hablar, de lo que paso en Los Ángeles, de nosotros, del futuro, y del tuyo como desempleada

-No me voy a quedar desempleada, pero tú con esa actitud, tal vez me asombres si alguien vuelve a tomarte en serio cuando termine esta saga

-¿Eso crees?- me dijo ofendido

-Robert, de verdad hoy no quiero hablar

-Pues yo si- dijo desafiante

Me quede mirándolo fijo, pero sus hermosos ojos y su boca, me arrastraron del pelo hacia adentro. Imposible resistirme.

-Ok, pasa, y sigamos discutiendo

Robert dejo su chaqueta en el salón, y se vino tras de mi al cuarto, pisándome los talones

-¿Por qué esto siempre debe ser a tu modo?- dijo él mientras yo me ponía el pijama en mi Walking Closet

-Robert, ¿Por qué no sé cuánto más, quieran ellos que sigamos fingiendo?, su posición es muy cómoda, sin riesgos, nosotros lo damos todo, pero no podemos vivir honestamente, ¡basta!, no estoy dispuesta- decía mientras me ponía el pijama, yo por mi parte me amparaba en que la historia original decía que ellos al final de las grabaciones de Luna Nueva, ya no ocultaban que estaban juntos, no sabía nada más, era esa mi única certeza.

-¿De verdad crees, que podrás manipularlos?, son dueños de una industria que mueve millones de dólares, ¡te enviaran con una patada entre las nalgas de vuelta a Los Ángeles!
-No lo harán, ¿créeme?- dije tentando  nuevamente al destino

-¿Qué pasa si te sacan del reparto?, ¿no quiero ser parte de esto sin ti?- dijo algo desesperado.

-Rob, confía en mí, aquí nos quedaremos y lo haremos a nuestro modo- le dije tomándolo por el cuello y besándolo muy apasionadamente, mientras sus manos ya me recorrían con necesidad.

De pronto sono el timbre de mi departamento, despertándonos del embrujo del momento, y Robert corrió a esconderse. Me ordene la ropa y camine a la puerta, no sin antes tomar la chaqueta de Robert y esconderla en un closet

Cuando abrí la puerta, ahí estaba Nikki

-Nikki, ¿Cómo estás?- le dije asombrada

-¿Dónde estabas flacucha?, te llame todo el día

-Estaba fuera de Vancouver

- ¿Qué pasa que ya no te veo nunca?, estas todo el día de allá para acá con Lautner, ¿estas saliendo con él?, o solo romanceando, ¡nooo mejor aún!, ¿ya te lo estas tirando?- dijo apuntándome y poniendo ojos maliciosos- ¡el chico ahora está buenísimo!, imagínate que ya no lo puedo ver como mi hermano pequeño, ahora lo veo como el primo que se desarrolló de un verano a otro, y que me tiraría feliz- dijo y lanzo una risotada simulando un lengüetazo- Claro, obvio que si no te lo estas tirando tú, jamás te haría una cosa así, tengo mis códigos.

-¡Como se te ocurre!, solo somos amigos, además es más pequeño que yo-le dije aclarándole

- Pues yo creo que ya tiene todo donde debe estar, sí señor, esta para comérselo, ¿será legal si me lo tiro?- dijo riéndose otra vez

-Pues no creo que sea ese tipo de chico- dije sorprendiéndome algo celosa.

-¿Oye has visto a Pattinson?, necesito encontrarlo, con urgencia

-Eh, si, viajamos juntos a los Ángeles

Le mentí a medias, explicándole brevemente que nos habían llamado para contarnos novedades de la nueva promo, y a discutir algunos puntos sobre requerimientos del nuevo contrato.

-Quien como ustedes, yo con suerte rogare que no me cambien por otra actriz, ahora que no está Catherine tengo que estar alerta, después de todo fue ella quien me puso aquí.

-Tranquila, tu Rosaline es una de las más queridas por los fanáticos.

-¿La más querida?, ¡la más odiada dirás!, pero bueno no me importa ella es odiable, imagina que es enemiga de la “querida Bella”- dijo haciendo el signo de cremillas en el aire.
-Bueno, vámonos de farra, ¿no?, ya que hoy no me puedo revolcar con mi vampiro, tendré que buscar otras emociones- dijo riendo.

-Pero, ¿pensé que ya no estabas con él?- dije para probar los nervios de Robert, a ver si se atrevería a negar lo que Nikki insinuaba a menudo.

-Bueno,… estamos y no estamos, por ejemplo, hace una semana se quedó en mi casa, y nos revolcamos toda la noche, estuvo bien, aunque no me gusta que se vayan antes del amanecer…

En ese momento ocurrió lo más increíble que pudo haber sucedido.

-¡¿Qué estás diciendo Nikki?!, ¡¿Por qué mientes así?!- Robert estaba parado allí en mitad de la sala y Nikki lo miraba blanca como su personaje.

-¡Tú que haces aquí!- le dijo sin responder a las preguntas de Rob.

-¡Nooo!, quiero que tú respondas, ¿porque te aficionas en llenar la cabeza de Kristen con esas tonterías que te inventas?- dijo furioso

Nikki se tomó unos segundos para asimilar lo que estaba sucediendo, pestaño, y luego dirigió su atención a mí, sin salir del shock

-Kristen, ¿Por qué Robert está aquí?… escondido, ¿Por qué estabas oculto?

Yo estaba muda sin poder decir ni pio, no tenía explicación que darle.

-Nikki… -respondí sin saber que más decir del impacto

De pronto una luz surgió en mi cerebro y comenzó a maquinar una perfecta mentira

-Eh…, estamos discutiendo los términos del nuevo contrato, yo quería saber cuál eran las condiciones de Robert y por eso lo invite aquí- ella me miraba y luego a Robert, intentando creernos.

Y volvió a ocurrir otra cosa extrema

-¡Es mentira!, basta ya Kristen- dijo Robert- estoy aquí porque aquí paso mis noches

Nikki se paró de un brinco

-¡Kristen!, ¿Por qué?, te lo pregunte mil veces, y mil veces lo negaste-dijo perdiendo la paciencia

-Nikki, yo la amo y ella me ama, fue así desde el principio, no pudimos evitarlo, no hay más que explicar- la interrumpió Robert, hundiéndonos mas

-Kristen, responde- me decía Nikki sin escuchar lo que Robert le decía

-Nikki, no podía, sucedieron muchas cosas, no fue un jardín de rosas- dije excusándome

-Claro que no, se acostó conmigo muchas veces mientras te enamorabas de él

-¿Muchas veces?- yo mire a Robert

-Nikki, ¡basta no digas más mentiras!, ¡basta que sucede contigo!- repetía Robert indignado con Nikki.

-¿Vas a negar todas las noches que pasamos juntos?, ¿aquí?, ¿en Inglaterra?, ¿y durante el verano?

-¿Que dice Robert?- le dije yo, ahora deseosa de que él aclarara estas mentiras o verdades, ya no sabía que creer.

-¡Está loca!, ¡está completamente loca!, ¡no sé de qué habla!- me aclaraba Rob desesperado- estaba mintiendo aquí en tus narices, ¿cómo puedes seguir creyéndole?

-Si mi querida amiga, fueron muchas veces, ¿Qué te dijo?, ¿Qué fue solo una?, ¿un par a lo más?, ¡¡mentiroso!!- le grito desde lo más profundo de su garganta- y a mí se me partió el alma, porque sabía que su corazón se estaba rompiendo, por culpa de los dos.

-Nikki, ¡para!, sabes que nunca fue algo serio, jamás…hace más de un año que no estamos juntos, Kristen ya lo sabe… además nunca te prometí nada,…éramos amigos.

-¡¡Dijiste que me querías!!!- volvió a gritar

-¡Y te quiero!,…pero no como tú quieres, somos amigos Nikki, siempre hemos sido amigos,… pero nada más- le respondió Rob

La situación me puso a traspirar, era un dialogo demasiado íntimo, no tenía derecho a presenciarlo.

-Ok, creo que necesitan conversar a solas, y yo no quiero escuchar esto- dije con pudor, no quería ser parte de ese dialogo, ya tenía bastante con mis culpas.

Me pare y me dirigí a las puertas, pidiéndole a ambos que se fueran con su drama a otra parte

-Kris, por favor confía en mí solo una vez- rogaba Robert

-Robert de verdad creo que debes hablar con Nikki, y una vez que ambos tengan los temas claros, nos juntamos los tres y lo hablamos si así quieres- dije sin saber en que posición jugar este juego. La verdad, me sentía fatal por Nikki.

Nikki camino a la puerta, seguida por Rob, y desde allí me lanzo una mordida feroz.

-Traidora, eras mi amiga y te quería, no vuelvas a dirigirme la palabra o te abofeteare en público, lo juro- sus ojos eran dos dagas.

Cuando se cerró la puerta, me quede completamente sola, con el corazón destrozado, sin saber si me había equivocado o había hecho lo correcto

Cuando sentí que ambos avanzaron por el pasillo, entre abrí la puerta para escuchar la conversación, esperando tener algún atisbo de claridad, sobre lo que de verdad sucedía entre ellos

El eco, era perfecto, y pude escuchar “casi”, todo lo que hablaban.

-¡Eres un maldito!, ¡un puto!- le decía ella casi gritando mientras avanzaba por el pasillo

-Nikki, yo jamás te engañe, nos divertíamos, nos acompañábamos,… era un juego, ¿no recuerdas cómo comenzó?

-¿Eso era yo para ti?, ¿un juego?- le decía ella furiosa

-Nikki, desde hace más de un año que tú y yo, no estamos juntos, ¿Por qué dijiste esas tonterías allí adentro?, ¿no te das cuenta que eres tu quien queda fatal?

-Pues come algo de mierda, que el resto es todo para mí, así es como me haces sentir- dijo mientras pulsaba el ascensor.

-Nikki eres una chica increíble, pero vamos, di la verdad, tú ya sabias lo mío con Kris, o por lo menos lo intuías, ¿sino porque me hacías tanta preguntas sobre Kristen?

-¡Esta loco, jamás podría llegar a imaginar esta traición!,  ¡una traición por partida doble!- dijo fuera de si

-¿Qué quieres que te diga?, la amo, la amo, y no hay más, lo siento- dijo arrepintiéndose de todas las verdades con que la estaba destrozando.

-Pues, tú y ella pueden irse al infierno, púdranse juntos, en cuanto esto termine, no quiero volver a verlos en la vida. Les deseo lo peor y no hablo desde el odio, sino desde lo más hondo de mi destrozada autoestima, te agradezco todo esto que me estás haciendo pasar, porque ya sé que es justo lo que no quiero en mi vida, ¡un hijo de puta como tú!- el ascensor llegó, y Robert intento detenerla pero ella lo abofeteo y se fue.

Me asome por el pasillo y camine hacia Robert.

-Descuida amor, que esto es solo el principio- lo abrace y él se fundió en mi abrazo, yo sabía que de todas formas le dolia esta situación, después de todo él la estimaba, ambos la extrañaríamos mucho.

Pasamos la noche juntos, pero no pudimos hacer el amor, era una suerte de duelo el que estábamos llevando por nuestra amistad con Nikki, ella era el segundo cadáver que habíamos dejado en la orilla, junto con Michael, buscando nuestra felicidad.

Al día siguiente…

Tuvimos escenas interiores, y allí estaba la bella Rosaline, que sin mirarnos y bajo kilos de maquillaje se la veía cansada, seguramente tampoco había dormido.

Era extraño no acercarme a ella y decirle que fuéramos por un café o a fumar fuera, pero que diablos ella ni siquiera nos miraba.

Las semanas pasaron y ella jamás volvió a hablarnos, por supuesto el elenco lo noto, y no paraban de preguntar que sucedía, yo me negaba a dar ningún tipo de explicaciones.

Unas semanas después, justo cuando estábamos a punto de dejar de grabar, ella se presentó en la puerta de mi departamento.

-Hola Kristen- dijo escueta

-Hola Nikki- dije con miedo de averiguar el motivo de su visita

-Quiero hacer las paces, y como soy muy mala para disculparme, quiero regalarte dos entrada para un festival Grunge, que habrá mañana en la noche.

-Nikki, no sabes cuánto siento, todo lo que ha sucedido y como te extraño…. –dije intentando reconciliarme lo antes posible, porque la verdad es que estar sin ella era muy duro.

-Ya tranquila, vamos a olvidar toda esta mierda, mira yo iré con Jackson, ¿nos vemos allí, ok?- dijo cerrándome un ojo juguetona, luego se acercó y me dio un abrazo apretado y se marchó.

Más tarde cuando llego Robert le comente lo que había sucedido, y él se mostró extrañado, pero luego contento de que las cosas por fin estuvieran encontrando su cauce.

-Viste, como el cielo comienza a despejar, ya tranquila veras como iremos sorteando cada obstáculo, esa noche nos amamos nuevamente con la pasión habitual.

Al día siguiente asistiríamos al recital y podría hablar con mi amiga del alma, tranquila y por fin de manera sincera, sabía que no podríamos mostrarnos muy románticos con Robert, con ella ahí, pero por lo menos ya no habría más mentiras entre nosotros.


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Chicas por fin un Capi nuevo, la verdad es que fue difícil terminar este capitulo, porque necesitaba conseguir esa certeza que ahora se plasma de manera natural, pero fue muy difícil conseguirla...
Ojala les guste, y COMENTEN!!!!
Solo para saber que siguen esta historia y quieren que siga ....las quieroooooo

sábado, 16 de julio de 2016

TRAILER "THE LOST CITY OF Z"



Lo ultimo de nuestro Robert, la imagen no es la mejor pero se ve perfectamente.
Espero que le vaya muy bien con este nuevo proyecto.
¿Que les parece?

lunes, 27 de junio de 2016

Recuperando la eternidad- Capitulo 8


Los Volturi pondrán en predicamentos a la familia Black Cullen. ¿Qué tendrá que
hacer Jake para proteger lo que más ama ahora que es humano? Secuela de Contigo en el
alba.
Disclaimer: La mayoria de los personajes le pertenecen a S. Meyer los que no... son mios.

BLASFEMIAS

Nessie

Abrí los ojos y alargué el brazo en busca de mi esposo. Pero la cama estaba vacía.

--¿Jacob? --pregunté aturdida.

Sacudí la cabeza y volteé a mí alrededor. No lo oía, ni lo olía por ninguna parte. Mi corazón se oprimió por instinto. No me daba buena espina que Jake no estuviera... no después de que me hiciera el amor sin decirme ni una sola vez que me amaba.

Por supuesto que me había dado cuenta de que jamás habían salido las palabras que tanto
anhelaba escuchar de sus labios. Pero no podía exigirle nada... quizás es lo que me merecía por casi comerme a mi esposo. Por haber probado su sangre la noche anterior. Me sonrojé al recordar la escena.

Juro que jamás me había excitado tanto... Jacob embistiéndome mientras lo chupaba y me
llenaba en todo sentido de su esencia.

Me obligué a centrarme, me puse de pie y bajé las escaleras. Busqué alguna nota de Jake o algo que me indicara donde estaba... pero nada. Supuse que se había ido a trabajar. Subí las escaleras con pesadez.

Lo primero que tenía que hacer era meterme a dar una ducha, tomar mi desayuno y después ir al taller a buscarlo. Teníamos que arreglar las cosas.

Lo amaba y no quería perderlo.

Fui directo a la regadera y dejé que la tina se llenara. Necesitaba relajar los nervios. Me remojé unos minutos y después de perfumarme y asearme, me apresuré a cambiarme. Otro vestido a tirantes, sandalias, maquillaje natural y cabello suelto, fue mi elección.

Marqué a su móvil, pero me saltó directamente al buzón. Era casi lógico que estuviera en La Push, así que decidí que el primer lugar en donde buscaría sería en su taller.

Salí de la casa, corrí aprovechando mi fuerza sobrehumana y llegué al taller en un abrir y cerrar de ojos. Seth me vio y sonrió frunciendo el ceño.

--¿Nessie? Tenía mucho que no te miraba... hueles a...--olisqueó un poco el aire.

--Semi-vampiro, hibrida... abominación --terminé avergonzada.

Nadie exceptuando a mi familia sabía lo que había pasado. Que había bebido de Jake. Moría de vergüenza y no quería que nadie alguien se enterase de lo sucedido.

--Sí, la verdad es que sí, es decir...-- se retractó divertido.--Algo así. Tú sabes a lo que me
refiero.

--Sí, lo sé--respondí apenada.

--¿Y puedo saber el por qué hueles así?

--No pude resistirme y tomé sangre de un... perro.

--¿Un perro? --preguntó Seth con la expresión de asco en su rostro.

--Sí. Larga historia... ¿Está Jake por ahí?--pregunté rápidamente para cambiar el tema.

--No y sí.

Fruncí el ceño.

--¿No y sí?

--No está aquí, pero está en la casa. No ha querido salir.

Algo no estaba bien en eso. Asentí y me di la vuelta para tocar la puerta de la casa. Nada.

--¿Jake? ¡Jake soy yo! ¡Ábreme!

Escuché unos cuantos ruidos y la puerta se abrió de repente.

--Pasa.

Su voz estaba ronca y carecía de calor. Traté de no preocuparme por cosas tontas y pasé.

--Cierra la puerta--pronunció en cuanto estaba completamente dentro.

La casa de su papá estaba igual que siempre -exceptuando que había construido su taller en el garaje- todo igual como cuando era una niña. Sonreí melancólicamente mientras cerraba la puerta.

--Jake... --empecé en un intento de coquetearle, pero me quede como estatua al ver que me miraba con una impresionante cara de asco.--¿Esta todo bien?

--No. No lo está.

Mi corazón se oprimió y el mal presentimiento que había tenido, se acrecentó a sobremanera.

--¿Qué pasa amor?-- pregunté dando pasos cortos hacia su enorme cuerpo.

--Nada que te importe... chupasangres.

Me quede parada a mitad del camino y lo miré inescrutablemente.

--¿Qué dijiste?

--Lo escuchaste perfectamente: Chupasangres. Monstruo. Abominación. ¿Quieres que
continúe?

--No puedes estar hablando en serio.

Me tapé los oídos y mis ojos se llenaron de lágrimas. Mi Jake no podía estarme hablando de esa forma. Algo debía de haberle pasado. Ese no era mi esposo.

--Pero Jake, creí que anoche... tú y yo...

--Anoche te puse a prueba.

--¿Qué?--pregunté confundida y destapándome los oídos. ¿A prueba? Pero... ¿Qué?

--Muérdeme... --susurró. --No puedo creer que lo hicieras. ¿Te das cuenta de lo débil que eres?

Sólo te estaba probando y tú caíste redondita. Eres mala para mi pueblo... rompiste el tratado.

El castigo por eso es la muerte Renesmee.

Me llevé la mano a la boca. ¿Una prueba? Me había utilizado...

--Jake... se que atenté contra tu vida. Sé que no me merezco tu perdón... pero ya no me digas estas cosas. Te amo Jacob... ¿Qué puedo hacer para recuperar tu confianza?

--No me busques más.

--¿Qué?

--Me pienso quedar aquí. En mi único y verdadero hogar. No te acerques a mí... y juro no decir nada de que violaste el tratado. Dile a los niños que pueden venir a verme cuando quieran.

Pero tú no Nessie, no quiero que te me vuelvas a acercar.

--No es cierto... --musité casi en shock.--Pero Jake... tú me amas, ¿no? --pregunté aferrándome a la esperanza.

--Te quiero mucho. Pero ya no te amo... y te tengo miedo.

--¿Me temes? ¿No me amas?

Eso fue todo lo que necesitaba escuchar.

--Vete con tu familia Nessie... vete y ya no regreses.

Me di la vuelta y caminé sin ver atrás, si me atrevía a voltear y mirarlo me desmoronaría por
completo. De repente, me detuve en el marco de la puerta.

--Aunque no me lo creas... te amo Jacob. Te amo con toda mi alma. Y sé que no merezco tu perdón por lo que te hice... pero lo siento tanto...--musité aún sin voltear y después caminé sin rumbo y salí de su casa...

De su vida... para siempre.

--Adiós, Nessie...--se despidió Seth con tono apagado.

Tampoco pude voltear a verlo, mucho menos pude responderle. Me seguí de largo hasta
adentrarme en el bosque y corrí sin descanso hasta llegar a la que suponía era mi casa.
Entré y la sentí tan vacía. Definitivamente no iba a poder estar ahí.

Ese no era más mi hogar... porque ya no tenía un esposo a quien atender.

El dolor en mi pecho, nubló mis habilidades vampíricas porque me fui de boca cuando tropecé con una de las cajas de herramientas de Jake.

Me senté en el piso y agarré una de las llaves de mí... de Jacob. La miré de cerca y no pude evitar sonreír como tonta.

Aún podía recordar como es que ese hombre pasaba horas y horas enfrascado en el motor de un auto. Luchando constantemente hasta que estuviera funcionando.

Acaricié la llave y luego la aventé.

Jacob me había mentido. No me amaba como tanto había profetizado.

Mi esposo no me amaba... mi esposo me temía.

Monstruo.

No era más que una abominación de la naturaleza. No pude evitar que las lágrimas nublaran mis sentidos. No quería saber nada de nada.

No quería estar ni un minuto más en esa casa en donde tenía miles de millones de recuerdos.

Lo había perdido... había perdido a mi esposo para siempre.

Me disponía a hacer las maletas para irme, pero no tuve el valor. Tocar cualquier cosa de esa casa me abría un hueco en el pecho. Así que dejé todo allí y corrí hacia el bosque, con
dirección hacía Salem. En busca de un abrazo y algunas palabras reconfortantes.

¿Cuánto tiempo había pasado? Quién sabe. Pero me parecieron horas hasta el momento que toqué delante de las puertas de la nueva mansión Cullen.

En busca de ayuda de la única persona que conocía que habían abandonado una vez...

En busca del consejo de mi madre.
--
Jacob
--
Me dejé caer al suelo. El dolor era más que insoportable era agonía pura.

Se había ido... me había creído la pendejada y media que le había dicho. Le había roto el
corazón, al mismo tiempo que había roto el mío.

Dolía... dolía como al carajo.

--¡Ahhhh!--grité sin poder controlar el aullido que gorgoreaba en mi pecho.

Seth corrió desde el taller hasta meterse a toda velocidad a la sala de la casa y se arrodilló a mi lado.

--¿Jake? ¡Oh rayos, Jake! ¿Qué tarugada hiciste esta vez?--preguntó angustiado.

No pude contestarle... el pecho me ardía como los mil demonios. Había más que mentido,
había blasfemado de la manera más sucia y cruel que podía haber imaginado.

--¿Puedo saber porque le dijiste toda esa sarta de mentiras a Nessie? ¿Y cómo está eso de
que te mordió?

Lo volteé a ver impresionado y extrañado. Él se encogió de hombros.

--Lo siento. Pero no alcancé a meter la cabeza en la tierra para que mis súper oídos no
escucharan su pelea.--musitó en un intento de broma.

Claro que no le encontré el chiste a sus palabras. Pero me asusté. No era mi intención que
alguien se enterara de que el tratado se había roto. Si Sam se enteraba... habría guerra y no podría volver a ver mis hijos.

--Tranquilo viejo. No diré nada. Sé que debería de hacerlo. Pero no... no lo hare, a menos que no me digas qué rayos fue todo eso que acabo de escuchar.

--Que Nessie se fue...

--No. Que la corriste de tu vida, mas bien. No te entiendo hermano, se supone que la amas y has hecho cada estupidez por estar a su lado.

--Y porque la amo... la dejé ir.

Seth se acercó y me proporcionó un puñetazo.

--¡Diablos, Jake! ¡Si serás idiota! ¡Tanto criticaste a Edward y le acabas de hacer exactamente lo mismo a Nessie!

Me removí incomodo y le mostré los dientes. A veces se me olvidaba que era un simple
humano...

--No me compares... esto es distinto.

--Es la misma idiotez. Dejar ir a la mujer que aman porque creen que es lo mejor para ellas.

--No lo entenderías, Seth.

--Y tienes razón, Jake. No lo entiendo. Y déjame te digo que lo que le acabas de hacer a
Nessie es mil veces peor que lo que Edward le hizo a Bella.

--¡Hazme sentir peor! ¡Gracias amigo!--grité apretando los puños.

--¿Qué no le ves? Ella es tu esposa... la madre de tus hijos. Te desconozco, no eres el mismo Jake que siempre admiré.

Me dejé caer al suelo. Me sentía peor que nunca. Solo quería encerrarme en mi mundo y ver si podía dejar de sentir, el corazón me dolía como el carajo.

--Déjame solo.

--Solo ya estás--musitó ya en el marco de la puerta. --Sólo espero que seas lo suficientemente fuerte como para afrontarlo--y se fue estrellando la puerta.

Dejándome como el mismo lo había dicho... solo.

Agarré un jarrón y lo estrellé en el suelo. Un vidrio botó y me corté la mano.

Maldita sea 

Fui a lavabo y dejé que mi mano se refrescara bajo el chorro de agua. Miré la sangre correr
como si fuera una pequeña fuente y mis recuerdos me traicionaron.

Claramente vi la escena en donde era sometido bajo la sed de Nessie. Vi la cara de mis hijos.

El rostro de mi mujer extasiado y enloquecido.

Estaba haciendo bien. Dijera lo que dijera Seth, había sido lo mejor.

Curé mi mano, más no pude curar la herida de mi corazón.

No tenía razón de nada y para nada. Había perdido al amor de mi vida y sin ella la vida carecía de sentido.

Me senté en el sillón y me hundí en mis recuerdos.

Me sentía como escoria y basura.

Nessie...

Me torturaba recordando su rostro cuando le decía toda esa bola de mentiras. Definitivamente

ya no había forma de recuperarla... la había perdido para siempre.