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lunes, 11 de enero de 2010

A la Caza del Vampiro. Capítulo 7

La locura de Alexa







Diario de Coka
Ese mismo día.


Yo estaba parada en mitad de la habitación y sin respiración, con la cabeza llena de pajaritos y lo peor de todo es que no podía articular palabra alguna.
¿Y que iba a decir de todas maneras si no tenía explicación razonable que entregar?

—¡Dime quien eres y que haces aquí o llamo a seguridad! —. Dijo él muy enojado.

La última frase me sacó del trance y rápidamente le pedí que se tranquilizara, le dije que era parte del catering y que había entrado porque el coordinador me lo había pedido, pero al verle tan incomodo quise acomodarlo y justo se despertó.
Me miró con mucha desconfianza.

—Te voy a pedir que me dejes solo por favor, no me gusta que nadie este en el tráiler cuando descanso—. Decía esto mientras se alejaba del salón rumbo a la mini cocina.
Pero que diablos le pasa a todo el mundo en este maldito rodaje? Primero la chica con la bebida y ahora esto… ¿Acaso no puedo descansar por un momento? —. Maldecía muy despacio, hablaba para si mismo.


—Me imagino—. Le dije aclarándome la garganta recordándole que aun permanecía ahí. —Claro, después de lo que te pasó debes estar aterrorizado—.

Pero me arrepentí en el acto de mis palabras, supe en ese mismo momento que me había equivocado mortalmente al decir eso.

El se volteó para mirarme aun más horrorizado que antes.

—¿Quien eres?. Dime la verdad—.

Caminó entonces lentamente hacia la puerta de salida como si fuera un gato encerrado y temiera por su vida.
Se veía increíblemente tentador y apetitoso todo asustado moviéndose casi felinamente.
Tragué saliva e hice acopio de toda mi fuerza de voluntad para no saltar sobre él de un brinco.

—¡Oye chico, tranquilízate! ¿Ok?.
No todas estamos muriendo de amor por ti.
Sales constantemente en televisión, el incidente que viviste fue noticia mundial, sólo lo sé porque leo las noticias—. Le contesté con la voz más autoritaria y casi despectiva que tenía, apostándolo todo en el intento.

Por dentro moría, esta no era la forma que imaginaba nuestro primer encuentro, no se acertaba ni remotamente a lo que habían sido por mucho tiempo mis fantasías.

—Perdona estoy un poco cansado del acoso—. Respondió él. — Lamento si te ofendí, no quiero causarte problemas, menos en tu trabajo. Yo no soy así, y me molesta el tener que comportarme de ese manera.
Discúlpame yo de verdad lo lamentó…

Y justo en ese momento, justo cuando la mandíbula se me caía de impresión al escuchar las palabras de Robert, al ver que mis palabras le habían convencido, justo en ese momento un golpe a la puerta retumbó en el trailer rompiendo el mágico momento que estaba viviendo.

¡Que me llevé el diablo! Pensé muy molesta mientras Robert indicaba que entrara fuera quien fuera el que se encontraba afuera… molestando.

—Disculpe señor Pattinson, será mejor que comencemos a filmar de una vez, quedan pocas horas de luz y no podemos perder otro día.
Espero que ya se encuentre más repuesto y no se preocupe, esta todo dispuesto para comenzar una vez que usted este listo—.

Pero detrás de sus amables palabras pude ver que mi amigo se encontraba molesto por la tardanza y los contratiempos.


El rodaje comenzó y nosotras mirábamos a menos de 30 metros como un mojado lobo y un flacucho Robert se disputaban una cerveza que volaba por los aires, la verdad nunca entendimos mucho de que iba la historia porque todos nuestros ojos estaban puestos en él, el director pedía repetir una y otra vez porque sólo Taylor parecía estar a lo que estaba mientras Robert con cada “corten” parece que se apagaba mas y mas. Pronto la luz se fue y el maldito productor con su maldito audífono nos comunicó que deberíamos en 30 minutos estar listos para servir la cena que ya llegaba en una camioneta lista para ser servida.

—Que rabia—. Le comenté a Alexa. —Estar en esto sin poder dedicar mi atención completamente a él porque tenemos 100 tipos que no conozco y que no quiero conocer esperando ser atendidos por Mary Poppins, Dios mío!!! —. - decía mientras blasfemaba de rabia.

—Coka, recuerda que es sólo por hoy y mañana, lo importante es lo cerca que estamos de él—. Me respondía Alexa con su típico optimismo y entrega.

Que rabia me daba que fuera tan sumisa, me daban ganas de tomarla por los hombros y sacudirla un poco para que se bajara de la nube en la cual vivía.
Menos mal que mi amigo Patricio pasó justo en ese momento y me distrajo de mis locos deseos.

—Pato, pato—. Casi le grité desesperada. —Yo creo que Robert debe tener hambre ¿No?. Después de todo no ha comido nada—. Le dije esperando que me enviara directo al tráiler aunque fuera para preguntar.
Pero lamentablemente no obtuve la respuesta que esperaba, mi amigo estaba furioso con Robert, decía que todo lo que habían pagado no compensaba las rabias ni los atrasos generados por culpa de la “estrellita”.

La comida llegó y servimos uno y otro y otro y otro hasta que las manos ya no las sentía y lo único que podía hacer era maldecir mi suerte mientras que Robert no mostraba ni un solo pelo.

A lo lejos miraba el tráiler con la luz encendida rogando que alguien pidiera “servicio al cuarto”, pero nada.

—Pierdes tu tiempo Coka—. Dijo Pato. —El tipo se fue a dormir y no quiere que nadie lo moleste para nada, no sé de qué vive con razón es un flacucho, sólo quiere Coca-cola—. Continuó mi amigo cuando se dio cuenta que miraba como una tonta en esa dirección.

A esa altura yo tenía claro que él sabía perfectamente lo que me pasaba y seguro estaba horrorizado con el posible desenlace.

—¿Y Taylor? —. Preguntó Alexa mirando hacia todos lados.

—Esta compartiendo con la gente de la producción—. Le contestó. —Ese chaval es un crack, no se cree para nada lo del éxito y la fama, da gusto trabajar con gente así—.

Lentamente la gente fue terminando de comer y nuestro trabajo no tenia para cuando terminar.
Debíamos retirar, lavar y guardar todo antes de poder dormir y la mayor parte del tiempo esperé que él se despertara y pidiera algo, cualquier cosa.

Pero no fue así y mientras Alexa cantaba alegres canciones (y verdaderamente no se como podía estar feliz mientras lavaba quinientos mil platos sucios), pasaron las horas y luego rendidas y desilusionadas nos fuimos a dormir.




Al siguiente día.


Estaba agotada, cansada y había dormido pésimo, con Alexa tuvimos que acomodarnos las dos en una sola cama, porque de lo contrario debíamos ir a un hostal y yo no iba ni loca.

Toda la noche tuve que aguantar el mal dormir de Alexa que además y para colmos de males hablaba… no, eso es quedarse corto… Alexa prácticamente gritaba mientras dormía y mas encima daba golpes para todos lados.

Yo me tapaba la cabeza con la almohada y me quedaba en mi orilla de la cama mientras ella pataleaba para todos lados.
Y como era de esperarse a la mañana siguiente no valía ni un peso.


—Alexa, te juro que hoy no hago nada estoy molidísima—. Grité mientras ella se me echaba encima por 5ta vez. —Eres de verdad pesadísima como compañera de colchón—.

—Bueno tú no eres precisamente una momia querida, te pones en la cama como si fueras la dueña—. Me gritó Alexa mientras por décima vez se volteaba llevándose toda la colcha.

—Levántense por amor de Dios—. Gritó Pato de pronto abriendo de un golpe la puerta de la habitación. —Esta todo el set en el plato y no hay un puto café, Coka en verdad tía joder. ¿En que minuto se me ocurrió deberte un favor?—. Decía mientras nos corría toda la colcha para atrás.

Ninguna de las dos nos movimos ni un centímetro. “Al carajo todo pensaba yo”.

—Esta el pesado de Pattison pidiendo un puto café hace media hora y el tráiler del catering está cerrado—. Continuó Patricio mientras buscaba en nuestros delantales la famosa llave.

—¡¡Rob!! —. Gritamos las dos al unísonos saltando cual delfines del agua rumbo al baño en menos de 1 minuto estábamos completamente listas y corriendo al tráiler de Robert.

—¡Alexa, Coka!, eso fue hace 30 minutos—. Dijo el. —Ahora estamos en plena filmación—. Agregó entre risas contenidas.

¿Tan ridículas nos veíamos para lograr que él olvidara su enojo por toda la situación?



— ¡Escena del corral. Toma 3, escena 1! —. Gritó uno de la productora del comercial

Robert entra corriendo y el lobo le persigue, en eso Robert cae al suelo fulminado y nadie sabe qué pasa, no se para, su asistente entró al plató corriendo y pidiendo a todos alejarse.

— Eso es lo que pasa cuando se consumen drogas y no se come—. Dijo Patricio entre dientes.

—¡Te puede callar de una vez, la puta boca! —. Grité desde el fondo de mi corazón a Patricio. —Maldición no haces más que hablar mal de él, es que sigues siendo el mismo bicho gay y malintencionado desde hace 10 años, no has evolucionado nada—. Continué mientras las lagrimas estaban a punto de caer por mis ojos.

El desgaste emocional y físico me estaban pasando la cuenta.
Me sentía ahogada en la angustia de no poder acercarme a ayudar a mi amado Robert. Patricio me miraba en shock él bien sabia que sólo yo conocía el secreto de su tendencia sexual.

Lo miré mientras se alejaba llorando, sabía que había roto su confianza, pero no pude, tenía que defender “lo mío”, que nunca fue mío, pero para mí era más mío que mi propio nombre, Robert.

Seguíamos todos allí esperando a ver qué pasaba, entonces él se movió y su asistente pedía que le diéramos espacio para ayudarlo a caminar hasta su tráiler.

Taylor miraba toda la escena muy preocupado (después de todo creo que ellos eran muy amigos), pero su asistente no permitió que nadie más lo tocara.
En algún momento pregunte porque nadie lo ayudaba y un tipo de la productora me dijo que por cláusula estaba prohibido tocarle.

Caminó con ayuda de la chica hasta el tráiler y esperamos todos allí unos 20 minutos hasta que ella salió nuevamente y dijo que Robert necesitaba descansar, que la filmación se debía aplazaba para el día siguiente.

Me acerque para preguntarle a ella como se encontraba él pero yo era demasiado insignificante para ella y sin siquiera mirarme caminó hacia los productores.


—¿Es que aquí son todos unos mierdas o qué? —. Vociferé muy enojada mientras me sacaba el maldito gorro de un zarpazo. —¡Me voy, lo juro, ahora mismo!—. Le grite a Alexa, y ella vino corriendo donde yo estaba y llorando me suplicó que no lo hiciera.

— Coka por favor, sé que esto es difícil para ti, pero entiende que esto es para mí un sueño y no estoy dispuesta a dar marcha atrás.

Escúchame, yo sé porque Robert esta así, yo le oí…—. Me dijo bajando la voz.
— Es esa mujer Kriss, Kristen, lo está matando con sus presiones, no sé que tienen ellos pero está claro que es algo muy enfermizo porque Robert ya no da más.
Le puse unas pastillas de antidepresivo en el café de esta mañana y por eso se derrumbo en el plató—. Me decía atropellándose, con un tono sicótico en la voz que me hizo temblar por un momento de miedo. —Vamos a sacarlo de aquí Coka, lo vamos a salvar—. Decía con la mirada desquiciada.


—¿Que hiciste Alexa, te volviste loca??? —. Inquirí sorprendida, si no la hubiera conocido bien habría pensado que estaba bromeando pero sabía que así como era pasiva era completamente resuelta cuando alguna idea descabellada se le cruzaba por la cabeza y entonces sentí miedo, sentí terror por lo que ella había hecho.

Ya podía verme encerrada en la cárcel por ser encubridora… o hasta tal vez cómplice de un crimen… Al darle rienda suelta a su cabeza loca había creado un verdadero monstruo.


—No estoy loca—. Dijo acercándose aun más a mi y susurrando temiendo que alguien pudiera oírnos. —Estoy más cuerda que nunca. Desde que llegué a Inglaterra decidí ser protagonista de mi vida y no me sentaré a esperar que la vida pase frente a mis ojos, se precisamente lo que quiero y lo quiero a él, lo compartiré contigo sólo porque eres mi amiga y te amo, ¿Ok? —. Decía con total decisión. —Ya tengo todo planeado, a esta altura la asistente también se tomó su café y será fácil sacarlo del tráiler esta noche, con la dosis que le di dormirá una semana.
Entre las dos podremos con él.

Entonces pensé seriamente que mi amiga del alma estaba loca de remate y que era la hora de que alguien le prestara atención medica urgentemente.

Ella vio la duda en mi rostro y continuó amenazante:

—Ya es muy tarde Coka, estas implicada, ya no tienes salida. ¿Te apuntas?... —

6 comentarios:

paola andreina dijo...

hola chicas de verdad leo sus escritos, soin muy buenas en lo que hacen,esto de la caza del vampiro esta muy loco, jajajaj es una locura de verdad, pero me he divertido leyendo sus capitulos, se les quiero mucho desde venezuela.

Ladyclumy dijo...

Vaya que atrevida alexa en ponerle antidepresivos a robert, en que buen lio se van a meter jijij este capi quedo muy bien.

Besos Lady

yuri dijo...

♥♥ me encanto la frase “lo mío”, que nunca fue mío, pero para mí era más mío que mi propio nombre, Robert.♥♥ :)

irene dijo...

Pero como se les ocurre...

de verdad estan locas....

no solo drogan a mi hombre que si no planean secuestrarlo, es que .....

mmmmmmmmmmmmm.......

me tiene un poco enfadada......

Y encima para colmo no han contado conmigo, ajajajajajaajajaj

Un beso chicas y ya saben que me encanta su historia, jajajajaaj

Y espero que no se les ocurra llevar esta historia a la vida real, jajajajajaja

Britt Nox dijo...

Chicas?? este es el ultimo capitulo escrito o hay mas...?? no los veo!
Me encanto, pero chicas no le hagan daño cuidadito con esas pastillas...=(

LISY dijo...

Dicen que la mejor defensa es el ataque y tu Coka te defendiste formidablemente. Saliste bien de la situacion tan vergonzosa en que estabas.

Pobrecito Robert que en verdad que se encontro con dos mujeres atrevidas y capases de todo, hasta de drogarlo para secuestrarlo y ayudarlo.

A ver que otras locuras se les ocurren a este par de chicas, tan aventadas, en el siguiente capitulo

Besos y abrazos,

LISY