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jueves, 2 de mayo de 2013

Contigo en el alba: Capitulo 4



Hace 10 años fue la última vez que "nos visitaron" los Vulturi…
Hace 3 años deje de crecer…
Hace 2 años que no veo a Jacob Black…
Hace un año que soy novia de Nahuel y…
Dentro de 2 semanas me caso con él…y aunque lo amo, hay algo que no me deja estar tranquila… algo que me corta la respiración y no me deja dormir… ¿Me estaré equivocando?

Renesmee



Original de Kokoro Black


Hace 2 años…




Renesmee POV



Como todas las noches después de la muerte de Billy Black, saltaba de la ventana, y corría hacia la casa de Jacob. Tenía muy poco de haber alcanzado mi "mayoría de edad" aunque mis padres me seguían viendo como si en verdad siguiera teniendo siete años, en el sentido literal de las palabras "siete años". En verdad era un fastidio. Querían controlar mi vestir, mi hablar, mi horario y ¡TODO!.


De verdad que era un infierno tener a un padre que te leyera el pensamiento. Pero con lo que mi padre no contaba, es que cada vez me era más fácil controlar mis pensamientos y le mostraba las imágenes que yo le quería mostrar. Y en ese tiempo más que nunca cuidaba que no me descubrieran, porque había nuevos sentimientos inundando mí pecho. Estaba enamorada de mi mejor amigo y no solo eso, sino que cada vez que me abrazaba, sentía emociones totalmente desconocidas. ¿Deseo? ¿Pasión? En realidad no estaba segura, solo sabía una cosa… y esa era que esa noche se lo diría.


La verdadera pregunta era…


¿Cómo se lo diría?


Me apresuré a correr hasta La Push. A decir verdad era más rápida de lo que todos creían y como ya conocía muy bien el camino hasta la casa de Jacob, no tenía ningún inconveniente en llegar rápido.


Sin agotarme mucho, ya me encontraba enfrente de la casa de Jacob, la puerta estaba abierta.


Me estaba esperando.


—Te olí— me dijo mientras iba entrando a la casa, él se encontraba en el sillón de la sala.


—Ja-ja —musité teatralmente— ¡Me cachaste!— completé a modo de broma y rodando los ojos. Me acerqué a él y lo saludé con un beso en la mejilla. Mi piel se estremeció al tocar la suya.


Era mágico.


—Nessie, sabes que no estoy de acuerdo con esto. Estas viniendo todas las noches. No es que me moleste verte, pero si Edward se entera… o peor aun… si tu madre se entera….— su cuerpo se estremeció, se levantó y se colocó a un lado de mí.


—Por favor, no les tengas miedo. Y no se darán cuenta, he sido muy cuidadosa.— le reconforté. Estaba segura de mi misma.


—Pues sí Nessie, pero lo estas haciendo diario y van a terminar dándose cuenta— musitó seriamente.


—Bueno. Tal vez tengas razón. Te prometo que mañana no vengo— me reí de mi cinismo mientras le restaba importancia con la mano.


—Tómate esto más en serio Nessie, no quiero que pase algo que haga que tus padres me alejen de ti.


¿Por qué le importaba tanto que lo alejaran de mi?


¿En verdad él también quería estar a mi lado?


¿Me necesitaba tanto como yo a él?


Mi corazón empezó a desbordarse. Traté de calmarme y poner mi mente en blanco.


—Ya estoy aquí, ya no me regañes, por favor— Lo miré con ojos de corderito a medio morir y soltó una de sus hermosas sonrisas, de esas que me robaban el aliento.


—Pues sí, ya estás aquí. ¡Ah! por cierto, tengo algo para ti— agregó con voz entusiasta.


—¿Qué es?— pregunté ansiosa por saber. Volvió a sonreír.



Y lo hizo de nuevo… me volvió a robar el aliento.


—Déjame voy al cuarto por él, espérame aquí— dijo mientras me daba la espalda y subía las escaleras.


Yo sin pensármelo 2 veces subí detrás de él. Miré como sacaba una pequeña bolsita de piel de uno de sus cajones al lado de la cama. Volteó y me miró, pensé que a lo mejor se molestaría por no haberlo esperado en la sala.


—¡Hay mi niña! —rodó sus ojos— Que impaciente eres.


—Ya vez, así soy yo. Pero en lo que te equivocas es en lo de niña, porque ya no lo soy.


A decir verdad no me gustaba que me llamara niña. Porque yo ya me sentía como una mujer. Me sentía la mujer que había sido hecha para el peludo amigo que estaba delante de mí. ¿Acaso estaba loca?


—Eso es cierto— dijo haciendo una pequeña pausa —Ya no eres una niña.


Sentí como la distancia se fue cortando entre nosotros, poco a poco se acercaba a mí y me miraba de arriba a abajo. Mi respiración se estaba entrecortando y mi corazón acelerando.


¡Por Dios! ¡Este hombre me encanta!


Cuando la distancia era lo suficientemente corta entre él y yo se detuvo. Abrió la bolsita de piel y saco un collar.


—¿Puedo?— preguntó.


Yo apenas podía respirar y la cabeza me daba vueltas. Tenerlo tan cercas me perturbaba demasiado.


—Cla..ro.


Entonces me rodeó con sus enormes brazos a través del cuello. Mi corazón traspasaba la velocidad del sonido, o al menos eso era lo que yo creía. Sus manos con delicadeza acomodaron aun lado mi pelo —que en ese momento sentía que estorbaba—, acercó su cabeza para poder ver como cerrar el collar. Sus labios estaban tan cerca de mi cuello, tan pero tan cerca, que sentía todo su cálido aliento golpearme.


—Listo— se alejó sonriéndome.


¡NOOO! ¿Por qué se alejaba? Yo lo quería cerca de mí.


—Dime ¿Te gusta? Lo hice yo mismo— dijo sin dejar de sonreír.


Fue entonces cuando volteé a ver el collar. Pegué un gritito y una lágrima se me salió. Era lo más hermoso que había visto en mi vida. Era un lobo tallado en madera y en su lomo se distinguía una niña. Sin duda esos dos, éramos Jacob y yo.


—¡Oh, Jacob! ¿Qué si me gusta? ¡Me fascina!— dije con lágrimas en los ojos.


En realidad en ese momento era tan feliz, que se me desbordaban del cuerpo todos los sentimientos que sentía por el hombre que estaba parado frente a mí.


Él tenía su sonrisa de oreja a oreja, que creo que ni el mismo podía con ella. Ese era el momento, tenía que decírselo o si no me iba a estallar la cabeza y me iba a dar un paro cardiaco.


Es ahora o nunca.


—Jacob… yo… yo… te….quiero.


Las palabras casi no salían de mi boca, creo que hasta las tuve que forzar. Pero las había pronunciado correctamente.


—Yo también te quiero mi niña— y siguió sonriéndome así como siempre, robándome el aliento.


No me había entendido. La cabeza dura de mi lobuno amigo no había entendido mis palabras. Tenía que ser más directa de lo que ya había sido. Yo sabía que él me quería, pero… ¿De qué manera me quería?


—¿De veras?— pregunté.


—Claro.. ¿O es que lo dudas?— Preguntó tensando un poco los labios.


—No, no es eso. Solo que... me estaba preguntando… de que manera… bueno… pues… ¡ash!


Me estaba dando miedo. Tenía miedo de que me rechazara. Tenía miedo de destrozar tantos años de amistad. Y en mi mente empezaron a correr todos los recuerdos compartidos con mi lobuno amigo. Siempre juntos… inseparables. Cuando menos me di cuenta, había lágrimas cayendo hasta mi cuello.


¡Rayos!


Por otro lado, empecé a pensar en un posible futuro a su lado. Juntos caminando por la playa, tomados de las manos y susurrándonos palabras de amor. Mientras lloraba y tenía esos hermosos pensamientos, Jacob se acercó con semblante preocupado y me tomó el rostro tratando de analizar mis lágrimas. Se quedó paralizado y no emitió ningún sonido, fue cuando yo me percaté de que estaba muy vulnerable y que le estaba mostrando todas las imágenes de mi mente.


Demonios


¿Qué hice?


—Lo siento tanto— dije mientras lo empujaba con delicadeza. —Creo que ya tengo que irme— y me volteé dispuesta a correr avergonzada de haber sido descubierta. Pero, sentí su enorme mano sujetando mi brazo.


—No te vayas, por favor. Tenemos que hablar.


Sus palabras parecían retumbar en su habitación, y su mano parecía más cálida de lo normal.


—Déjame, suéltame. No necesitas tener compasión de esta "niña", ¡Déjame! ¡Que me sueltes!— le gritaba mientras lloraba y forcejeaba contra su brazo.


—¡Escúchame!— dijo un poco subido de tono, pero sin llegar a ser un grito. —No tenia idea de que te sintieras de esa forma Nessie, y no se porque tienes la absurda idea de que te voy a rechazar ¿A poco no te has dado cuenta de lo que yo siento por ti?


A decir verdad yo no estaba escuchando razones, estaba encerrada en mi mundo, avergonzada y queriendo zafarme de su brazo. Entonces noté que Jacob me jaló hacia su cuerpo, ese cálido cuerpo que me hacia sentir emociones inexplicables, y así, quedando frente a frente a unos cuantos centímetros del uno del otro, me miró fijamente a los ojos, como si quisiera penetrarlos.


—Creo que no soy muy bueno con las palabras, así que te demostrare lo que realmente siento por ti.


Sentí como poco a poco se iba acercando a mis labios.


¿Era acaso una ilusión?


No, realmente se estaba acercando a mis labios. Traté de cerrar los ojos, y simplemente dejarme llevar por su cuerpo. Su aliento estaba, justo en mis labios, solo rozándolos, sin siquiera llegar a tocarlos, y yo ya me estaba derritiendo, hasta que lo oí suspirar y sentí su labios posados sobre los míos. Mi corazón se desbocó a su primer movimiento. Al segundo lo empecé a seguir. El tercero y el cuarto fueron mutuos tanto en intensidad como en dulzura. Traté de no acalorarme tanto, temiendo mostrarle pensamientos "impuros".


¡Pero por todos los cielos! ¡Era Jacob Black quien me besaba! ¡Al carajo con cohibirme, me dejaría llevar hasta los límites!


Jacob cada vez empezaba a besarme con más ansiedad, y más pasión, mientras que yo enredaba mis manos en su pelo, y hasta cierto punto sentí que empujaba su rostro todavía más al mío; En eso Jacob bajo la intensidad y se separó unos cuantos centímetros de mi boca.


—¿Me expliqué?— preguntó con su hermosa sonrisa, todavía mas arrebatadora que de costumbre. Yo le sonreí y arqueé una ceja.


—Mmmm… creo que no me quedo muy claro, podríamos repetirlo por favor, para no quedarme con dudas— musité pícaramente y me atrevería a decir que hasta sensualmente.


—Pues… supongo que puedo esforzarme un poco más —agregó sin dejar de tenerme en sus brazos—. Pero lo que realmente quiero que entiendas Nessie, es que te amo desde la primera vez que te vi. Que fui hecho para ti, y que te esperé y te seguiré esperando el tiempo que sea necesario.


Juro que sentí como se me derretían las piernas, aunque no había entendido muy bien sus palabras. Era hermoso su decir y sabía que venía de su corazón. Sentí las mariposas girar por mi estomago, y esta vez yo fui la que se acercó a sus labios, y así sin mas apreté su cara junto a la mía y volvimos a besarnos, pero esta vez fue con mucha más furia y pasión. Me hervía la sangre, la piel, la lengua entrelazada con la suya. Sentía tanto calor, y era tanta la excitación, que empezaba a sentir que la ropa nos estorbaba.


¿Qué estaba pensando?


Me dejé llevar y empecé a bajar mi boca por su cuello, él no me detuvo. Sabía que él lo quería tanto como yo. Mis manos temblorosas agarraron su camiseta en un intento de quitarla, y ahí fue cuando él reaccionó y me separó un poco.


—¿Estás segura de esto Nessie? No quiero que te sientas presionada solo porque yo sea más grande que tú o algo así. No estás forzada a nada.


Él me estaba protegiendo.


¿Acaso no era eso algo hermoso?


—¿No me deseas?— le pregunté angustiosamente y de nuevo… con ojitos de corderito a medio morir.


—Como no tienes una idea — susurró antes de empezarme a besar y a desabrochar uno a uno los botones de mi blusa. Yo no hice ningún esfuerzo en evitarlo.


Como iba a hacerlo, si era lo que más deseaba.


El calor invadió el cuarto. Jake empezó a besarme el cuello. Realmente quemaba cada beso que me daba. Con cuidado me recostó en la cama y siguió besándome. Yo me separé y le quité la camisa mientras besaba su pecho. El calor se hacía cada vez más y más. Jake se dirigió de los labios a mi cuello y después se detuvo en mis pechos, mirando mi sostén, un poco desconcertado. A mi me pareció tan tierno que decidí ayudarlo. Me levanté un poco, lo desabroché y lo dejé caer, dejando mis pechos expuestos delante de su mirada enardecida. No se atrevía a hacer nada más, y a mí me parecía el chico más lindo del mundo, así que tomé la iniciativa, tomé su mano y la coloqué sobre mi pecho.


Me moría de pena, pero realmente lo deseaba.


Jake apretó un poco la mano y empezó a acarícialos. Mientras que yo me estremecía buscaba sus labios como desquiciada. Comenzamos a besarnos furiosamente.


—¡JACOB, QUITA TUS SUCIAS MANOS DE MI HIJA!


¡Oh por Dios! Eso no me podía estar pasando a mi. ¿Porque me descubrió, precisamente hoy?


Jake brincó y yo agarré la blusa y me la eché encima. Era lo peor que me podía pasar. Mi madre que acaba de entrar por la puerta, me miraba más que furiosa ¡histérica!


Me va a matar.


—¿Como pudiste Jacob? ¡Oh! Solo deja que Edward se entere.


—¿Mi papá?— pregunté temblorosa.


—Pues claro. Te hemos estado buscando como locos— respondió furiosa y después pasó su vista a Jake. —Puedo creer esto de ella, ¡Pero tú maldito perro! ¿Cómo pudiste aprovecharte de ella?


Realmente estaba furiosa.


—Yo no me aproveché de ella. Ustedes no quieren entender que ella ya es una mujer y me eligió a mi. Fue su elección.


—¡Por favor no seas ridículo! ¿Qué te propones Jacob? ¿Cómo no pudiste conmigo te vas con ella? ¡No voy a dejar que sea tu premio de consolación!


En ese momento Jacob la vio con la cara de odio más grande que había visto en mi vida, y mi madre se tapó la boca con cara de arrepentimiento.


—No fue mi intención— dijo ella



—¿Cómo te atreves?— Le pregunto molesto, con fuego en sus ojos.


—Un momento. ¿A qué te referías con eso mama? ¿Qué es lo que quieres decir?


Mi madre no quitaba la mano de su boca


—A nada. Tu madre no se refería a nada— dijo Jake con cara de desesperación.


Pero en ese momento alcancé a ver en el brazo de mi madre, su brazalete. Antes no le había puesto mucha atención, pero en ese momento se me iluminó el cerebro. No era tan estúpida como para no darme cuenta. El corazón y un lobo tallado en madera… ¡Un lobo tallado en madera!


Tomé mi collar y se lo mostré a mi madre. Ella no lo comprendió así que me acerqué a grandes zancadas a ella; tomé con brusquedad su brazo y le mostré el lobo de su brazo. Entonces mi madre cambió el semblante. Se miraba como si fuera un bicho aplastado.


—Nessie, no es lo que piensas— dijo Jake, mientras trataba de tomarme el brazo.


—Suéltame. ¿Cómo pudieron hacerme esto? Y tú, madre… ¡tú! ¿Cómo pudiste ocultarme algo así?— Mientras lloraba, reía nerviosamente. —Soy el premio de consolación…


—No, Nessie. Eso fue hace mucho. Antes de que tú nacieras —dijo Jake con voz áspera—Cuando tú naciste todo cambió. Mira, yo me imprimé de ti. Sé que debí explicarte eso antes pero mira… la imprimación es cuan...


—¡CALLATE!


No quería escuchar más explicaciones estúpidas. Todo estaba muy claro. Mi madre y Jacob habían tenido una aventura, él la amaba, y pues como mi padre se la ganó, se conformaba conmigo. Lo de la imprimación ya lo había escuchado. Conocía a todos los de la manada y sabía quienes estaban imprimados de quien; Y ese concepto no me gustaba. No poder elegir y no tener opción, me parecía una idea aterradora. A decir verdad estaba tan dolida que ya nada de lo que me digieran, podía curar mi corazón roto.


—Nessie deja que te expliquemos. Nunca paso nada entre nosotros— rogó mi madre.


—No me digas que nunca se besaron porque no se los voy a creer.


De verdad que sí quería creerles, pero al ver que escondía la cara y no lo negó, me cayó como balde de agua fría. Se habían besado, y hoy esos mismos labios me habían besado a mí.


Que asco…


—Solo fueron besos Nessie, no paso nada más con tu madre.


—¿Solo besos? Los que me acabas de dar hoy no fueron… "solo besos" habían sido lo más maravilloso del mundo, hasta este momento…


—Para mi también mi niña— se acercó para acariciarme la mejilla —Eso no era lo que trataba de explicar— tenía lágrimas en los ojos.


—Suéltame— me alejé de él —¡No me toques! Y no quiero volver a verte nunca mas.


Me alejé de los dos, arranqué el collar del lobo y la niña y lo tiré al suelo, terminé de abrocharme la blusa y salí corriendo por la ventana. Mi madre salió detrás de mi, y alcancé a distinguir a Jacob saltando por la ventana entrando en fase y corriendo hacia el bosque aullando, como si le doliera algo.


Ese mismo día ordené que nos mudáramos. Solo estábamos en Forks porque yo se los había rogado, no me había querido alejar de Jacob Black.


En Salem, el abuelo tenía una muy buena proposición de trabajo en el hospital general. Así que a la mañana siguiente nos fuimos de Forks.


Esa había sido la ultima vez que había visto a Jacob Black. La comunicación con mi madre había cambiado mucho, supongo que con el tiempo la perdoné, pero nunca volvió a ser igual, y jamás, pero jamás la dejé volver a tocar el tema. El nombre de Jacob Black estaba vetado en la casa, y por supuesto que tía Rosalie estaba feliz de esa situación.


Justo un año después, mientras curaba mis heridas, Nahuel y Huilen vinieron a visitarnos para ver como había proseguido mi crecimiento, y a partir de ese acontecimiento, nació el amor entre Nahuel y yo.


Mi querido Nahuel….



Volví a sumergir la cara a la tina, para ver si podía borrar todos los recuerdos de lo que había pasado hacía 2 años, pero las imágenes seguían en mi cabeza. Me torturaban una y otra vez.

En verdad que me dolía.


Me levanté de la tina, me sequé el cuerpo con la toalla del hotel, me puse la pijama y me tiré a la cama. Creo que en cuanto puse la cabeza en la almohada me quedé dormida. Estaba demasiado cansada por el viaje, por lo sucedido con Nahuel, con Jacob, y por los recuerdos….


Esa noche… volví a soñar con Jake.

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Otro infartante y hermoso capitulo de Kokoro Black, como poder agradecerle una y otra vez que me haga el honor de dejarme compartir sus palabras, ojala las disfruten, este fic cambio mi forma de ver a Jacob, me enseño a amarlo.



9 comentarios:

maty dijo...

genial el capitulo por fin pudimos saber k paso hace 2 años, k emocion ahora k pasara cuando jake la valla a buscar y hablen.... muy buen capitulo gracias kokoro por el fic y gracias coka por publicarlo :D

Eileen dijo...

me encanta
me gusta mucho tus historias!
me gustaria leer mas capitulos de ésta!
un beso y saludos

SANDRA GIL dijo...

SUPER ME ENCANTO LO MÁXIMO ES PERO EL SIGUIENTE CAPI CON ANSIAS.
ABRASOS Y BESOS.

Karolinna Carrasco dijo...

awww cuanto falta para el proximo?! ya estoy ansiosaaa y mordiendo mis uñas!! me encantaaaa!!! porfis no tarden besuss :*

fer dijo...

por favor coka no nos vayas a abandonar sigue subiendo los capitulos,esta historia es maravillosa estoy enamorada de ella, gracias!!! xfa no tardes con el proximo, bsos!!!

Bell.mary dijo...

Muy buen capitulo, gracias a el pudimos comprender lo que sucedio hace tiempo y el porque ellos se mudaron, ahora a esperar que sucede en el capitulo que viene, ojala Jacob y Renesmme puedan hablar y aclarar todo........cada vez se pone mucho mejor......
Gracias Kokoro por compartirlo y muchas gracias Coka por subir el capi...besos

Anónimo dijo...

cuando vas a subir el siguiente capitulo?, ya me muero de ganas x leerlo...Te felicito has echo un buen trabajo.Saludoz!!!:)

Anónimo dijo...

Adoro a Jacob,este personaje me enamoro desde el primer momento.Un fic fabuloso.Felicidades.Espero el siguiente capítulo con ansia...que interesante que se esta poniendo.

Heidi Alarcon dijo...

impactante enterarse de la relación de su madre y su adorado Jacob, si supiera en si todo lo que paso huyyy... me encanta el fic :D