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jueves, 17 de mayo de 2012

Mi Secreto- Capitulo 21




Decisiones… La toma de ellas o la falta de las mismas algunas veces está por encima de nosotros. Pero estar perdidos puede llevar a encontrar lo que menos se espera… Así fue para mí, yo huía por falta de determinación sobre un asunto que tenía más de tres años sin poder cerrar; él, él huía de todo para evitar ser la persona que todos esperaban debía ser. A veces, el azar, puede tomar por nosotros la decisión más inconveniente, pero también la más memorable.
Mis recuerdos ya viejos hacían constancia de ello.



REMBRANDT

Capitulo escrito por Sissy



 

Sentada en el piso cerca del stand de energéticos, sonreía feliz mientras me limpiaba el sudor de la frente y bebía un poco del vaso. Estaba contenta de no haber recibido contestación a mi mensaje invitándolo a ejercitarse, ya que había tenido tiempo a solas para mí y mis pensamientos. La noche anterior había caído como fardo en mi cama y no había ni soñado, lo cual me permitió levantarme fresca y dispuesta a correr un poco aunque fuese ya más tarde de lo usual.

La risa se me escapaba por momentos cuando recordaba los días anteriores y todo lo que me había dicho Robert. Era difícil contener tanta emoción y no luchaba mucho por hacerlo en realidad.

¿Mudarme? ¿Estar cerca de él? ¿Vivir con él incluso? ¡Qué locura! ¡Qué bendita locura! ¡Vaya que si la vida me había cambiado en tan sólo dos semanas!

Al regresar a casa mi alegría no se socavó a pesar de que simplemente nos fue imposible coordinarnos para vernos sino hasta entrada la tarde, luego de que mi hermano y yo comimos solos y éste me avisó regresaría temprano por la tarde de su consultorio médico. Con esa novedad supe que apenas tenía un par de horas para estar con Robert y no estaba dispuesta a desperdiciarlas. En cuanto Arti se marchó, yo salí disparada hacia su departamento con las ansias de estar a su lado apenas contenidas.

Él me recibió envolviéndome en sus brazos y arrastrándome hacia sí para besarme largamente mientras la puerta se cerraba a mis espaldas. Extrañamente, en ésta ocasión casi no hablamos y más bien pronto me hallé en cama con él de nuevo y si digo la verdad, hablar era difícil haciendo lo que hacíamos.

No es que el sexo con él fuera perfecto e impoluto, porque no creo que sea así más que en las novelas cursis, ¡pero por Dios que estaba bastante cercano! Y si le aunaba la prisa por el poco tiempo que teníamos, me sentía como mercurio ardiendo cada vez que él entraba en mí. ¡Malditos minutos contados! ¿Qué no veían lo mucho que lo necesitaba así? ¿Lo insuficientes que eran siempre? Sólo me quedaba un día con él y no tenía idea si ésta era la última vez que estaríamos juntos de este modo. -¡Deja de pensar!- Me ordené a mí misma, ya habrá tiempo para despedidas luego, para llorar quizá, pero esto… Esto es ahora; y dejé que mi cuerpo mandara por el resto del tiempo que quedase.

¡Aquello era hambre! Hambre de piel, de contacto y de besos. ¡De no separarme de él nunca! Quería tenerlo todo, dejarlo exhausto de tanto amarme y seguir con ello siempre, y cada vez que me tocaba, mi mente se enloquecía más con mis deseos. A momentos le buscaba los claros ojos para mirarle como a mí, desesperado por más y sufriendo por lograrlo con todo el cuerpo. Los leves mordiscos iban y venían sobre la piel de mis hombros regresando a mi boca y luego bajando a mis senos y me hacían responder a él con ruidoso placer aferrándome más a sus caderas, guiándolo en su ritmo y uniendo mi pelvis a la suya con desesperación, buscando más profundidad en su roce, más fuerza en su acometida y luchando por aire cuando los orgasmos me alcanzaban.

Cuando por fin tuvimos que parar, me sentía mareada y perdida y feliz… ¿Cómo era que posible que todo se hubiera confabulado de tal modo que Robert y yo nos hubiésemos conocido aquella madrugada en el aeropuerto? ¡Qué broma tan extraña me había jugado la casualidad! Él, tan distinto a mí, tan lejano a mí, y ahora estaba tumbado desnudo a mi lado boca abajo, con el pelo revuelto ocultando su bello rostro. ¡Qué maravillosa broma!

Contemplé su pálida espalda salpicada aquí y allá de lunares y la contrasté contra la piel de mi brazo y de pronto me dio miedo; la mía se veía demasiado diferente, muy bronceada para mi gusto y de la nada me sentí mal junto a él, inadecuada. ¿Cómo se había fijado en mí? Esta vez no me lo pregunté con alegría, sino con incredulidad. ¿Cómo podía ser verdad que estábamos aquí los dos? ¿Cómo es que me quería a su lado? Sin poder evitarlo visualicé a Kristen… No es que la chica fuera una belleza arrolladora, pero sí guapa, más cercana a su edad y mucho muy distinta a mí. Menuda y pálida como él, pero con una fuerte personalidad, de esas que recuerdas por encima de otros. ¿Qué iba a pasar cuando la viera? ¿Qué iba a hacer ella si de verdad estaba enamorada de Robert? ¿Cómo actuaría Rob cuando yo no estuviera más cerca? Sí, ahora estaba conmigo, aquí; pero yo me iba y tardaría en regresar lo suficiente para que muchas cosas sucedieran.

La angustia me retorció el estómago y no podía creer cómo había pasado de la felicidad absoluta a semejante estado de pánico en lo que se disipaba un orgasmo. Estando tan nerviosa mí subconsciente me hizo virar la cabeza en busca de la hora en el reloj de mi muñeca y me di cuenta con horror que casi eran las siete de la noche. Arturo no tardaría en estar de vuelta en casa y yo tendría que levantarme de aquella cama y dejarlo.

Robert sintió mi movimiento y con el rabillo del ojo echó un vistazo a lo que hice. Enderezó el rostro y el torso que aún estaban enfrentados contra el colchón y me miró con lo que pareció dureza.

-¿Tienes prisa?

Pestañeé un momento asombrada por el sonido de su voz.

-No lo sé… Es que Arturo está casi por regresar y creo que va a empezar a buscarme.

Él me miró de nuevo y pude leer la irritación en sus ojos, pero cuando exhaló, su expresión cambió a algo que no pude captar bien ya que viró el rostro contra el muro, escondiéndolo de mí. El silencio que guardó por un momento evidenció que pensaba en algo que no me compartió y aunque esperé por un reproche cuando giró todo su cuerpo hacia mí, le noté en cambio una suave y contenida expresión en sus labios que inevitablemente me recordó al Edward que él interpretaba tan bien en las películas.

-¿Qué? ¿Qué pasa? –le interrogué-.

Él sacudió el rostro levemente con el semblante tranquilo, pero más allá, inescrutable.

-Nada… -y me rodeó con su brazo, atrayéndome contra sí de tal modo que mi espalda se recargó contra su pecho, y a pesar de la deliciosa calidez del contacto, me molestó un poco el no poder mirarle bien ya que algo me advertía era importante hacerlo.

-¿Nina, qué has pensado de lo que te dije ayer?

Sonreí, ¡él quería saber!

-Bueno, la verdad es que, no me ha parecido una mala idea y creo que me sí, que me gustaría mucho estar acá y, poder vernos y… bueno… Voy a intentarlo –dije alegremente-.

La realidad era que yo ya simplemente no quería tener que irme de su lado, no quería regresar a mi país si eso me aseguraba poder quedarme así siempre.

Sentí un beso en mi cabeza y reí apenas.

-Nina… Yo… Yo quiero decirte algo al respecto…

Me viré hacia él, interrogándole con los ojos.

-Bueno, yo… Me alegro mucho de que te sientas así… ¿Estás segura? Yo… No quiero imponerte mi modo de ser. Ayer te presioné mucho y tú no eres así…

-No, no lo soy… Pero me gusta cómo me hace sentir la imagen de mí acá. Empezando de nuevo.

-Eso es bueno Nina. Yo quiero que te sientas así, pero… -Y se irguió un poco para dejar espacio entre nosotros al hablar- Lo que quiero decirte es que… No quiero que te mudes por mí…

Mi respiración se cortó en seco y tragué saliva unos segundos después mientras me recuperaba del impacto. ¿¡Qué!? El siguió hablando con los ojos fijos en mí.

-Nina, yo he sido muy impulsivo e irresponsable al decirte todo eso ayer.

-¿Te estás echando para atrás? –le dije con un tono de voz que no supe si sonó a enojo, decepción, o angustia. Él se alejó un poco más de mí en el limitado espacio del colchón.

-No es eso Nina… Es que no quiero que bases una decisión de ese tamaño en mis hombros. Yo no puedo ser responsable por un cambio tan drástico en tu vida. Si quieres venirte debe ser porque tú así lo quieres, porque estas decidida a dejar a Imanol atrás, porque quieres reinventarte y no por un tipo que no te promete nada.

Arqueé una ceja casi en shock por el discurso que oía y me quedé mirándolo impactada.

-Sí Nina, eso es… Yo no puedo prometerte nada. Siempre has tenido razón en ello… Piénsalo, ni siquiera puedo llevarte al aeropuerto éste domingo aunque quisiera, sería un desastre. Mi vida y mi trabajo son así, inestables. ¿Cómo voy a pedirte te mudes a California si ni siquiera yo vivo todo el tiempo aquí?

-Eso ayer no parecía un problema para ti Robert, ¿qué cambió durante la noche? –traté de no sonar áspera, sino lo más neutral posible-.

-Nada Nina… Yo… Sólo quiero hacer lo correcto contigo, te lo mereces.

-¿Me merezco esta montaña rusa? –Ahora sí empecé a enojarme. Halé la sábana para cubrirme el cuerpo mientras me sentaba como podía en el colchón. ¡Dios! ¡Y yo angustiada unos momentos antes! - ¿¡En serio me estas saliendo con el “No eres tú, soy yo”!?

Él se mordió el labio con firmeza por un momento mientras el ceño se le cerraba un poco.

-Nina… ¿no has escuchado nada de lo que te dije? Si no me importaras no estaría diciéndote esto.

-Ok… Supongamos que en realidad te preocupa mi bienestar. Entonces… ¿estará bien usarme así? ¿Forzarme a creer en tus propuestas para luego arrepentirse? ¿Echarte un último revolcón conmigo como premio de consolación?

Noté como sus labios se cerraban en una fina línea conteniéndose de hablar de nuevo y me entró más rabia, azuzada por la decepción y el dolor.

-¡Perfecto! –Me llevé una mano a la frente mientras cerraba los ojos tratando de bloquear toda degradante imagen. – ¡Dios mío, que idiota! –No quise hablar más, me urgía salir de ahí y con los sentimientos abrumándome el cuerpo y la mente, me incorporé temblorosa para buscar mi ropa sin soltar la sábana.

-Nina… -me llamó pausadamente desde su lugar. Yo seguí recolectando mi ropa e intentando vestirme bajo la sábana a sabiendas de que él me observaba y no contesté.

-Nina… -repitió ahora con fuerza mientras se levantaba de la cama y también procedía a vestirse.-

¡Maldito déjà vu! ¡Otra vez huyendo! Sentía que me dolía el corazón de latirme tan fuerte y el consabido zumbido se adueñó de mis oídos. La rabia y el sufrimiento me estaban fulminando y yo sólo quería salir de ahí. Maldije por lo alto al estúpido brassiere que me estaba costando tanto trabajo abrochar y refunfuñé aún más cuando peleé con los necios botones de mi blusa que se atoraban entre mis dedos. Robert sólo me miraba con el pantalón ya puesto.

-Nina…

-¡¿Qué?! – Le grité mientras sacudía violentamente mis jeans antes de calzármelos.

-Nina, ¿por qué te es tan fácil creer lo peor de mí? –dijo secamente-.

Me llené de estupor mientras se me caía la quijada. No esperaba eso.

-Sí, ¿por qué piensas que soy ese tipo de hombre? Yo no te he tratado mal.

Ahora sí reaccioné.

-¿Y cómo esperas que lo tome? ¿Crees que soy de hierro? Qué porque he tratado de ser la ecuánime en ésta relación… ¡o lo que sea!, ¿no voy a sentirme mal? Te las has pasado moviéndole los cimientos a todo mi mundo durante estas dos semanas y, ¿ahora quieres que intente olvidar todo y seguir como antes? ¡No puedo! No se puede hacer. El hecho es que te dejé entrar en mi vida y te metiste por la puerta ancha, tumbando paredes y remodelando mi interior a placer. ¿Quieres que si me mudo no te involucre en ello? ¡Por Dios! ¡Si ni siquiera era una idea en mi mente antes de conocerte!

Bufé irritada y de nuevo me enfrasqué en la lucha con mis jeans.

-Nina… -intentó acercarse a mí, pero yo retrocedí desdeñosa- ¡Nin! Por favor, escúchame.

Le miré rabiosa pero no me amilané.

-¿Que escuche? Bueno… A ver, habla…

Pude notar como él trataba de contener su enojo y cerraba sus ojos intentando concentrarse en algo para luego enderezarse y exudar testosterona por su mirada y con puños cerrados. Esa mirada verde se me quedó grabada para siempre, pues nunca antes la había visto en él.

-Anoche vino tu hermano a verme…

-¡¿Qué?!

-Sí… Sabe por los chismes de Internet perfectamente quién soy y mucho más.

Sentí como la furia descendía gradualmente de mi cabeza hacia los pies, aligerando el entumecimiento que me dominaba. ¿Qué había hecho Arturo?

-Hablamos un rato ayer y me hizo ver varias cosas en las que no había reparado.

Entrecerré los ojos un momento mientras se me escapaba un –“voy a matarlo”- por lo bajo.

-Supongo que el tema de conversación fui yo, ¿no es así?

-Principalmente.

-¿Y? ¿Te pidió que te alejaras? ¿Se portó como un cavernícola hermano mayor celoso?

Robert soltó una risa burlona y bastante sarcástica.

-Sí, se puede decir que sí. –Ahora mi rabia se dirigió en otra dirección- Pero en realidad, tiene razón en varias cosas… ¿O acaso creías que simplemente iba a obedecerlo como buen corderito?

-Bueno… Arturo puede ser muy agresivo a veces. ¿Se pelearon?

-No, no llegamos a eso. Sólo que te lo digo de nuevo, él está en lo cierto en asuntos importantes que te incumben a ti… Y a mí…

-No. Te equivocas Robert. Mi vida es de mi incumbencia y mis decisiones son mías. Espero que tú sepas que tienes ese mismo albedrío.

-Sí, no… no se trata de eso. Nina… es verdad que te quiero, que me importas, pero también lo es que es erróneo pedirte lo que dije cuando no voy a poder estar ahí para cumplirlo. Simplemente la filmación… Es cosa de dos o tres meses y luego… bueno… -se rascó el pelo un momento-, vienen los viajes para promocionar el film, y no es el único trabajo que tengo signado. Ya acepté esa película que leíste en el avión. ¡No me vas a ver nunca!

Sentí como me daba nausea al oírle, por mucho que me doliera, parecía tener razón. ¡Pero si yo quería tenerlo!, ¿acaso no podríamos hacer esto funcionar?

-Pero yo estaría ocupada con la universidad, con mis trabajos…

-Sí, ¿y luego? ¿Qué va a pasar cuando te des cuenta de que estás sola casi siempre? ¿O cuando te acosen los papparazzi por todos lados? ¡Es un infierno!

-¿Qué, acaso piensas que no podré hacer amigos aquí? ¿Que de verdad mi mundo se cierra en torno a mi novio y nada más? No tengo quince años.

-Nin… No soy tu novio… -dijo con lentitud mientras me miraba fijamente.-

Me congelé al oírle; aquello fue el tiro de gracia. Un mudo eco se adhirió a todos los espacios dentro de mis oídos y sólo podía escuchar en mi cabeza esa frase una y otra vez en cada milésima de segundo que pasaba, “…No soy tu novio…”.

Perdí toda mi furia, toda mi esperanza y todas las ganas. No tenía nada más que hacer ahí. Estaba haciendo un papelón y él había tenido que llegar hasta lo más claro posible para hacerme entender que todo había sido sólo un amorío de vacaciones.

Me calcé los zapatos como una autómata sin decir nada y recogí mis llaves del piso también. Él seguía en silencio. Cuando estuve lista, esbocé una pantomima de sonrisa y le miré.

-¿Nin?

-No… -negué suavemente con la cabeza-… Tienes razón. Todo esto fue una locura, una buena locura, pero hay que volver a la realidad. Me disculparás si no te quiero hablar ni como la amiga que te prometí en varias ocasiones, pero así lo necesito. Tú tuviste tiempo para asimilar todo anoche y a mí me va a tomar mucho más que eso. Yo… Yo… Bueno… Creo que es el momento de despedirnos Robert.

Él pestañó varias veces y se revolvió el pelo nervioso antes de encaminarse hacia mí; yo me cohibí sin poder evitarlo. Aún estaba desnudo de la cintura para arriba.

-Nina, no quise herirte.

-Eso ya no se puede deshacer Robert, pero soy una niña grande… podré arreglarme de esta también.

-Nina…

Se acercó aún más a mí, con el cuerpo desgarbado en evidente cansancio o alivio. Yo estaba usando lo último de mis reservas para no desmoronarme ahí; -“orgullo, ¡ayúdame! ¡Sostenme!”-, pensé. Me tomó por el mentón y me obligó a elevar mi rostro hacia el suyo.

-Nina… Prométeme que no vas a hacer nada estúpido, como casarte con Imanol o algo así.

Mi respiración era apagada, insuficiente y casi no podía entender lo que me decía. ¿Imanol? El borroso rostro se filtró en mi mente mirándome anhelante… ¡Pobre tipo! Ahora podía sentir empatía con él, darse cuenta como se te va lo que más deseas… Y aún así, él seguía esperándome en casa.

-Ya no tienes derecho a decirme eso Robert. Ya no.

Me miró demasiado cerca.

-¿Ni como tu amigo?

Sus ojos verdes se tornaban azules… ¿Por qué no lo había notado antes? ¿Acaso el verde se disolvía en un azul a causa de sus emociones? Estaba demasiado cerca, sólo un poco más y sus labios me tocarían.

-No… - Y rompí el contacto de nuestras miradas, negándome a quererle más.-

Una pausa… Esa pausa desvió ese último beso hacia mi frente, donde se prolongó angustioso.

-Nina… Mí Nina… - susurró su aliento sobre mi piel-. Sólo quiero lo mejor para ti.

Mi rostro ya no obedecía a expresiones, incapaz de mostrar nada más. Me solté de su contacto y me viré hacia la puerta.

-Adiós Robert, cuídate mucho.

Se quedó ahí, plantado en la sala, con los pies descalzos y la piel expuesta. Sus ojos de un azul Rembrandt, llenos de tristeza.

Yo no di ya marcha atrás.

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¡Chicas! ¡Quiero Llorar!!!! ¡Dios, me dolió! ¡Me dolió de verdad! Meterme así, en la piel de Nin fue estremecedor, vivir con ella semejante rechazo fue agobiante. ¡Pobrecita!

Éste iba a ser el final de la historia; de hecho, la última oración era en realidad “…Esa fue la última vez que lo vi...“, pero Coka casi me asesina cuando le envié el capi para que lo publicara. A ella ya le había contado la totalidad de la historia. Una trama que soñé hace ya dos años y que aún recuerdo, aunque nebulosamente.

Voy a atreverme a contarla en su totalidad, aunque es evidente que la historia ya está llegando a su fin por sí misma. Espero aún se animen a seguir leyéndola.

Y de antemano, ¡millones de gracias a todas ustedes que se han tomado el tiempo de leerme desde el 2010! Especialmente a mi Coka, ¡gracias, gracias, gracias! ¡Maldita distancia que nos separa amiga!

¡Las quiero!

Cariños: Sissy

P.D: Escuchen y lean la letra de ésta canción, es algo de lo que falta: ADELE, “Someone Like You”


21 comentarios:

coki cullen dijo...

DIOS!!! menudo golpe!!! si hasta me ha dolido!!!! que le a pasado a robert??? por que??? dios nin estara...no puedo describirlo!!! y encima la cancion de adele...nos quieres mataaaar????? jajajajajaja espero el siguiente con muchaaaaaaas gaaannaaaaaas!!!!!

María Lourdes dijo...

Que triste!!!! como una persona puede jugar con los sentimientos de una persona a la que quiere de esa manera...es inimaginable todo el dolor que tiene que sentir en este momento Nin...dolor, rabia, frustración...es una bomba de relojería...la canción de Adele es hermosa, pero a la vez triste...por desgracia, nos recuerda una gran verdad...jajajajaja, bueno después de toda esta balbucea, solo puedo decirte que esperaré con muchísimas ganas el siguiente capítulo.
Besosssss!!!!!

melanie lopez cullen dijo...

Me encanto pobre nina, coka porfa pon el siguiente capi de huyendo d ti porfa

melanie lopez cullen dijo...

Me encanto pobre nina, coka porfa pon el siguiente capi de huyendo d ti porfa

Bell.mary dijo...

Hola Sissy me quito el sombrero ante ti, en verdad un magnifico capitulo, llore por el sufrimiento de Nin, y por el sufrimiento de Rob porque sin duda alguna el tambien sufre de una manera distinta pero sufre porque no supo como llevar esta relacion y tenia que venir el hermano a abrirle los ojos y ver que en el mundo de el no podria salir bien librada ella, viven de manera tan diferente que no sintio capaz de quitarle la vida que ella llevaba sino podia asegurarle una vida futura junto a el,,,, aunque lo cierto de todo esto es que Nin fue la que salio mas dañada con esta relacion porque se dejo llevar y ahora viene el a soltarle todo esto pobre Nin fue un golpe tremendo, lo bueno es que le quedan los momentos inolvidables que vivio junto a el.......... Gracias Sissy por este maravilloso capitulo y espero leer el siguiente, que bueno que Coka te convencio para seguir la historia me encantara leerla hasta el final, gracias por permitirnos leer y disfrutar de tu sueño con propio.......Besos

kdekrizia dijo...

Hola Sissy creo que has puesto todo tu sentimiento en este capítulo,aunque sea muy triste en el, hay muchas verdades y muchos sentimientos ocultos por parte de Robert. Pienso que hubiera sido un gran final, tal y como suele suceder en la vida real. Espero impaciente el siguiente capítulo para ver como lo continuas después de la destrucción emocional de Nin. Besos y muchas gracias por compartir tu sueño con nosotras.

Sissy dijo...

Coki, Malu, Melanie, Bell.mary, KdeKrizia...

¡Gracias a ustedes!

Sí que fue difícil este capítulo, me pegó en la vida real, ¿lo pueden creer? Ja! Estuve un par de días dolida de verdad. Sentirme así me ayudó para orientarme en como construir el siguiente capítulo, para explicar las reacciones de Nin, que es tan humana y sensible como cualquiera; ella no es sólo un personaje a veces.

Anoche, al escribir parte del capi 22 comprendí que Nina era como cualquiera, imperfecta. Por mucho que algunas quisieran un final feliz instantaneo, es imposible, no luego de semejante herida.

¿Qué harían ustedes si fuesen ella? Quizá lo mismo que voy a contar más adelante.

Gracias por seguirnos aún en esta locura, sus comentarios me motivan muchísimo!

Cariños:

Sissy

nydia dijo...

rayos tremendo capitulo que hasta me saco lagrimas de coraje e impotencia,pobre Nina duro golpe al volver a su realidad...Me encanto ,gracias nena sigue asi...Besos...

Reyna dijo...

Sissy...
fue un capitulo impactante... yo sentí cada palabra y cada reacción como propia...
fue algo verdaderamente vivido..
me sentí triste... me llego lo que le ha pasado a nin.. un duro golpee sin duda :/
he seguido esta historia y me a cautivado muchisimo... tienes un gran talento simplemente me fascina leer esta historia :D

veremos que le depara a nin...

saludos :D

Nad dijo...

Yo ya lloré, dulces y tiernos capítulos anteriores, comparado con este...pobre Nin!!!

mas que al pendiente con el siguiente capi.

Angeles Nahuel dijo...

Me encantó el capitulo.. en mi caso me pongo en el lugar y cual seria mi reacción.. LO MATO!! a el y al Hermano!!!
O sea.. no pueden poner a la pobre Nin en esta montaña rusa emocional!!! Mas que seguro alguien me dirá que estoy siendo proyectiva con mis sentimientos (y es cierto!!) ya que un ex me salio con una parecida..reacción mia.. LO PATEEE.. (termine en el acto),y en mi humilde experiencia (ya me cayo medio mal este Robert)..le dio miedo jugarsela por Nina, espero que no se vaya a meter con el exnovio..

SONIA dijo...

bueno....he de confesar que estoy muyyyyyy. triste por los dos.....por nin, pues por obias razones....no se puede, ni se debe jugar asi, con las emociones y la cordura de alguien y con Robert, pues por pendejo....jajajaja, como puede ser alguien tan estupido de tener una persona que le brindo un refugio tan espectacular y tal fidelidad para el no verlo???, bueno en todo caso hubiera querido que este par teminaran juntos, o por lo menos en buenos terminos...en fin.
A SISSY, EXCELENTE CAPITULO....LA MANERA DE EXPRESAR EMOCIONES Y LOGRAR CAUTIVARNOS HACENDOLAS SENTIR COMO PROPIAS ES DE ADMIRAR; ESTARE ATENTA A LEER EL FNAL DE TAN MARAVILLOSO FIC Y ESPERO LEERTE PRONTO CON ALGUNA OTRA DE TUS CREACIONES.UN ABRAZO DESDE COLOMBIA. SONIA

Anónimo dijo...

Que capítulo...que triste...pero pienso que Robert..tenía que hacerla regresar a la realidad...me hace recordar al capitulo de Luna Nueva..cuando Edward deja a Bella...mmm sigue escribiendo por favor,realmente eres muy buena.
MARTHA DE PERÚ

LISY dijo...

Sissy, te creo que sufriste al penetrar en el papel de Nina, ese tipo de despedidas son las que desgarran el alma y se que tu sufriste al describirlo, porque le pones toda la pasion que se necesita para narrar esos sentimientos tan humanos.

Tanto Robert como Nina, muestran el dolor que surge por esta despedida y yo creo que el, sufre mas porque esta causando el dolor de ella, cuando en verdad el solo quisiera que se quedara a su lado y hacerla feliz. ese es un 'sacrificio por amor'.

Muy talentoso tu capitulo Sissy, te felicito !

Besos y abrazos

LISY

PD.sigue adelante que nosotros te seguiremos leyendo sin importar cuantos capitulos sean. Gracias por tu dedicacion a la escritura, amiga.

Sissy dijo...

Chicas, tengan paciencia, Coka subirá algo en cuanto regrese de sus merecidas vacaciones.

Y mientras,para ustedes con mucho cariño, un adelanto del siguiente capítulo.

Sissy


CAPÍTULO 22

A VECES EL AMOR DURA, PERO A VECES
SIMPLEMENTE DUELE




No sé bien como llegué a casa ni cómo empecé a juntar todas mis cosas para aventarlas dentro de la maleta. Estaba entumida pero ansiosa por hacer algo, cualquier actividad mecánica que no me dejara pensar. Iba de aquí por allá buscando y arreglando compulsivamente todo lo que era mío y lo que debía dejar como antes de mi llegada. No lloraba, no podía ni siquiera sentir el dolor que me estaba consumiendo ante el completo entumecimiento en que se encontraba todo mi interior.

Cuando me pareció que tenía todo listo paré un momento y, sin pensarlo mucho, encendí mi computador para ubicar el teléfono de la aerolínea. No importaba cuanto costara adelantar el boleto, ¡me iría de ahí en cuanto pudiera! Aún así, sentí una enorme desazón cuando sin problema alguno hicieron mi cambio muy eficientemente, sólo indicándome estuviera con mucha antelación en la terminal para hacer mi documentación. Al colgar, sabía que las cinco de la mañana era la hora requerida para mi vuelo internacional, el cuál saldría tres horas después.

Finalmente, al toparme con las manos vacías de actividad, sentí el estrés subir por mi espina y acomodarse encima de mis hombros y cabeza de un modo tan agobiante que, literalmente me fui encogiendo y achicando hasta sentir que su peso era demasiado para sostenerme si quiera en pie. Eventualmente me derrumbé en la cama y al fin los sollozos se me escaparon hasta adueñarse de mí, dejándome convulsiva de dolor físico e incapaz de parar el llanto y los lamentos.

No escuché el auto de mi hermano llegar a casa, ni tampoco escuché cuando abrió la puerta del cuarto; sólo me di cuenta de que no estaba más sola cuando él me tocó el hombro con cuidado. Grité horrorizada de pánico al contacto asustándolo de paso aún más aparte del hecho de encontrarme así de desbaratada. Cuando le vi bien y comprendí que se trataba de Arturo el que estaba parado al lado de la cama, no le di tiempo de hacer más antes de lanzármele encima tirándole golpes, furiosa. Sólo logré asestarle unos pocos antes de que me tomara por las muñecas y me detuviera a pesar de que yo me revolvía frenéticamente intentando soltarme y agredirle más.

-¡¿Qué diablos te pasa Nina?!

-¡Imbécil! ¡Estúpido! ¡Desgraciado!

-¿Qué? ¿Estás loca? ¿Qué tienes?

-¡Fuiste tú! ¡Maldito, tú!


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Esa es la página 1 del capi. Sé que no da mucho de información, pero esperen.Hay que leerlo todo para enterarse de un secreto...

kdekrizia dijo...

Ay¡ Sissy me voy a volver loca con la espera, yo también hubiera reaccionado así. Besos.

wichelitap dijo...

aaaarrrrrgggg.... me dejas peor que si no hubiera tenido un adelanto.... me muerooooo!!!! kiero saber que mas le dice!!!! aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!
km lei por ahi, me dejas con la miel en los labios!!!!! kiero maaas!!!!

SONIA dijo...

!!!NOOOOOOOO!!!!, YO ESPERABA UN ADELANTO DE UNAS 20 HOJAS.....JAJAJa. Y CUANDO ES QUE REGRESA COKA????, BUENO SERA SEGUIR ESPERANDO Y QUE COKA SIGA DISFRUTANDO DE ESAS DELICIOSAS VACACIONES....PINTA BIEN EL CAPI SISSY MIL GRACIAS POR ESTE BREVIIIIISIMO ADELANTO. JAJAJAJAJA. BESOS

Bell.mary dijo...

Hola Sissy hasta hoy he podido entrar, pero me dejaste con ganas de mas y voy a estar en ancias hasta no leer el capitulo completo que por lo que lei se ve que esta buenisimo, quiero leer todo lo que le grita al hermano y que consecuencias traera este rompimiento, sin duda el amor puede hacer tantos estragos en uno.............Besos

healcar dijo...

Me muero, que duro pobre Nin, todavia tengo nudos en la garganta y el higado. Sigo leyendo

Anónimo dijo...

Buuuu buuuu Pobre Nina, que duro... y esa canción, si tu proposito era que lloraramos Good Job jajaja, es increible como la lectura de transporta a vivir sentimientos tan fuertes.

Triste muyyy triste, pero Genial.

Psdta: buuuu buuuu pobrecita nin

Pao