Seguidores

martes, 27 de noviembre de 2012

El diario secreto de Adele- Capitulo 4



Hace unas semanas una noticia irrumpió en varios portales de internet, con el titulo que rezaba “Robert Pattinson se pelea con Adele en una fiesta”, cuando se le pregunto de qué se trataba la famosa discusión, él respondio algo sin mucho sentido.
Un sueño trajo consigo una revelacion. Si tienen ganas y tiempo yo puedo contarles de que se trató en realidad la pelea.



SOLO PALABRAS



Los mensajes me pegaron justo en el centro de la herida; pase días sin hablar con nadie, no quería ver a Jack, ni mucho menos a mi madre, nuevamente estaba en el suelo. Volver a levantarme era imposible por más que lo intentaba por mí y por los que me querían, el dolor me aplastaba una y otra vez.


Mamá estaba desesperada, mi hermetismo era absoluto, no salía de mi cuarto, no quería comer, sólo ansiaba desaparecer y llorar todo el día.


Yo creo que esa situación fue la que la impulso a contactar a Jules. Ella era mi amiga del alma, había tenido que mudarse a Irlanda por el trabajo de su padre, no sé bien como consiguió que viniera en tiempo record y estoy casi segura que mamá financio todo el viaje, porque sus padres no podían permitirse costear este capricho sin un motivo de verdadera relevancia, y mi depresión sin duda no lo era.


Jul estuvo de acuerdo en viajar a rescatar a su amiga de las fauces de la tristeza por el motivo que fuera, nosotras éramos como hermanas y una extraña conexión nos mantenía atadas cósmicamente desde niñas. Algunos dicen que las almas se agrupan en constelaciones y permanecen unidas por toda la eternidad, estoy segura que ese era nuestro caso.


Así fue como ese frío invierno, apareció en mi casa mi vieja amiga para quedarse toda una semana a mi lado, encontrarnos fue todo un alivio para mi desdicha, Jul era justo lo que yo necesitaba para desenredar mi alma, ella siempre había sido un puerto seguro, una roca a la que aferrarme cuando mi vida se desbarataba. Tal como se libera de una infección a las heridas que se niegan a sanar, apenas la vi parada en mi puerta corrí a sus brazos para llorar amargamente y contarle todo,… absolutamente todo, ella sí podía escuchar mi historia porque JAMÁS me juzgaría ni me censuraría de modo alguno. Y así fue.


-¡Cuanto te extrañe loquita!- grito desde la puerta no sin antes echarme una mirada increíblemente asombrada de mi metamorfosis física.


Jul después de escuchar mi historia atentamente considero que era una historia de amor, fuerte importante pero que debía terminar lo más pronto posible, por mi carrera, mi futuro y mi salud mental. Que el chico era lindo, no cabía duda, ella también había visto a Robert como Cedric Digori en Harry Potter pero no podía permitir que ni el más deslumbrante galán de Hollywood acabara con el futuro de su querida amiga.


-Adele, este tipo debe creerse el centro del universo, con toda esa publicidad rondándole, él no está para romances en exclusiva, hoy todas las chicas deben estar disponibles para él. Sea lo que haya sido, hoy ya no es el mismo chico que se quedó con un beso tuyo esa noche en la estación de trenes, y jamás volverá hacerlo - me dijo Jul muy tranquila.


Ningún consejo solo los que ella me prodigaba tenía algún espacio en mi cabeza.


-Jul, él no era como los demás, era distinto... por eso no consigo olvidarlo- le contaba tristemente


-La última vez que estuvieron juntos, ¿fue tan especial?-pregunto intentando averiguar un poco más.


-Desde que lo conocí, todo fue realmente especial, y esa última vez, fue lo mejor que me ha pasado en la vida,… claro hasta antes que se fuera…- le dije tristemente


-¿Qué sucedió?-pregunto.


No sabia si contarle la verdad porque recordarlo me dolía mucho, finalmente decidí que solo ella podría entender mi sufrimiento sin recriminarme nada.


-Me negó, se rió de mi con su mejor amigo y luego huyo casi sin despedirse –le dije sin mirarla muerta de pudor.


-¡Maldito cerdo!, olvídate de él Adele, cuando alguien te quiere realmente, el día siguiente es crucial, delata realmente a la persona que tienes al frente. Si hizo eso que me estas contando es que o le importas un pepino o tiene menos temple que un papel. Estas expuesta a que cualquiera que venga y acabe con ese amor, porque es un enclenque de alma Adele, no merece que le prestes más atención, ni menos pienses en él ni un día más- me dijo categórica.


Decidí salir un poco de casa y tomar algo de aire, hablamos también de todo lo que estaba pasando musicalmente, le mostré el álbum de recortes de mamá y la página de MySpace donde estaba colgada mi canción y se quedó fría, no podía creer el éxito que yo estaba alcanzando, ella siempre me había impulsado a cantar y a menudo me pedía que lo hiciera en reuniones de amigos, “Canta Adele”, me decía, “para que te escuchen, algún día nos toparemos con los oídos indicados”, aludiendo a encontrarnos con algún caza talentos.


-¡Esto es increíble Adele!, estas a pasos de lograr el éxito total- gritaba histérica.


Me hacía gracia que mi amiga estuviera tan entusiasmada, porque para mí era solo un dato, la emoción del éxito no lograba alegrar mi alma ni encender la oscuridad en la que estaba inmersa.


Cuando le había contado todo lo que había sucedido desde nuestro primer encuentro hasta el día en que él salió huyendo de mi habitación, decidí que era momento de comentarle que Robert nuevamente había insistido en contactarme, le mostré los dos mail y le pedí su opinión.


-Seguro que el tipo vio que te estabas convirtiendo en un fenómeno musical y dijo, “a esta no la dejó escapar”, y está intentando volver a tu vida a como dé lugar- dijo Jul muy convencida


-¿Eso crees tú?-le dije tímida


- Estoy segura- me dijo sin dudar.


-Es decir, ¿no crees ni por un segundo que le interese realmente?- volví a la carga con mi maltratado ego.


-Antes de lo de tu éxito en Internet, ¿intento contactarte?- me pregunto


-No-le respondí


-Hay tienes tu respuesta- me dijo secamente.


Me quede en silencio y ella comprendió lo que habían provocado sus palabras, porque enseguida actúo de manera contenedora.


-Adele escúchame, no esperes nada de ese hombre, ahí no hay nada para ti. Debes huir y no permitirle que avance ni un paso más en tu dirección, solo esta intentando echar raíces en tu alma y luego sacarlo de allí será aún más doloroso de lo que ya a sido, es momento de empezar un proceso de olvido lento pero efectivo.- sus palabras eran sabias y estaban cargadas de sabiduría, esto debía tener un punto final. Sacarlo de mi vida luego de una segunda oportunidad me horrorizaba de solo imaginarlo.


Jul me llevo de compras para distraerme un poco, aproveche que debía comprarme un vestido para la graduación de la academia, faltaba un poco más de un mes y no tenia que ponerme, mis casi veinte kilos menos hacían que toda mi ropa bailara en mi cuerpo, era momento de dejar salir a esta nueva Adele y hacer que floreciera en gloria y majestad. Al final del día teníamos todo lo necesario para que yo luciera como una princesita, además aprovechamos de comprar un par de cosas más y regresamos a casa felices.


La semana paso rápidamente y fui a despedir a mi amiga a la estación de trenes, nos abrazamos llorando y permanecimos así por lo menos diez minutos, ¡como la necesitaba!, ¡cómo me hacía falta su compañía!, nuevamente me quedaba sola contra el mundo y no sabía si sería capaz de resistir sin su fortaleza, las lágrimas caían por mi mejilla copiosamente.


-Adele, quiero que me prometas dos cosas, ¿ok?- me dijo mientras seguíamos abrazadas.


-Dime- respondí apenas entre sollozos.


-No dejaras que nadie vuelva a lastimarte, no debes permitir a nadie entrar en tu alma y robarse la llave, ¿ok?-dijo ahora mirándome a los ojos, antes que el tren sonara por última vez la bocina.


-No, Jul, te lo prometo- le dije secándome las lagrimas con el dorso.


-Y lo segundo, quiero que comas por favor, morir de hambre solo provocara más tristezas que ya han sido suficientes para todos, ¿me lo juras?- me dijo con profunda esperanza.


-Lo haré- le respondí arrepentida por mi actitud tan autodestructiva y egoísta.


-Ahora debes triunfar y venir de gira a Irlanda, ¿ok? ¡Te estaré esperando!- me grito mientras el tren se alejaba.


-¡Te quiero Jul!, gracias por venir, ¡nos veremos pronto!- le dije mientras seguía al tren en su huida.


El tren se perdió a lo lejos y sentí una brisa tan fresca que me hizo estremecer, era como el vaticinio de que algo terrible estaba por suceder. ¡Cómo iba a extrañarla!




Un mes después…


Llego el día de la graduación, mamá estaba emocionada, el cierre de la jornada estaría dada por un musical compuesto, orquestado y montado completamente por el curso que había ido de gira, habían solo dos solos y el primero era el mío, la obra consistía en una adaptación de “Sueño de una noche de verano” de William Shakespeare, debo confesar que nuestra obra era bastante abstracta pero había resultado finalmente un proyecto muy hermoso. Los atuendos habían sido donados por el teatro de Londres y la escenografía era también un aporte del fondo de cultura, todo estaba perfecto, no tenía nada que envidiarle a un musical de Broadway. Yo me había volcado cien por ciento en el proyecto y con la ayuda de mi amigo, mis días se hacían más soportables, por las noches casi no lloraba y por fin volvía a recuperar algo de mi esencia.


Aquel día toda la audiencia se presentó a tiempo y todo resulto impecable, no falto ningún detalle y debo decir que la obra fue aplaudida a radiar por más de 20 minutos. Todos estábamos radiantes de felicidad.


-------------------------------------------------------------------------------------




Nota del autor:


Debo permitirme hacer un paréntesis en la historia para comentar un detalle que será crucial más adelante, cuando la trama se enrede y todo se vuelva más oscuro.


“Aquel día Robert decidió por fin tomar las riendas de su vida e ir buscar a la chica de sus sueños sin importar lo que dijera el mundo, ella era lo que él siempre había soñado y llegaría con esto hasta las últimas consecuencias.


Su vida había dado una vuelta tremenda desde que había decidido ceder a las exigencias de su padre, junto con eso conseguir el papel del chico mago que lo catapulto a las puertas de la meca del cine, pero esto lejos de mejorar su existencia solo lo alejaron aún más del camino que él había trazado para conseguir su felicidad. Robert sabía quién era la dueña de su corazón, siempre lo supo desde el día que la escucho cantar, su alma solo tuvo ojos para ella, para ese ángel que revoloteaba en su alma.


Ahora meses después de su último encuentro solo podía pensar en esa noche en Liverpool, esa noche que había sido perfecta, ella estaba por fin en sus brazos, y él era completamente feliz, ¿pero qué pensaría ella de él, ahora?, ¿qué había significado su encuentro para ella al día siguiente?, estaba tan ebrio que ni siquiera sabía si ella había obtenido el mismo placer que él, ¿había sido para Adele su primera vez?, ¿o lo había soñado? ¿Porque esa mañana había huido?, ¿Por qué si lo único que quería era no separarse nunca más de ella?, ¿lo perdonaría?, ¿ella querría saber de él, ahora luego de tanto tiempo?


No dejo de pensar jamás en Adele, intento contactar a su amigo Jack para llegar a ella y fue entonces que encontró el single que la promocionaba, casi enmudeció cuando la escucho, por supuesto descargo la canción y la escucho mil veces, un extraño presentimiento le decía que había sido escrito para él, pero se obligó a sacar ese pensamiento de su cabeza. Mientras estuvo en España no paro de pensar en ella, escuchaba su canción y a menudo le hablaba en la oscuridad de su habitación. ¿Cómo podría encontrarla si ni siquiera sabía dónde vivía?, ¿ella seguro que lo odiaría?, ¡había sido un estúpido!, un maldito estúpido.


Cuando ya no pudo más decidió escribirle un mensaje al MySpace, y como no obtuvo respuesta le escribió otro más, y tampoco respondió. ¿Lo habrá visto?, pensó,… ¡seguro que sí!, se respondió él mismo. Cuando volvió a casa por las fiestas de fin de año, estaba decidido a buscarla apenas pudiera, haría esta vez lo correcto, la buscaría y le suplicaría de ser necesario para que lo escuchara, a fin de cuentas su vida era un infierno sin ella, las cosas no tenían posibilidad de estar peor. En medio de esta vorágine empezó a escribir en su libreta algunas notas con las cosas que no podía olvidar decirle cuando la viera, quizá tendría poco tiempo, al final de todos esos meses la carta se convirtió en una canción, que el decidió conservar para mostrársela algún día.


Esa mañana, nada más llegar salió rumbo a la academia, pero no había nadie, eran las fiestas de fin de año y el trajín del estreno había decantado, pero allí se enteró por el personal de guardia que solo tres días después justo antes de noche vieja, su ángel se graduaría.


En el diario mural miro las fotos de la gira y apenas la reconoció, ¿qué le había sucedido?, ¿porque estaba tan delgada?, aunque preocupado por ella, de todas formas decidió esperar. Esas fiestas fueron realmente desesperantes, solo quería que los días pasaran lo más pronto posible, sabía que ahí en medio de la gente existía alguna chance de que ella lo escuchara, seguramente si intentaba ir a su casa, ella ni siquiera saldría. ¡Estúpido!, ¡imbécil¡ se repetía una y otra vez.


Por su puesto los amigos llegaron a verle, todos ellos incluso Tom, querían que él les contara como había sido todo en España, algunas historias picantes o alguna nueva conquista hispana.


-Pero Pattz que pasa, ¿no cuentas nada?, nueve meses por allá, ¿y ni una pollita?, pensé que llegarías con alguna para conocerla, jajaja…


-Pues no, estoy alejado de la juerga, ahora quiero centrarme en lo que me importa- le respondió molesto.


-¿Y qué te importa tanto ahora?- le dijo Tom irónico


-Mi carrera… y el amor, pero el verdadero, el definitivo- dijo valientemente. Estaba decidido a contarles a todos quien sería su novia y le importaba un cuesco lo que opinaran todos de él, era su vida y si no les parecía también podía vivirla sin ellos.


-Uahhh, ¡¡entonces Pattz está enamorado!!, ¿y quién es la afortunada?- decía riendo a gritos.


-Ya la van a conocer, bueno eso espero y les pido que la acepten, quieran y respeten, si es que se consideran mis amigos- les dijo amenazante.


-¿Un misterio?, ¿y quién es ese amor tan escondido?- le pregunto Garrett


-Lo sabrán a su debido tiempo, no diré mas- dijo decidido.


-¿Haber?… ¿que pasa porque no nos cuentas?, ¿porque podríamos no quererla o no gustarnos?- le dijo Tom inquisidor.


-No diré más- respondió definitivo.


-Uff, solo espero que sea una chica, mira que no estoy para enterarme que mi mejor amigo es gay a esta altura, he dormido muchas veces contigo- soltó riéndose


-¡¡Estúpido!! , ya lo veras y espero que seas el primero en apoyarme- le dijo otra vez sin ningún tipo de broma en su acento.


Las risas se desataron por doquier, “¿quién será la dichosa?”, “¿la conocemos?”, Robert callado solo les sonreía, no le importaba, aunque ahora ella estaba delgada y muy bella, no le importaba en lo más mínimo lo que ellos dijeran de su apariencia, sabía que una vez que la conocieran, todos la amarían. Ya estaba decidido y esta vez si ella lo perdonaba, si solo le daba la oportunidad de permanecer a su lado, ¡jamás la dejaría!, ¡nunca más!, ella era suya y él… de ella.




El día de la graduación…


Llego temprano y se vistió con la ropa formal que había usado en las premier de Harry Potter, no era su estilo pero sabia que le quedaba bastante bien, se afeito y compro flores, seria un autentico y patético romántico, esta vez haría lo correcto, lo que debía hacer desde el primer momento, todo valía la oportunidad que se estaba jugando. Ahora podía permitirse invitarla al mejor restaurant de Londres y pedirle allí que fuera su novia, pensaba en muchas cosas que podrían hacer juntos antes de tener que volver a España, estaba dispuesto a pasar cada minuto junto a ella.


Aquel día algunas chicas lo reconocieron y lo miraban comentando extrañadas que estaría haciendo allí. Los comentarios a su alrededor no le importaron, tampoco era una avalancha de fans acosándolo, podía manejarlo, solo esperaba que no fuera a interrumpir lo que había venido hacer.


Las luces se apagaron y la función comenzó, la obra era muy buena y bastante entretenida, su corazón latía incomodo esperando que acabara pronto para ir a hablar por fin con ella, pero cuando menos lo espero el canto de una sirena lo dejo mudo, era ella, era su Adele, el amor de su vida, cantando la más hermosa canción que esa voz increíble podía entregar, su corazón latía desbocado, ella estaba demasiado delgada pero aun asi se veía absolutamente bella vestida de ninfa, él reía de pura felicidad, un minuto después parecía que estaban solo ellos dos y ella cantaba para él, sus ojos se humedecieron, en ese momento tuvo esa certeza que muchas personas esperan una vida para sentirla, ¡él la amaba con toda su alma!, cuando la canción acabo, el teatro se vino abajo en aplausos y él quería gritarles a todos que esa hermosa criatura era su amor, que ella le pertenecía y que ambos eran solo uno, porque habían nacido el uno para el otro. Sin pensarlo se fue acercando a la entrada de los cantantes, listo para entrar en cuanto la función acabara, él, sus promesas y sus flores.


La obra acabo y los aplausos también y espero, y espero casi una hora hasta que salió todo el mundo, al primero que vio fue a Jack y corrió hacia él.


-¡Hola Jack!, que obra tan bella- le dijo saludándolo efusivo. El palideció y por un momento quedo mudo.


-Eh… hola Robert, ¿Qué haces aquí?, creía que estabas en España, ¿no es allí donde pasarías los próximos nueve meses?- le dijo muy asombrado.


-Si me quedan seis meses, vine por las fiestas- le dijo igual de contento-quiero ver a Adele, ¿sabes dónde está?- pregunto Robert.


-Tendrás que esperarla bastante, esta todo el mundo adentro felicitándola, hay algunas radios que quieren hablar con ella, está un poco ocupada, no sé si es el mejor momento- le dijo intentando contener su iniciativa. No podía entender que estaba haciendo allí y con flores, de lo único que estaba seguro es que Adele se afectaría mucho al verle ahí.


-No te preocupes la voy a esperar lo que haga falta- le dijo sin dar cuenta a su sugerencia.


Y la espero otros cuarenta y cinco minutos.

-----------------------------------------------------------------------------------


Adele, luego de la función…




Luego de abrazar a cientos de personas y hablar con otras cien, por fin pude cambiarme y salir del camarín, mamá me esperaba llorosa y emocionada, todos sus esfuerzos habían dado fruto, su niña era una gran artista y seguramente este era el principio de un gran futuro artístico.


-Eres increíble Adele, eres un gran orgullo para mí, quiero que estés bien hija, y esto te hace bien, te sana, quiero que dejes de sufrir, concéntrate en tu carrera y las cosas decantaran, ya verás la vida te sonreirá mi amor, mi vida, mi niña hermosa- me decía mientras me abrazaba llorando.


Salimos a la carpa donde nos esperaba el coctel y allí salude a otras ciento de personas, estaba contenta hablando de cualquier cosa cuando una rosas hermosas cayeron en mis manos y yo me sentí morir ahí mismo. Era él estaba allí, ¿no sé por qué razón?, se veía hermoso, muy arreglado y emocionado, me quede perpleja, en shock, no sabía si recibirle las flores o salir corriendo a perderme.


-Hola hermosa, te felicito, eres toda una artista, ¡la mejor, sin duda! Esto es para ti- dijo y extendió las hermosas rosas una vez más.


Me quede dura sin poder mover ni un musculo.


Él me miro con las flores aun extendidas.


-¿Que haces aquí?-le pregunte sin recibirle aun las flores


-Quería verte- dijo con un extraño timbre que interprete como temor.


-¿Por qué ahora?- le dije resuelta sin importar el contexto en el que estábamos.


-Necesito hablar contigo, ¿podemos ir a algún lado?, me gustaría invitarte a celebrar a Hotel Lanesborough* tu graduación. ¿Te gustaría?- me dijo con los ojos cargados de ilusión.


-Esta mi madre aquí, no me puedo ir asi como asi- le dije haciendo tremendos esfuerzos para no desmoronarme ahí mismo.


-Eh…si claro debí imaginarlo,…eh… podemos ir con ella, el dinero no es problema- me dijo ilusionado.


-No es por el dinero, prefiero quedarme aquí, con mis amigos y mi madre.- le respondí con la barbilla alzada.


Él se quedo en silencio, parecía que algo se había roto. En ese momento se dio cuenta que el panorama era aun mas duro que lo que había imaginado.


-Eh… yo sé que no es el momento aquí, bueno…, es por eso que quería conversar contigo mas tranquilamente- dijo Rob disculpándose.


-Tendrá que ser otro día, ahora no puedo, lo siento- le dije dando por terminada la conversación y a punto de romper en llanto desesperado.


-Adele, no tengo mucho tiempo, solo una semana antes de volver a España, necesito hablar hoy, ya no puedo esperar un día mas- me dijo suplicante.


En ese momento se nos acercó Jack


-Bueno, ¿que hacen?, ¿te vienes Pattz?, vamos a la cantina que solíamos visitar siempre después de las pruebas, ¿te acuerdas?, vamos todos, es noche de celebración, alcohol y juerga- dijo Jack intentando romper la tensión reinante.


Rob sonrió de pronto como si un hada lo hubiese tocado con su varita.


-Me encantaría,… es genial, ¿no?, digo si no te molesta Adele- dijo mirándome a mi con temor.


Uff, ya sabia yo como acababan estas salidas post tocatas, hice un mohín leve pero luego negué con la cabeza sin decir nada. Me volví sobre mis talones a encontrarme con Mama, no sabia si volver a casa ahora mismo o ir a la dichosa cantina, ¿Por qué había vuelto?, ¿para que quería conversar conmigo?, querría disculparse, o mas bien aclarar que solo éramos amigos, eso no era necesario, claramente en este momento éramos mucho menos que eso.


Al fin la ceremonia termino del todo y yo me despedí de Mamá que noto inmediatamente que estaba extraña y no pudo evitar preguntarme que pasaba, le sonreí con evasivas y le dije que estuviera tranquila, que volvería a casa pronto.


-A ti te pasó algo, tus ojos brillaban cuando termino la obra y ahora están sombríos y tristes, no pasa de mañana que me digas que diablos esta sucediendo, y esta vez si te lo digo muy enserio Adele Laurie.


Solo pude decirle que ok, ya era el momento de hablar con ella y desahogar un poco esta tristeza.


Volví con el grupo y nos fuimos caminando todos juntos, mientras Jack lo hacia algunos metros mas atrás con Pattz, él se veía muy preocupado y siempre que lo buscaba, me estaba mirando. La situación era tremendamente incomoda y yo solo quería saber que diablos estaba haciendo aquí.


Una vez en el lugar, Pattz tuvo la atención de cuanta chica se encontraba allí, muchas sabían de quien se trataba y en el bar varias de ellas se tomaron fotos con él muy ilusionadas. Él no hacia mas que mirar en mi dirección como disculpándose cada vez que alguien se le acercaba.


Una hora después mi cabeza ardía, los celos, la tristeza y la angustia me estaban matando, ya no podía soportar mas la situación, había bebido suficiente y decidí marcharme, fui al baño y sin despedirme de nadie salí de ahí lo mas rápido que pude, pero antes de poder alcanzar un taxi Pattz intercepto.


-Adele, ¿te vas tan pronto?- me dijo alterado


-Si, esto ya termino y necesito descansar, ha sido un mes muy agotador- le dije mientras miraba buscando un taxi.


-¿Es por eso? o ¿porque yo estoy aquí?- dijo muy serio pero me pareció absolutamente soberbio de su parte.


-¿Mira puede ser que el día de mi graduación te aparezcas luego de meses sin saber nada de ti?, ¿o también que te hayas ido sin siquiera pedirme mi correo?, ¿aunque tal vez también puede ser que no pares de coquetear con cuanta chica se te ha cruzado? y eso me amargue un poco la noche que debió ser la mas feliz de mi vida, ¿si pueden ser algunas de esas cosas?- le dije insoportablemente irónica.


-Solo estoy aquí por ti- me dijo y me desarmo


-¿Por mi?- le dije asombrada


-Adele, intente contactarte, te escribí en MySpace, te pedí que me escribieras dos veces, nunca respondiste, aunque tal vez no lo viste.


-Creo que no era la mejor forma de contactarme, después de lo que sucedió, ¿o no?


-Lo se, pero no sabia de que otra manera, estoy hace tres meses en España- dijo sobándose nervioso las manos.


-¿Y viajaste por las fiesta?- le pregunte extrañada intentando relajar el tema, mientras aparecía algún maldito taxi.


-Si, pero también vine por ti, y nunca pensé encontrarte tan cambiada, estas muy delgada, y con ese vestido estas realmente hermosa, bueno… siempre lo fuiste, hermosa de verdad, por dentro y por fuera. Yo en verdad vine porque necesito decirte tantas cosas, tantas…- me dijo muy triste y algo desesperado.


-¿Que tienes que decirme?- le dije altiva


-Adele, sé que fui un estúpido- respondió con vergüenza y sin mirarme a los ojos.


-Un cerdo- agregue


-Si eso, y aun peor que eso…pero lo cierto es que…, yo te quiero- dijo y me miro a los ojos.


-Hoy las chicas me reconocen, porque es reciente lo de la película pero en seis meses mas nadie me recordará, no te engañes por lo que viste hoy, no tengo mas ofertas que lo de la película que estoy filmando y no sabemos cuando este proyecto contara con los fondos para editarla, tal vez nunca llegue al cine, Adele de seguro tu serás mas famosa que yo en muy breve tiempo y yo tendré que lidiar con los fans que se te acerquen en bares como estos- dijo amablemente


Entonces lo comprendí todo, era verdad lo que me dijo Jul:


“Seguro que el tipo vio que te estabas convirtiendo en un fenómeno musical y dijo, “a esta no la dejó escapar”


Era cierto, pero ¿en qué sentido?, no era tan probable que yo llegara ha ser alguien en la música, su apuesta era muy riesgosa, de todos modos decidí seguir el consejo de mi amiga y alejarlo lo más posible y no permitirle jamás que se acercara tanto como para lastimarme.


-Me voy Pattz, adiós- levante el dedo haciéndole señal a un taxi.


-Adele, por favor hare lo que sea, ¿quieres que suplique?, lo hare- y dicho esto se agacho y se puso de rodillas.


-¿Que haces?, levántate ridículo, no hagas esto- le pedí, tomando su mano para que se levantara


-Adele, quiero pedirte perdón por todo, por todo lo que hice y lo que deje de hacer, estaba confundido, pensaba que tú no me corresponderías, y luego de esa noche juntos, no sabia que seria yo para ti, tenia miles de dudas, estaba en un limbo que no podía comprender, pero ahora yo lo comprendo todo, tú eres lo que yo quiero, eres lo que siempre quise y yo sé que tu piensas igual porque puedo sentirlo, por favor Adele, déjame hacerte la chica más feliz del mundo, no te arrepentirás, aunque debo partir pronto, estaremos juntos cada día hasta que me marche, y mientras este lejos te escribiré a diario y podemos hablar por chat, nunca estaremos lo suficientemente lejos… Adele, por favor dame esa oportunidad… déjame empezar de cero, esta vez será como debió ser siempre.


Yo lo miraba perpleja, tantas hermosas palabras y lamentablemente no creía en ninguna de ellas.


-¿Esto es porque ahora estoy delgada y “puedes presentarme a tus amigos”?- le dije irónica


-¿Que dices?, eso nunca me importo, ¡¡jamás!!- me dijo muy molesto y casi gritando.


-Pues no es lo que te escuche decirle a tu amigo Tom- le devolví abriéndole los ojos.


El enmudeció y también palideció


-Lo que dije, no lo dije por ti, la verdad es que llevaba una vida bastante disipada hasta ese momento y una de las razones era la rabia de haberte perdido, Tom me tomo por sorpresa y no quise decirle donde estaba porque…bueno porque…- cayo sin encontrar las disculpas necesarias.


-Tenias novia- le dije terminando su frase


Volvió a callar mirándome a los ojos


-Ella no era mi novia, era solo una chica cualquiera- dijo bajando los ojos con vergüenza por hablar asi de otra chica.


-No es lo que escuche, pero mira Pattz en realidad no vale la pena aclarar nada, lo que sucedió, sucedió y de verdad ya no tiene ninguna importancia, yo ya lo olvide.


Él se quedo nuevamente mudo


-Esa noche juntos fue de verdad muy especial, aun cierro los ojos y puedo recordarla, los besos, las cosas que nos dijimos… -él cayo un momento -¿quiero preguntarte algo mas?, ¿puedo?- me dijo Pattz muy triste.


-Dime- le dije desafiante


-¿Fue esa noche tu primera vez?- me pregunto mirándome a los ojos.


Ahora la muda fui yo, no me esperaba esa pregunta.


-No- dije decidida


-¿De verdad?- me pregunto inquisidor.


-No en lo absoluto- respondí mintiendo una vez más.


-Pues a mí me pareció que si- dijo sin dudarlo


-Pues te equivocas, y ahora me tengo que ir, lo siento. Que tengas una buena vida y seas feliz, te lo deseo de corazón. – le respondí mirando para otro lado, intentando por todos los modos que no viera la desesperación en mis ojos.


-Adele, no te vayas por favor, yo...yo te. Amo- me dijo con voz desesperada.


Mire mis pies, haciendo enormes esfuerzos para no saltar a sus brazos. La voz de mi amiga una vez más:


“Adele escúchame, no esperes nada de ese hombre, ahí no hay nada para ti. Debes huir y no permitirle que avance ni un paso más en tu dirección, solo esta intentando echar raíces en tu alma y luego sacarlo de allí será aún más doloroso de lo que ya a sido”


-Lo siento, no te creo.


En ese momento sonó su celular y reconocí la musiquita, "love in the air", la misma maldita música de aquella mañana fatal. Entonces vi que un taxi se acercaba y como él no hacia el mas mínimo esfuerzo por responder, mientras yo paraba el taxi justo antes de subir le dije:


-Pattz, ya vete, tu amiguito Tom te está esperando no sea que te demores recogiendo ballenas en algún bar, esta ballena ya no necesita ser rescatada. Adiós.


Él se quedó libido, destrozado, sin moverse hasta que el taxi dio la vuelta al final de la calle.

A solas en el taxi pense: "
Adiós mi amor", mientras las lágrimas volvían a correr por mis mejillas.

 
* Uno de los Hoteles mas exclusivos de Londres.
-----------------------------------------------------------------------------------

Como siempre este fic me arranca lagrimas, lloraran si, sufriran si, pero sera otra historia que se les quedara en el corazon sobre todo por la veracidad de los hechos y porque nos puede pasar a cualquiera enredarnos con el chico equivocado.

Bueno Chikas de Forks las quiero, ¡Comenten!
Les dejo otra cancion de Adele que acompaña el capitulo


8 comentarios:

Bell.mary dijo...

Hola Coka una muy buen capitulo de una hermosa historia,,,, pobre Adele ahora que volvio a ver a Rob no sabe si creerle o no y tiene razon despues de como la dejo el, ahora le sera mas dificil olvidarse de el porque aunque no quiera lo tiene bien metido en su corazon,,,, ojala y Rob pueda convencerla de que cometio un error al reaccionar de esa manera pero que en verdad le interesa y que no es solo como dijo su amiga por la fama que ella pueda tener,,,,,, que lindo se vio al llevarle flores ya me lo imagino ahi parado esperandola todo hermoso...... como bien dices esta historia nos hara llorar unas cuantas veces pero tambien nos traera momentos inolvidables y por supuesto que se quedara en nuestro corazon...........Besos y gracias por publicarla.....

maty dijo...

muy bueno coka, bastante triste el capitulo pero excelente espero que pronto tengan un pokito de felicidad pobre de rob pero la verdad s elo busco...:D esperare por el proximo capitulo :)

Anónimo dijo...

hay adelita te entiendo mil yo tambien estoy pasadita de kilos y es muy dificil abrirte a una relacion por tu propias inseguridades y luego zazzz te lastiman de sa manera pero en fin veamos como mi precioso ROB soluciona la desepcion...saludos y porfa sean mas constantes las actualizaciones ya quiero leer el proximo besos chicas
lizzz.
mexico

Anónimo dijo...

Hermosa historia de verdad encantadora!! Felicidades por tu trabajo coka! Saludos, maria veronica

krizia cullen dijo...

Hola Coka. Me encanta como describes los sentimientos de Adell. Todas nos podemos identificar con ella de una forma u otra. Este Rob me esta resultando u tanto extraño, pero supongo que al desarrollar la historia entenderé este comportamiento de él.
Como siempre tus fics me fascinan y esperaré a la siguiente actualización de este o de cualquiera de los otros que escribes, ya que todos me gustan.
Besos chicas de Frorks.

sonia dijo...

omg...que capitulo...pobre rob pero eso le pasa por dejarse influenciar de la opinion de los demas....cuantas veces no hemos cometido ese error?????, bueno gran capi...mil besos coka....

Anónimo dijo...

QUE CARAJO ES ESTO??? JAJAJAJA ♫LA NOCHE ESTA PARA UN FINITO♫

Sissy dijo...

Awww!
Qué triste!!!
Qué bonito capítulo! Qué emotivo y trágico... Oh! Esos malentendidos a destiempo... Duelen de verdad.
Excelente capi amiga, de verdad, me encantó!!
Besos y cariños, siempre:
Sissy