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lunes, 11 de enero de 2010

A la Caza del Vampiro. Capítulo 5

DESACUERDOS

Capitulo escrito por Coka




Diario de Coka
Bournemouth. Noviembre 20 de 2010



Por minutos, el tiempo se detuvo totalmente fueron segundos larguísimos, cuando el hubo pasado, mis piernas comenzaron a temblar sin control y tuve que sentarme porque no podía continuar de pie, en ese momento y sólo en ese momento me di cuenta que Alexa estaba completamente tirada en el suelo.

—¿Ale? —. Del susto me acerque rápidamente a ella y le hable tomándole las manos para comprobar su pulso. —¡Ale, Ale!. ¿Que tienes?... Despierta!!! —.
Le dije asustada.

Yo miraba nerviosamente para todos lados, temía que alguien viera el espectáculo que estábamos dando.

—¿Coka, donde estas? —. Preguntó Pato al mirar a través del mesón sin poder verme.

—Aquí, pato, abajo—. Respondí avergonzada tratando de no levantar la voz para que nadie nos viera, la situación era demasiado bochornosa.

—¿Que diablos?. ¡Joder Coka!. ¿Que ha pasado? —. Dijo él muy inquieto.

—Heee. Bueno…—. Por todos los rayos, no sabía que decirle.

¿Se ha descompensado por ver de cerca a su amor platónico?
No, eso no. Seguro que él mismo nos corría del plató.

—Le bajó la presión… es que ella es… diabética?. Sí, eso. Es diabética—. Le dije sin pensarlo demasiado.

Y era increíble como las mentiras salían de mi boca en esos últimos días, si seguía así me convertiría en toda una experta del embuste.

Mi amigo muy amablemente me ayudó a despertar a Alexa y no dudó en pedir la presencia de una enfermera.
Me opuse en primera instancia pero al pasar los segundos y al ver que Alexa no despertaba no me quedó más salida.

—Esto sí que es un problema—. Comentó él mientras esperábamos. —Justo ahora que Robert ha pedido que le lleven una gaseosa—.

No había terminado de decir esto cuando…

—¡Yo voy!—. Inesperadamente gritó Alexa, renacida de ultratumba y completamente recuperada.

—Pues me parece que tú no estás en condiciones Maja—. Dijo Pato mirándola con recelo.

Alexa se paró como si tuviera un resorte en el trasero y comenzó a caminar.

—Heee. ¿Ale?—. Le pregunté. —¿Adonde vas?—.

—¿Adonde crees tú…?. Voy por una Coca Cola—.

—¡A no!. ¡Eso si que no!—. Respondí para luego darme alcance. —¿Y tú crees que yo he pasado por todo esto para dejarte a ti ir primero?—

—Coka a ti te da lo mismo si es Robert o es Taylor. Yo llevaré lo que él necesita a si es que apártate de mi camino o no respondo—.

—¿A si? ¿Y qué vas a hacer? —.

Entonces comenzó una discusión encarnizada con la que hasta ese momento era mi más querida amiga.

—Estas completamente equivocada si crees que te dejaré ir primero—. Le grité fuera de mí.

Y en los 5 minutos siguientes nos dijimos cosas terribles a la cara. Cosas que jamás nos habíamos dicho.
Todo esto ante los ojos atónitos de Pato que callado no se atrevía a decir ni una sola palabra.
Estaba segura que antes, en innumerables veces me había visto molesta pero ahora era otra cosa, estábamos completamente fuera de control.


Por primera vez en estos años de amistad, Alexa y yo nos mostramos nuestro lado más fiero, más guerrero y estamos a punto de agarrarnos del pelo cuando apareció ese molesto hombre con cuerpo de gorila llevando sus estúpidos anteojos negros y sonopronter metido en la oreja.

—¿Quien de ustedes llevará la Coca-cola a Robert? —. Pregunto con su voz gorila afeminado.
Miró sin ninguna preferencia y al darse cuenta que ninguna respondía, nos dijo mirando a Alexa:

—Que vaya la que se sabe controlar—.

Así sin más destruyó mi sueño más acariciado, poder estar a solas con él.

Mientras esto sucedía, Alexa corría al Trailer con la Coca-cola, sin abrirla, sin vaso, sólo con la bebida en la mano y corriendo como si en esto se le fuera la vida.

“—Maldita Amiga—“. Lloraba apretando los labios mientras Pato me preguntaba que estaba sucediendo realmente.

—Nada Pato, no te incumbe—. Era suficiente, después de todo no tenía ganas ni de hablar, estaba destrozada por la pena.





Diario de Alexa
Ese mismo día.




Corría, lo único que sabía en ese momento era que le vería en unos segundos.
Corría sin importarme demasiado que mis tobillos se doblaran como los de una muñeca de trapo producto de las piedrecillas que recubrían el camino hacia el trailer donde él estaba.
Mis manos sudaban, lo podía sentir a pesar de lo helada que estaba la lata de bebida.
Un par de metros más, solo un par de metros más.

Por primera vez en mi vida le había ganado a alguien y no podía creer que fuera a ella… a mi mejor amiga…

Paré en seco mi carrera sintiendo de pronto la cabeza fría.
No podía creer lo que acababa de suceder.
¿Verdaderamente le había dicho todas esas cosas a Coka?
¿Como había sido capaz?
¿De dónde había sacado los cojones?

Metí mi mano a mi bolsillo y saqué el pequeño frasco de antidepresivos. Hace días que no sentía necesidad de tomarlos pero ahora, de pronto sentí en mi pecho esa presión que me recuerda que debía hacerlo para soportar el peso del mundo, de mi vida.

¿Que había hecho?
Era verdad, ella estaba simplemente insoportable y yo habitualmente me dejaba llevar por su carácter dominante, pero esta era una situación sacada del fondo de mis más profundos sueños y no permitiría que nadie me despertara, ni siquiera ella.

Cuando nos ordenaron que no debiéramos hablarle respiré aliviada por primera vez en muchas horas.
Era un alivio no tener que hacerlo.
¿Que podría haberle dicho?
¿Que le amaba, que era el príncipe de mis sueños y que no era un amor nacido del fanatismo?.

Sentía que le conocía, sentía que le entendía.
Cada risa nerviosa, cada vez que pasa sus dedos por sus cabellos una y otra vez, quería tomar su mano y calmar su malestar.

Cada vez que le acosaran, cada vez que viera en sus ojos el agotamiento, quería que fuera a mí a quien él recurriera buscando paz y tranquilidad.

¿Como decirle todas esas cosas y no parecer una loca, una enferma obsesiva?

No, no podía hacerlo.
Y sobre todo porque estaba segura de en cuanto me encontrara frente a él no podría pronunciar palabra alguna.

Y él no necesitaba que yo le digiera algo.
En su vida perfecta, rodeado siempre de gente perfecta mis palabras sonarían como el más molesto de los zumbidos.
Sabía que mi rostro y mis palabras eran fáciles de olvidar. Seguramente la gente que alguna vez conocí ya no me recordaba.
Pasaría lo mismo con él.

¿Me vería siquiera?
¡Claro que no lo haría!

Comencé a caminar otra vez hacia el trailer pensando, sin dejar de mirar el empedrado camino.

Por eso no me importaba llevar un delantal y una gorra, no importaba que él no levantara la vista hacia mí.
Pero aun después de enumerar todas esas razones, estando plenamente consciente que yo no era nada, que nunca sería nada, aun sabiendo todo eso no podía dejar de verle, de estar en la misma habitación que él, aun cuando estuviera rodeado de su equipo de trabajo, mis ojos solo tendría ojos para él y grabaría en mi memoria todo lo que mis sentidos captarán.

¿Pero valía la pena perder el cariño de mi mejor amiga?
¿Eso nos costaría el conocerle, en eso nos transformaríamos?
¿No tendría una amiga para compartir ese hermoso recuerdo?

Sentí aquel dolor de estomago y las lagrimas agolpándose en la comisura de mis ojos listas para salir disparadas en cuando volviera a pestañear.

No. Él conocerle no lo valía, no sin ella. No sin tener a mi amiga para recordar esa aventura.

Lo sentí en el pecho, lo sentí en ese momento tan cierto como el aire que respiraba.
Ella nunca me perdonaría, yo nunca si ella me lo hiciera a mí.

Un paso más y estaría ahí.
Lo di vacilante, demasiado consciente de que al abrir la puerta, de que en el momento de que pusiera un pie dentro le rompería el corazón a mi amiga del alama y me quedé ahí con la manilla entre mis dedos sin poder hacer otra cosa más que pensar en ella.






Diario de Coka
Bournemouth. Noviembre 20 de 2010




No podía creer cuando vi entre mis lágrimas como Alexa corría hacia mí como si huyera del mismo demonio trayendo la misma lata de bebida con la cual le había visto dirigirse al trailer de Robert.

—¿Pero que estás haciendo aquí? —. Le pregunté secándome las lágrimas con el puño de mi blusa.

—Lo siento, de verdad que lo siento. No lo puedo hacer, no si tú estas molesta…. Y más encima si tú te quedas aquí llorando—. Me dijo mientras se me tiraba encima y me abrazaba.

No podía creer lo que estaba haciendo. Había dejado a Robert sediento… solito y esperando por un refresco.

—Ale, Ale. Suéltame antes que nos vea alguien—.

—Lo siento de verdad—.

—Estas loca de remate—. Le dije mientras las lágrimas volvían a correr por mis mejillas.

—Por favor no llores amiga. Esto sólo vale la pena si lo vivimos juntas—.

—Si pero sólo una puede ir y esa eres tu—.

—Bueno estaba ahí parada fuera del trailer.
Me debatía entre entrar o no, sabiendo que te perdería si lo hacía, cuando la puerta se abrió y del interior salió….

—¡¿Robert?! — Pregunté emocionada.

—No…. Déjame terminar.
Era su asistente. Me dijo que Robert estaba hambriento y que pedía una hamburguesa con queso y unas papas fritas—.

—¡No te puedo creer que se permita comer comida chatarra en plena grabación de Amanecer!—.

—Pero Coka, atiende que eso no es lo importante.
Lo importante es que tú le llevarás la comida—.

—¿Pero y tú? —. Pregunté confusa.

—Yo, tengo que ir por otra bebida que esté helada ya que con tanto agarrarla terminé por calentarla. Mira pruébalo—.

Me dio a beber de la lata y cerré los ojos. No podía creer que él también había tomado de ella.

—Ale, es verdad….— Dije casi sin aliento. ¿Como había podido pelear con ella? Si la Ale era más buena que el pan. —¿Ale de verdad él tomó de esta misma lata? —.

—¿Estas loca? No, fue ella.
Cuando me vio parada ahí me pidió la lata y yo se la tuve que dar. ¿Qué más podía hacer?. Entonces sitió que estaba caliente, la abrió y tomó un sorbo—.

—¡Wuacala!. ¡Qué asco!. ¿Y por qué me das para que tome? —.

—Pero Coka no seas tan asquienta. Además la tipa es súper simpática y nos quiere a las dos ahí.
Yo estoy dispuesta a besarle los pies sólo por eso—.

—¿Y que a dicho el gorila con sonopronter? —.

—Que corriera por ti y que no nos moviéramos del frente del trailer para estar disponibles para él en todo momento.

La misma asistente le ha llamado exigiéndoselo ya que ella se tiene se retirar por algunas horas y no quiere que él quede desatendido—.


—¿Que estamos esperando entonces?¡Muévete Ale, que nos quedamos sin Robert!
— Le dije mientras corría a la cocina a calentar la famosa hamburguesa que estaba en el cooler con todos los congelados, rogando que no explotara el horno en el proceso.

Mientras tanto Alexa corría por la Coca-cola, el vaso olvidado y una pajita directo al trailer.


Diario de Alexa
Ese mismo día.


Al entrar en el Trailer no pude ver donde estaba, mientras más me adentraba, buscándolo con la vista de pronto escuché una conversación telefónica que me dejo helada:

"Te digo que acabo de llegar...

¡Escúchame un momento por favor!

¡Tu sabes bien como son las cosas!...¡Kriss yo no mando en esto, sabes bien que no podemos hacer eso!, ¡¿Porque es tan difícil que entiendas?!

Mira estoy cansado y no quiero pelear mas contig…—". Decía Robert mientras comprobaba que le habían cortado el teléfono.


Fue en ese momento en que él giró hacia donde yo me encontraba y me sorprendió ahi parada, con su bebida y el vaso en la mano casi pretrificada.



—¿Desde cuándo que estas ahí?—. Me preguntó Robert mirándome directo a los ojos, estaba claro que no pasaría desapercibida como había imaginado.


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Bueno aqui va otro capitulo de nuestra loca historia, este capitulo fue dificil porque fue un parto doble, tuvimos una encarnada discusion para ver quien era la primera en verlo, finalmente y definitivamente sera Alexa la que tenga ese privilegio porque es en sus alas que hemos podido tocar el sueño con la punta de los dedos y seguir soñando con él.

Ale este capitulo es para ti, mi querida amiga!

7 comentarios:

Ladyclumy dijo...

Que alegre que no se pelearon las dos amigas , pero quien no se pondria enojado por entrar primero a ver a Robert . Muero por leer el otro capi a ver que le dice Robert.

yuri dijo...

♥esta increible la historia coka muaskkk linda, tanto que no e parado de leer desde el primer capi♥ me encanta el sentido de amistad de coka y ale valgame la redondancia jijiji ☺

Lullaby dijo...

wauu, buenisimo mi Coka!!! si que la pelearon en este capi, pero finalmente tú lo viste primero jaajaja....
Pobre Rob, me suena a pelea con kristen! besotes y quien es esa representante que parece que puede dirigir su vida no!!!
Muy bueno, sigo...

isabella macouzet dijo...

coka, que tenias razon en decirme que me lo leyera, voy algo lenta porque casi no tengo tiempo pero como no pasarme si ayer me quede con mil dudas...

irene dijo...

Madre mia, ha sido lo mas bonito del mundo, la forma de sacar sus sentimientos Alexa, antes de entrar al trailer, de como lo queria y el nunca se fijaria en ella, es como todas las que soñamos con el, nos sentiriamos, precioso de verdad chicas.
mi corazoncito esta sufriendo por no poder acompañaros en este perfecto viaje al paraiso, ajajajaja
un beso chicas y sigan siempre asi de especiales

Britt Nox dijo...

wiiiiiiiiiiiiii!!!!! esa Kriss... aaaaaaaahhh!!!=s.... bueno me encanta... sigo al otro...

LISY dijo...

En este capitulo, se desquitaron de los nervios que traian las dos porque conocerian a Robert, pero la amistad supero hasta en el sueno mas grande de ellas.

La lealtad de las verdaderas amigas quedo plasmada en este pasaje de la historia, y Coka, lo hiciste de forma magnifica.

Besos y abrazos,

LISY