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lunes, 27 de enero de 2014

Detras de los ojos azules- Capitulo 10



Descubrir que la muerte gusta de ti, siempre será peligroso. Aceptar ser su confidente, puede ser peor. Porque la verdad de las novelas, usualmente, no es como se cuenta en el papel.



Elise, enamorada de la vida y deslumbrada por quien menos debía, descubrirá su propia historia en los ojos transparentes que la encontraron sin buscarla.


Oportunidades y elecciones. Recuerdos y miedos. Ambos, Muerte y Elise, revivirán lo que no creyeron pudiera darse. El cambio de las decisiones, no quiere decir que todo saldrá bien esta vez.

No hay finales felices, sólo finales, que a veces… Pueden continuar eternamente.


CONFESIONES

CAPITULO MAYORES DE 18

ORIGINAL DE SISSY

Elise estaba agotada por todo el peso silencioso que cargaba en sus hombros, no sólo por su enfermedad. Edward había desaparecido y aunque era lo que ella había decidido, lloraba por su pérdida como una viuda.

Con ayuda de Marita y Ralph, llevó a cabo una venta de garaje ese fin de semana pactando que todo lo que no se vendió, seguiría bajo cargo de sus amigos para rematarlo y enviarle el dinero a su cuenta ya que  le quedaban sólo unos pocos días más en la ciudad antes de su regresar a casa y de ahí, iniciar su travesía.  Elise sonrió con sarcasmo e ironía mientras se movía de aquí a allá entre contenedores, al recordar que apenas tuvo tiempo para cumplir con las vacunas y requerimientos sanitarios para ingresar a Tailandia ante lo acelerado de sus planes. ¡Si tan sólo supieran!

Luego de despedirse de sus amigos la tarde de ése domingo, tres días después de hechar a Edward, prefirió quedarse sola en la semi vacía casa que seguir sonriendo forzadamente cada vez que le preguntaban si estaba segura de todo eso.

El cansancio era demasiado y como la adrenalina del día la estaba ya abandonando por completo optó por dejar el desorden en paz y se dio un largo baño caliente, luego se forzó a tomar sus suplementos y cenar bien en sus improvisado pijama de mini-shorts y su vieja sudadera de la universidad, a pesar de estar sumamente ansiosa por irse a la cama a acostarse. De ahí en adelante tendría que cuidar mucho de sí misma para sacarle el mayor provecho a su tiempo.

Era una lástima que la televisión hubiese sido uno de los primeros objetos en venderse, pensó aún con el cabello ligeramente húmedo. El sol se había ocultado temprano y deseosa de distraer su mente, rebuscó entre las cajas por su guía de viajes. Irse hasta el otro lado del mundo implicaba aprender de antemano algunas cosas importantes pero justo esa noche, su mente no tenía ganas de estudiar. El motivo, la melancolía en su corazón.

-¿Dónde estás Edward? –Preguntó al aire botando el libro sobre el edredón.- ¿Te marchaste ya? Lo lamento tanto y te extraño, perdóname…

Lloró de nuevo en su cama, añorándolo.

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Las heridas que el fuego le había causado habían sido muy profundas y el vampiro tardó mucho en sanar, tiempo forzoso que utilizó para reflexionar sobre las acciones a realizar a continuación. Tenía gran urgencia en partir en busca de Carlisle pero no podía irse sin verla una vez más, así que apenas se halló curado y  aseado, marchó con prisa en pos de Elise para asegurarse de que estuviera bien. No iba a dejarla sola con todo.

Toparse con la casa casi desmontada le causó mucha aprensión. Debía encontrar a su padre, pronto.

Esa noche no fue necesario espiar por la ventana para darse cuenta de que a pesar de la hora, Elise no dormía. Tampoco esperaba el temblor en su interior al escucharla llamarlo entre sollozos. El monstruo no se había equivocado, ella lo necesitaba y esa convicción provocó un inesperado chispazo de calor en su muerto corazón al llenarlo de esperanza.

Sin pensarlo más, se rindió ante lo que Elise le provocaba y se dirigió a la entrada.

El timbre de la puerta sobresaltó a Elise. ¡No podía ser! ¿O sí? Impulsada como un resorte, corrió hacia el baño para limpiarse rápidamente antes de abrir.

La silenciosa figura alta y masculina parada en el portal le miró profundamente apenas la tuvo frente a sí y Elise, impulsiva como era, se lanzó a sus brazos para luego tomarle por el rostro y besarlo desesperada en los labios.

¡Al diablo con las buenas intenciones! Su corazón estaba roto y nada iba a cambiar, pero Edward estaba ahí y eso bastaba por el momento.

El vampiro fue consciente de lo humano que se sentía al contacto de Elise. Se halló creyéndose vivo a su lado gracias al calor con que su impetuosa boca calentaba la suya en un beso pleno de emociones, de uno y otro participante. Sólo eso bastó para hacerlo feliz y alejar cualquier fantasma que su perturbada cabeza pudiese liberar.

La puerta se cerró tras de ellos mientras Elise le guiaba de la mano al interior, completamente entumecida de su conciencia y previas elecciones. No iba a pensar en mañanas, sólo en presentes.

Ambos se detuvieron en el medio del desorden de cajas y entre la carencia de muebles volvieron a abrazarse. Edward fue quien la besó esta vez, sin detenerse a medir fuerzas ni a pensar en temores de fragilidad. No había cabida para esos miedos porque no había necesidad de ellos, todo él había aprendido ya a ser lo que Elise requería.

Con toda naturalidad adaptó su pétreo cuerpo a las suavidades de ella y por fin dejó en libertad a sus emociones, tal cual lo hacía Elise siempre. Necesitaba percibirla con todas sus capacidades, tocarla, recorrerla, sentirla aún más como presentía que ella era capaz de lograrlo con su forma de ser.

Su mano se dirigió hacia el moño en lo alto de la cabeza de Elise, desbaratando con el toque se sus dedos el lazo con que ella lo contenía, dejándolo caer como una oleada roja sobre los hombros cubiertos. El suave y limpio perfume aún permanecía sobre él y Edward lo aspiró con felicidad a ojos cerrados sumiendo su nariz en el hueco del cuello de Elise mientras ella permanecía quieta, hipnotizada en voluntaria seducción.

El aroma que Edward inhaló lo llenó de placer. Hacía tiempo que no lo percibía impoluto, sin aquella traza a fresillas que transtornadamente, transpolaba de Bella a Elise. Le gustó mucho al absorberlo profundamente y deseó probarlo con todos sus sentidos. Era lamentable que aquel otro maligno olor encubierto, también se pegara a ella…

A causa de ese recordatorio, se alejó con renuencia de Elise, no sin antes recorrer lentamente con la punta de su nariz toda la piel de su cuello y depositar un beso en la base del mismo. Sí, su naturaleza deseaba morderla justo ahí, pero no para alimentarse; sino para amarla.

-Elise…

Su voz salió alterada y acariciadora, pero antes de seguir, ella tenía que saber muchas cosas. Era el tiempo de confesiones mutuas, únicamente que Elise debería ser quien las iniciase.

-Elise… Lo sé.

De momento, al estar tan turbada, ella no pudo comprender y le miró interrogante por respuesta. Edward exhaló aire que no necesitaba en realidad.

-Elise. Dímelo por favor. Sólo ponle nombre.

-¿Cómo? ¿A qué te refieres?

Poco a poco un temblor comenzó a nacer entre sus pulmones, empujando con sus estertores, a la neblina de su arrebato.

-Elise…

La voz de Edward salía suave, aterciopelada y protectora, pero en vez de tranquilizarla; crispó todos sus nervios a la defensiva haciéndola separarse de él por completo.

-¿De qué estás hablando Edward? ¿Por qué volviste? Yo me marcho, puedes ver en todos lados que ya prácticamente me fui de aquí.

-Elise… -Él ignoró la agresiva respuesta, sabía bien que ella iba a tratar de seguir ocultándolo.- Siempre lo he sabido, lo olí en ti desde la primera vez que te vi. Dímelo.

-¿Qué? ¿Cómo que me “oliste”? ¿De qué estás hablando?

-Por favor Elise, invariablemente has confiado en mí y no tienes idea de cuánto he respetado esa fe incondicional e inmerecida. No dudes y dímelo. Sé que estás enferma…

Elise contuvo la respiración justo ahí, aterrorizada.

-¡Por Dios, Edward! ¿Qué hiciste? ¿Fuiste al hospital? ¡Esa información es confidencial!

-No Elise. A mí no me hacen falta médicos, sé que estas muy mal. Tanto, que prefieres mentir a entristecer a todos los que te aman.

A ella comenzaron a aguársele los ojos. Escuchar su propia confesión de boca de Edward era aceptar la realidad de nuevo; y era horrible.

El vampiro esperó prudentemente. El llanto era siempre muy conmovedor para alguien que como él, estaba privado de esa liberación. Con calma y fortaleza percibió todos los cambios en Elise cuando las lágrimas ya sin control, escurrieron de sus ojos.

-¡Edward…!

Elise se arrojó a los brazos de su amado amigo en busca de sostén, por fin alguien más compartía su secreto y aunque eso le aligeraba el peso, también le angustiaba la reacción que él pudiera tener luego de confirmarle la afirmación.

Edward la abrazó con ternura y frustración. Todo él deseaba protegerla del mal y no sabía si iba a poder lograrlo. La lección de respeto le había costado al vampiro una vida anterior, pero le asustaba mucho la posibilidad de que ella huyera despavorida apenas se enterara qué era él en realidad y lo que le estaba ofreciendo, a cambio de su salud.

-Shhh… Tranquila, está bien. Estoy contigo, no me voy a ir a ningún lado… Confía en mí.

-Ed… Edward… -Contestó ella entre sollozos.- Es que esto no es de tu incumbencia, no tienes… Tú en específico… Tú no debes cargar con esto…

-Elise, no tienes que protegerme de nada. Yo, estoy, yo soy… Sólo dilo y ya.

Ella lo miró dudosa, sabía que Edward ya había vivido la muerte de alguien y lo había destrozado. ¿Para qué decírselo? No iba a permitirle estar a su lado por compasión, la pura idea le daba rabia y asco.

-¿Qué caso tiene Edward? No es como si tú pudieras cambiar algo por saber qué es en específico. Además, sabré cuidarme.

-Elise, nada está perdido hasta que se pierde.

-Basta Edward, no seas necio… Yo… Ya te lo dije, no puedo…

-Elise…

La voz era demasiado suplicante, demasiado convincente. Tonta y voluntariamente ella se clavó de sus ojos donde tanto le gustaba perderse, olvidarse y sólo sentir. Lo vio venir al hundirse en ese pálido azul que se cernía sobre ella, el beso volvió a trastornarla, exponerla; e  inmersa en abstracción lo dijo.

-Es cáncer Edward. Regresó y esta vez ya no hay modo de vencerlo.

El semblante de él apenas si mostró alteración por no angustiarla, pero no le gustó la respuesta. ¿Volvió?

-Siempre hay un modo…

-No…

Seguían acurrucados, en el medio del desorden, y ahí mismo Elise contó por  primera vez a alguien ajeno a casa la verdad de su vida.

-Cuando era poco más que una nena me lo descubrieron. Viví largas temporadas en el St. Jude Children Hospital. No sabes lo terrorífico que es que tus primeros recuerdos sean el modo correcto en ayudar para que te pongan una venoclisis, o cómo vomitar sin ahogarte.

Ver a tus amigos calvos al igual que tú y de repente, a sus camas vaciarse y sus padres llorar mientras te abrazan despidiéndose.

Edward, acostumbrado a la muerte, se sintió terriblemente afectado. No sólo por el dolor de su amada Elise, sino por esa triste realidad.

-Fui feliz de dejar ese lugar luego de dos años, cuando yo tenía cuatro. Era de las pocas vencedoras tan pequeñas. Todo mundo hizo una gran fiesta para celebrarlo, pero regresó cuando tenía ocho años. Yo ya estaba harta de tomar tantas medicinas y tantos chequeos sanguíneos y de que mis padres me riñeran por mi actitud o hasta involucraran a mis maestras de la escuela para que me motivaran a no negarme a cuidar de mí, cuando la maldita bestia volvió. Tanta quimio y tantos gastos por mi causa dejaron a mi familia casi en la ruina. Mis compañeros de la escuela y sus padres fueron maravillosos. 

Organizaron decenas de eventos para recaudar fondos para nosotros y mis amiguitas más cercanas se empeñaron en usar pelucas de todo tipo para que yo no me sintiera rara. -Elise sonrió a ojos cerrados ante el recuerdo, la niña paliducha y débil, rodeada de otras niñas en su casa que la trataban como una princesa.- En aquella ocasión, salí adelante más rápidamente porque lo detectaron a tiempo y se suponía por estadísticas que yo ya iba a estar bien… Y… Bueno… Yo me descuidé… No se suponía que esto iba a suceder de nuevo… Se suponía que yo… Que yo…

La voz se le partió y no pudo seguir, ahogada por el llanto, convulsionándose de pena entre los brazos de Edward. Demasiado debilitada internamente en ésos  momentos como para sostenerse.

El vampiro estaba conmocionado. ¡Pobre niña Elise! ¡Pobre chiquilla asustada! ¿Querría ella…? ¿Aceptaría ella…? Qué injusta era la vida mortal.

Edward volvió a besarla deseando con ello consolarla, librarla de todo pensamiento doloroso, cuidarla.

Elise se dejó llevar, su estado era demasiado emocional y le fue fácil y necesario buscar refugio en el amor de Edward. Sin separase de sus labios, él la elevó sin dificultad en sus brazos y se dirigió al dormitorio, seguro y convencido de lo que quería hacer. No iba a dañar a Elise, él jamás iba a lastimarla físicamente, sabría amarla como lo hizo con Bella.

Luego de dejar a una temblorosa y callada Elise en la cama procedió a desnudarse, dejando su duro y masculino cuerpo expuesto ante ella quién lo miró con admiración y amor, en los húmedos ojos. ¡Qué seguro se sentía de lo que estaba haciendo!, pensó mientras la ayudaba a quitarse la holgada sudadera por encima de la cabeza y esperaba a que ella se deshiciera el short, quedándose solamente en una breve prenda interior. Edward se perturbó al contemplar el casi completamente expuesto cuerpo de ella y el rosado rubor que le abrillantaba la palpitante piel, mientras que su vivo corazón cantaba desbocado de anticipación en la garganta, para él.

Con lentitud y cuidado recorrió las suavidades reveladas, en un modo premeditado que le permitía disfrutar y apreciar el placer que ambos experimentaban con las primeras caricias. ¡Cuán distinto se sentía volver a estar con una mujer a la que en verdad quería, todo él rezumbaba de emoción!, meditó complacido. Sí, el recuerdo de Bella fue inevitable, pero momentáneo. Elise tenía derecho propio sobre él y sinceramente, Edward deseaba ser de ella.

Fantasmas y remordimientos se evaporaron al acompasar los cuerpos en ires y venires de toques, besos y gemidos. Su boca se adueñaba de la de ella rozando sin temor la piel viva de Elise y con la misma, se gozó de probarla cómo y dónde quiso.

Con cuidado y dominio, llevó sus labios al punto erótico de su naturaleza, el lugar de la consumación de la sed. La sangre corría sonoramente llamándole con tentación en el cuello y no se negó a buscarla, pero se limitó a lamer y succionar el codiciado territorio con fervoroso respeto mientras que dirigía su tacto hacia los palpitantes pechos que subían y bajaban a causa de la excitada respiración de Elise. Lleno de placer, se separó del cuello olfateando con embeleso el embriagador perfume que toda ella emanaba para concentrar ahora su atención en los senos. Con reverencia en su toque procedió a acariciar con la lengua el más cercano al corazón, sin descuidar al otro en firme seducción del erecto y sonrosado pezón. Succionó y mordisqueó a uno y otro en un ritmo constante y perturbador que en poco tiempo, la hiso llegar al clímax, copando de éxtasis al vampiro al percibirla estremecerse en el primer orgasmo.  

Elise le miró absorbida cuando se repuso un poco, aturdida de amor y deseo; y él le devolvió la mirada, dejándola entrar en sus ojos y en todos los secretos que ahí guardaba mientras ella se dejaba caer sobre las almohadas, presa y dispuesta a lo que fuese por él.

Contemplarla expuesta entre las sábanas revueltas, con la piel deseosa, sonrosada y brillante, le recordó a Edward uno de esos hermosos cuadros de Gustav Klimt donde pelirrojas orgásmicas se mostraban plenas a sus amantes, y sonrió para sí. Elise era bella y merecía todos los altares que un hombre pudiese levantarle, sí; pero su belleza externa apenas aparejaba a la de su interior y por alguna suerte, ahora ella era de él.

Separándose momentáneamente, sus manos bajaron sin dejar de tocarla hasta sus caderas, y con suavidad para no asustarla con su verdadera naturaleza, terminó de desnudarla. Quieto y agitado igual que ella, contempló con fascinación el sexo expuesto de un color ligeramente más oscuro que la cabellera rojiza, y volvió a sonreír maravillado. Un glorioso aroma y brillo le llamaba desde ahí y suspirando, atendió pronto al mismo, ante el nervioso temblor de anticipación de Elise.

Con cuidado, se posicionó entre sus piernas y aún más delicadamente tocó su húmedo sexo, temblando de excitación al igual que Elise, al tener el derecho de acariciar lo más íntimo de ella.

El corazón latiente, dio un brusco salto cuando los fríos dedos comenzaron a palpar y estimular la zona con delicadeza y conocimiento, Elise gimió en respuesta y cerró los ojos de nuevo, perdiéndose en las sensaciones. No sólo era la impresión de ser ése el primer encuentro entre ellos, o la marejada de emociones que había surcado desde que se enteró del retorno de su enfermedad; era… Edward y su forma tan indescriptible de hacerla sentir mientras le hacía el amor.

Para el vampiro, el mantenerse voluntariamente consciente de su entorno concentrado en leer y sentir el placer de Elise, fue igual de excitante que si se gratificara a sí mismo. Él también la necesitaba mucho, pero en ese momento era sabiente de que Elise era quien más requería de olvidarse de todo y sentirse a salvo. Acompañarla en semejante viaje era un regalo inapreciable y él la seguiría cada vez que Elise así lo quisiera.

Con veneración y ansia agolpándose en su garganta, acercó y sumió su rostro entre los suaves muslos llevando su boca hasta el femenino sexo, para besar y probar lo que comenzaba a alterar sus sentidos y dominio. A fin de cuentas, él también se había rendido ante ella y quería ser tan suyo, que necesitaba saberla dentro de sí en todas las formas posibles.

Elise gimió ante el impacto de sentir la helada lengua posarse ahí para recorrer y separar con firmeza sus otros labios al beber de ella, subiendo y bajando en un ritmo estimulante que de inmediato dominó su mente, oscureciéndola por completo en obediencia a las sensaciones que de sus caderas emanaban. Los duros dedos regresaron a su clítoris en un toque firme e hipnótico que acompasaba perfectamente a la boca que la devoraba, entrando y saliendo una y otra vez en su ardiente y lubricada cavidad; volviéndola un ser primitivo y sensorial, listo para quemarse.

Elise se retorcía asfixiada de placer entre gemidos y gruñidos involuntarios, ahogada por completo en el poder que Edward tenía sobre ella y se dejó ir tal y como lo había anhelado en aquella primera alucinación suya, al recordar los claros ojos del extraño con el que alguna vez compartió una mesa en una concurrida velada.  La liberación se vino explosiva, entre fuertes sacudidas y gritos que rogaban por más; Edward sólo le dio unos instantes para que su corazón se relajara al regresar a su boca y besarla ansioso, subiendo y acoplando su cuerpo al de ella. El entorno se estaba difuminando para él también y sus instintos comenzaban a golpear con demasiada fuerza al muro de su concentración, deseosos de tomar a la chica de modo primario y cabalgarla hasta saciar sus apetitos también.

Las manos de Elise se tornaron sobre él posesivas, acariciándole y ayudándole a montarse sobre ella, sintiéndose sobre la pétrea piel como fuego vivo cuando con una tomó su miembro para recorrerlo y acariciarlo; mientras que con la otra lo guiaba por el trasero, acercándolo dominantemente hacia el lugar donde ella quería tenerlo. Edward siseó al contacto y tuvo que retroceder mentalmente un poco para poder  palpar cuan involucrado estaba el monstruo en amar sin dañar, a Elise.

En una ráfaga de morboso diálogo, ambos concordaron que la deseaban y terminaron de hacerse uno ante la necesidad acompasada que sentían por  penetrarla.

Consiente de ese acuerdo y de que ya no podía esperar, llegó el momento de entrar en ella, haciéndolo lo más dominado que pudo, sufriendo voluntariamente la contención de sus deseos para ayudarse a no destrozarla en su frenesí. Su desesperante lentitud sólo sirvió para aumentar la necesidad de Elise, cuyas caderas se sacudían violentas, buscándole y rogando terminara de poseerla. Quizá algún día…, pensó el vampiro, mientras su imaginación ardiente  recreaba la escena de lo que sería esa misma vivencia con ella como inmortal también. Se descubrió a sí mismo añorando con felicidad ese día, en medio del agolpante placer de sentirla contrayéndose pesadamente contra su miembro.

Elise…

Ese sentimiento de alegría rompió los límites de su esencia y finalmente olvidó que él no estaba vivo en realidad, la pasión por Elise y el amor de ella lo hicieron humano en todos los sentidos y se entregó por completo. Su miembro entraba y salía entre las ardientes contracciones que le recibían e intentaban retenerlo firmemente, haciéndolo endurecerse y llenar por completo la cavidad para el placer de Elise mientras que sus bocas se besaban al mismo ritmo, penetrándose con la lengua en voluntaria imitación al sexo y aumentando la locura de comunión que experimentaban.

Con su cuerpo al límite y ansioso por liberarse, alcanzó a notar el aumento imparable en el ritmo y la fuerza de las embestidas; y con desesperación se agarró firmemente las femeninas caderas para intentar medir y contener la fatalidad al dejarse ir. Cuando el orgasmo empezó a sobrepasarlo, la sed instintivamente reclamó su satisfacción también y Edward palpando al veneno agolparse en su garganta, puso toda su confianza en su férrea voluntad de la supervivencia de Elise mientras se corría salvajemente y perdía contacto con su mente.

Elise se convulsionó también en medio de sonoros y magníficos gemidos, perdida en su propio clímax e ignorante de cuán cerca estuvo de la muerte, al momento de que un ofuscado de placer Edward la elevó repentinamente por las caderas y espalda para seguir embistiéndola; mientras que llevaba la boca hasta su cuello, gruñendo inhumanamente por mantenerla cerrada y en un último instante, lanzar con violencia la cabeza hacia atrás -lejos de ella-, alcanzándola en orgasmo con un rugido.

Cuando la neblina del placer comenzó a difuminarse, Edward abrió los ojos que al igual que ella había cerrado en algún momento, para contemplar a la perfecta humana que seguía entre sus brazos, viva, palpitante y unida a su sexo. Lenta, muy lentamente, volvió a llevar a su boca hasta la base de su cuello y con reverencia lo lamió, para luego besarla delicadamente en el mismo lugar.

Amar a esa chiquilla sería siempre la fuerza para mantenerla viva.

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Uf! Necesito un trago.

Sugiero para acompañar la lectura la canción “Possession” de Jace Everett, que aunque puede no sea de su estilo musical, el tributo a Rob con que la unieron sí que lo será.

Oh, sí; soy mala, sé lo que les va a provocar el video. Je, je, je…


                         


CHIKAS COMENTEN Y CON ESO DEN UNA ALEGRÍA A ESTA ESCRITORA QUE DA TANTO A CAMBIO DE NADA.  

15 comentarios:

María Veronica dijo...

Excelente capitulo sissy me encanta tu manera de escribir y de plasmar cada detalle y como.siempre dejandome con ganas de más!!! Servir Edwardvale pedirá a elise que la deje transformarla? Aceptaría elise??? Espero el.próximo capítulo con ansias! Saludos a todaas

Sissy dijo...

Hola Ma. Verónica!A mí me encanta que me hayas ganado en comentar!

Coka, gracias por subirlo con la frecuencia necesaria para obligarme a seguir trabajando en la historia para tenerla lista a tiempo. Je, je , je...!

Les juro que estoy plenamente segura que en éste capítulo sí dejé mucho que desear en términos de narración, pero es que ya les he dicho que lo del erotismo se me complica bastante al ser yo quien lo describa. ¡Ja! Si seré incongruente, ¿verdad?

Okay chicas, les cuento que apenas hace unos minutos le mandé a Coka el cap. 13 y no creo que me falte ya mucho para terminar de narrar todo. Quizá unos 6 capítulos más, y escriba la palabra "fin". Ojalá en la cuesta final logre mantenerlas interesadas aún.

Y sí, definitivamente el fic va a tener dos finales. Uno a publicarse aquí y el otro en mi blog, para que aquellas que se interesen lo suficiente, conozcan la idea original que estoy empecinada en contar apegada a mi sueño tal y como fue en realidad.

Un beso a todas y un abrazo!

Cariños: Sissy

althena dijo...

Sissy!!! el cap estuvo buenisimo y la narracion excelente como siempre no lo dudes!!!! ufff ya kiero mucho mas de ellos!!! me encanto ver que Edward no se rendira que luchara por ella!!!! y Elise tendra en su momento la oportunidad de decidir si se transforma o no pero la verdad no creo que tenga ninguna duda de querer pasar la eternidad junto al hombre que ama!!!! Kissitos Sissy estare ansiosa esperando el siguiente cap y leere tus dos finales!!!!!

krizia cullen dijo...

Hola Sissy. Me gusta entender los pensamientos de Edward y la forma de como lo explicas.
A mi personalmente después de leerlo, me ha dejado como si le faltara algo al capítulo, no se exactamente que es, volveré a leerlo.
La historia en si me gusta la oscuridad que le das la hace más atractiva.
Lo de los dos finales será genial poder leerlos, aunque me imagino que en uno serán felices y en el otro no. Dado el tono un poco oscuro de toda la historia me inclino por pensar que el que imaginaste no terminaba muy feliz.
Esta historia es más fácil de entender si se lee entera, si no pierdo el hilo de capítulo a capítulo.
Besos amiga y a por los capítulos restantes.

Anónimo dijo...

Este capítulo me encanto, creo que si narraste perfectamente el erotismo de la escena de amor, asi como la lucha de Edward contra si mismo para no dañar a Elise.La historia se esta poniendo muy interesante y me encantaría que acabara bien y que ambos estén juntos para siempre. Un saludo y esperare ansiosa el próximo capitulo ...como siempre.

sarita celeste barrios barrios de morales dijo...

muy buen capitulo sissy excelente diría yo me encanto el encuentro estuvo a su nivel de amor entre ambos y desesperación por sentirse y amarse espero qe elise le toque comprender lo y no alejarse de el cuando el le cuente su situación el amor lo puedo todo no??... sigue así esperando con ansias el próximo cap ... besos y abrazos

Anónimo dijo...

Que si mala?? eres perversa ese video de Rob esta ufff !!! Y mira que lo digo yo que me inclino mas por Taylor. Pero es que despues de esa descripción tan genial de ese encuentro entre edward y elise ver ese video de Rob tan sexi!! lo deja a uno volando jajajajaja
Ya llendo a la historia y a la narracion me parece que esta muy bien, como siempre le imprimes ese estilo tuyo romantico en medio de la tragedia y me transportas de inmedianto a la escena y a la cantidad de emociones que genera la historia .
Ahora esperare con anhelo el siguiente cap para ver que reaccion va tener Elise ante el descubrimiento del secreto de Edward y si aceptara dar ese cambio que la dejara en las mismas condiciones.
Se que lo haras muy bien chica de nuevo te felicito y espero leerte pronto
Un abrazo
Isabella black cali colombia.

Lorena dijo...

gracias sissy por este maravilloso capitulo! el encuentro entre Edward y Elise me dejo sin aliento! la narracion fue perfecta!Besos!!!!

maty dijo...

exelente sissy

un capitulo muuy subido de tono jajja pero muy bueno... pobre de Elise todo lo que a tenido k sufrir :( pero espero que cuando conosca la naturaleza de Edward acepte su ayuda y eso kedria decir un felices para siempre, bueno no exactamente pero un juntos por siempre si... pero me huele a que Elise se resistira un poko...ya kiero leer el proximo capitulo que le dira Carlisle, la ponsoña todo lo puede asi k espero k si se cure... ai k emocion ya lo kieor leer jajja

mis felicitaciones como siempre sissy un capitulo mas esepcional.

saludos
Maty

Laura dijo...

Excelente capitulo me gusto mucho,hubo de todo pasion,amor,tristesa y dolor....lo plamaste muy bien Sussy,esa pasion q hubo entre ellos fue lo mejor y q Edward pudo estar con ella sin miedo...q triste q otra vez a Elisse le regresara el cancer y esta vez no hay esperanza,me senti muy mal x lo q ella a pasado no a sido nada facil para ella,y Edward ya sospechaba de q estaba enferma pero jamas imagino q fuera tan grave,q bueno q él volvio,y q tambien él tiene esperanzas de transformarla,q sucedera mmmm,te felicito x este capitulo muchas gracias y ya le queda poco a esta historia nnnooo tanto q me gusta!!!!!,
jaja saludos y nuevamente gracias!

Anónimo dijo...

SISSY,,,QUE BARBARA QUE VIDEO BABEE MI MONITOR OMG....MAS SEXY...NO EN ESTE PLANETA...WOW...POR OTRO LADO...EL ENCUENTRO ERA INEVITABLE....Y LO LLEVASTE BIEN.... ME GUSTO EL CAPITULO...Y TE TENGO MIEDO ---TE ADVIERTO NO ME GUSTAN LOS FINALES OBSCUROS HE----AUNQUE BUENO COMO AUTORA TIENES EL DERECHO DEL FINAL QUE QUIERAS PERO COMO OPCIONAL OK....BESO CHICA TALENTOSA Y CLARO QUE LEERE EL FINAL ALTERNATIVO.....LIZZZZ......MEXICO

Laura dijo...

Ahora me estoy dando cuanta q puse Sussy jaja perdon es SISSY!!!!!

Sissy dijo...

Chicas, las adoro!
Gracias por sus comments y todo su apoyo!
Besos!

Bell.mary dijo...

Hola mi querida Sissy dejame aqui estoy tarde pero segura estoy con muchas vueltas pero hoy tuve un ratito para leer y dejarte mi comentario....
Pues por donde comienzo sera por decirte que cada dia esta historia se pone mucho mejor y que porsupuesto nos tendras aqui hasta el final y yo apuntadisima para leer los dos finales, me encantaria conocer la historia tal y como la soñaste.... El capitulo estuvo excelente me encanto que Edward decidiera agarrar al toro por los cuernos como se dice y hacer que Elise terminara por confesarle lo que le sucedia, Cancer un mal que desgraciadamente esta cobrando la vida de muchas personas y que es muy triste no solo para el que lo padece sino tambien para todos sus seres queridos verla sufrir y no poder hacer nada por ayudarla, me conmovio muchisimo escuchar a Elise contar todo lo que padecio de niña con la enfermedad, y ver que regreso con tanta fuerza solo espero que Edward pueda decirle toda su verdad y que ella tome la decision de poder tener una nueva vida si asi lo quiere...
Por otra parte la escena mas esperada por fin se dio, me encanto como se desarrollo, el todo tierno y siempre luchando son sus fantasmas para no dejarlos salir y lastimarla, creo que para el tambien era muy importante permitirse nuevamente amar en todos los sentidos y pues me dejaste con ganas de leer mas de saber que pasa despues de estar juntos pero aqui estare esperando hasta la proxima ......
Yo creo que no me alcanzan palabras para agradecerte por compartir tu talento, eres grande mi querida Sissy.... Besos

Anónimo dijo...

Sissy querida,
he leído de una tirada todos los cap. Me encantan, ¡nuestro querido Vampiro bueno! Como me gusta tu manera de relatar esta historia, Oscuro, pero al mismo tiempo, dulce, suave, tierno, cuidadoso y sensible a la vez, justo como lo soñamos, y nos lo imaginamos, ¡¡Que locura tener un vampi asi en tu vida,!!
Pero solo pude leer hasta el cap. N.10, y dices que ya vas a publicar el N.13, y yo me digo, ¿donde estan el 11, y el 12, me gustaria que me lo dijeses, pues esta pagina, ya se hizo mi amiga, y la visito y leo todos sus Fics. Ya le comente a Coka, que seria bueno, segirlos y terminarlos,(a lo que me contesto, gracias,Coka.)
Solo algo mas. agradecerte los buenos momentos que te debemos, por tu escritura, Gracias me encanta,
Abrazos, F.P.