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jueves, 8 de noviembre de 2012

El objeto de mi deseo-Capitulo 2



CAPITULO 2

Original de Alexa



Mala noche.

Traté de dormir pero no pude pegar un ojo.

Sentía sapos y culebras en el estomago. Siete largas hora después, me siento como el culo, tendría que haber tomado una píldora para dormir pero temí no despertar a tiempo y ahora siento que sostengo el mundo sobre mis hombros.

Me arrastro como puedo y bajo de la cama. Por Dios, me siento muy mal. Daría lo que fuera por tomarme este día libre o por quedarme unas cuantas horas más en la cama. Mas es imperativo que llegue a la oficina.

Vallantines me ha citado una hora antes de salir a terreno. Al parecer me dará las instrucciones y bla, bla, bla, etc, etc, etc, todas esas cosas que cree que necesito saber. ¡Como si yo no supiera hacer mi maldito trabajo!. Está bien, no soy periodista de espectáculos, pero, por el amor de Cristo, ¿Qué tan difícil puede ser? Básicamente no es muy diferente a cualquiera de las otras ramas del periodismo. ¿o sí?

Pongo un CD de Muse para darme ánimo, creo que Uprising me vendría bien.

Voy a la cocina y agradezco el café negro, me da algo de que agarrarme. Tendré que tomar varios de estos si quiero sobrevivir el día.

Me meto en la ducha y evito el agua caliente, necesito despertar. Doy un grito al sentir el agua fría sobre mi cuerpo. Nada mejor que la tortura para abrir bien los ojos.

Eso fue brutal pero luego de un momento ya estoy mejor y me dispongo a enfrentarme a lo que venga por delante.


Al llegar a la oficina, siento que todos los ojos están puestos sobre mí, veo que la noticia de mi gran entrada del día anterior me ha puesto en la boca de todos, miro el panel mural que está sobre la máquina de café y doy gracias de no encontrarme con alguna bochornosa fotografía rememorando lo ocurrido el día anterior.

Lo bueno de trabajar en el centro, es que está atiborrado de tiendas y no me costó mucho, ni tanto, comprar un pantalón que cubriera mejor mi humanidad.

No necesito ese tipo de percances, que llamen la atención sobre mí, en este lugar ya soy lo suficientemente rara para esta gente, “No soy del medio” Me han hecho sentir desde mi llegada.

 

-Buenos días Green -me dice Patrick, el chico que reparte la correspondencia.

Un saludo normal, común y corriente... Si no fuera por la mirada lasciva que me lanza al pasar muy junto a mí.

El saludo se me congela en la boca y siento como se me suben los colores al rostro.

¿Acaso esta gente nunca me ha visto en falda...?

“En falda sí, pero casi sin ella no”, me dice la molesta vocecilla en mi cabeza.

Avergonzada me dirijo a la seguridad de mi cubículo y me hundo en mi silla.

Mierda... ¿No podría comenzar peor este día?

Sacudo la cabeza. Lo pasado pasado está, me digo. No dejaré que esto arruine mi día y me vuelco a hacer los preparativos para mi salida.

Guardo mi cámara digital, la grabadora, el archivo de Brown que he recopilado de la red, con toda la información que he encontrado... ¡Qué fastidio!

 
-¡ Green!-grita la voz de Vallantines, desde el fondo de la sala.

Lentamente me levanto y me hace un gesto para que me dirija a su oficina.



-Thomas Brown estará filmando las últimas escenas de su próxima película en una locación en las afueras de la ciudad. -me dice él- Supuestamente el Señor Christopher McCarty y su esposa Lillian Archer, estarán presentes gran parte de la grabación.

El Sr. McCarty ha sido el... ¿Cómo decirlo? “El Padrino” de Brown. Está demás decir que McCarty es el mayor inversionista dentro del mundo del espectáculo y que es accionista en casi la mayoría de las grandes compañías del rubro. Así que si te lo encuentras por ahí, trata de no meter la pata esta vez Green o si no te pongo de patitas en la calle en un dos por tres... ¿Entendido?



¿Cómo puedo responder a algo así? Sus palabras son verdaderamente ofensivas, pero asiento con la cabeza.

Aquello no sólo compete al mundo del espectáculo, las Empresas McCarty estaban relacionadas con la mayoría de las industrias cinematográficas, de publicidad y marketing entre otros rubros.



-Tienes quince días Green para entregar la nota. Pero no quiero una nota lame culos, quiero algo que venda. Le he prometido a Andre Lyon, el representante de Brown, que la nota trataría específicamente sobre su papel en la nueva película, pero necesito que encuentres algo caliente, algo que dispare las ventas, algo sabroso y de preferencia escandaloso.



-Pero... señor, con todo respeto ¿eso no sería desleal?... Es decir... Usted ya le dio su palabra y...


-¡Es por esto que no quería contratarte Green, sabía que no tenias pasta para esta revista, tú y tus buenas enseñanzas! -me grita rojo de ira. Cierra sus ojos y por un momento creo que está contando hasta diez. - Adoro a Magda,-agrega apretando los dientes-, de ella y de nuestra infancia sólo guardo bellos recuerdos, solamente por eso es que te di el trabajo, pero hay ocasiones en que me arrepiento más y más de mi decisión.



Rayos... “Ahora sí que las has fregado”, me regaña la voz en mi cabezota.

Me aclaro la garganta.

-No lo decepcionaré señor, necesito este trabajo y no volveré con las manos vacías-le prometo.

Ese es un nuevo record para mí, la he fregado sin siquiera haber comenzado, uf, toda una hazaña. Debería haber una categoría en los Récords Guinness o algo así, seguro que ganaría por lejos.

Vallantines me mira y me despide haciendo un brusco movimiento con la mano, luego se deja caer en su gran silla de cuero sin decir palabra alguna. No es necesario leerle la mente para saber que está pensando en un nombre para remplazarme y salgo pitando de su oficina.

Me detengo contra la puerta, apoyando mi espalda en está mirando mis zapatos. Podría ser un poco más estúpida? No creo que eso fuera posible.

Al levantar la cabeza veo a toda la oficina esta mirándome, susurrando, riendo, mofándose, incluso el asqueroso de patrick...

-¿Por que mierda no toman una fotografía?- les digo furiosa.

Camino de vuelta a mi cubículo, tomo mi cazadora y voy tras la maldita noticia de una puñetera vez.
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Aquí tenemos nuevamente a Alexa con otro impresionante capitulo de su autoría, es cada vez mejor, apoyemosla, dejemosla volar, ella DEBE iniciar su ascenso sola y dejar de ser esclava de Twilight, es momento de que se realice y se arriesgue y debemos ser nosotras las primeras en apoyarla. Por ella y por lo que nos dio, Viva este nuevo relato!!!!, a comentar...

4 comentarios:

Bell.mary dijo...

Hola Alexa un buen capitulo, pobre Green lo que tiene que aguantar solo por conservar su trabajo que aunque no es lo que ella quisiera tiene que seguir adelante, vamos a ver que le depara con esta noticia sobre el Sr. Brown........... Gracias por compartir esta historia que se ve muy buena es bueno leer algo de tu autoria sin que tenga nada que ver con twilight sabes que cuentas con nuestro apoyo para dejarte volar como dice Coka y disfrutar de tu talento,
Besos para ti y para Coka por publicar el capitulo.......

Anónimo dijo...

Una historia muy interesante y que nos deja con ganas de seguir leyendo! Como siempre Alexa nos da el privilegio de ser parte de su magia! Una gran escritora, saludos! Ma. Veronica.

Sissy dijo...

Alexa:
Siempre una pluma impecable.
Felicidades nuevamente por animarte a volar en solo. Twilight ya es parte de todas nosotras, pero es muy valido intentes crear algo de tu propia cosecha.
Me has hecho reír mucho al imaginarme a este jefe gruñón y antipático de Green.
Nos seguimos leyendo:
Sissy

Heidi Alarcon dijo...

de verdad que pasar por una situación así es muy bochornoso y lo peor es que ese recuerdo se queda guardado para la historia jijiji... Alexa felicidades, pinta para ser un buen relato!!!