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viernes, 5 de abril de 2013

Mi Secreto- Capitulo 36 y Final

Decisiones… La toma de ellas o la falta de las mismas algunas veces está por encima de nosotros. Pero estar perdidos puede llevar a encontrar lo que menos se espera… Así fue para mí, yo huía por falta de determinación sobre un asunto que tenía más de tres años sin poder cerrar; él, él huía de todo para evitar ser la persona que todos esperaban debía ser.
A veces, el azar, puede tomar por nosotros la decisión más inconveniente, pero también la más memorable. Mis recuerdos ya viejos hacían constancia de ello.




EL FINAL


Original de Sissy

¿Flores y corazones? ¿Unicornios y mariposas? ¡Vamos, chicas! Eso sólo pasa en los cuentos que leíamos cuando teníamos siete años. ¿Acaso creían que enfrentarme a Robert, el punto de quiebre de mi vida adulta, iba a ser así de simple? No. Éste reencuentro tenía que ser hecho con la mayor madurez que me fuese posible luego de tanto error. Faltar al trabajo al día siguiente era indispensable.

Era un hecho que ambos seguíamos pensando el uno en el otro y aunque él me había dado la opción de alejarlo, no le había llamado. ¿Por qué?, me pregunté. Nuestra relación siempre había sido desatinada e hiriente, ¿había cabida en mi vida de nuevo para él? ¿De verdad podía verme a su lado sin sentirme una estúpida total? ¿Acaso perdonarle y aceptarlo no significaba que yo carecía de suficiente amor propio? Mucho tiempo lo había repudiado por todo lo que él simbolizaba, pero… ¿Valía la pena arriesgarme una vez más? Claro que necesitaba verlo de frente, oírle, incluso saltar a la sartén caliente para saber si es que eso era posible pero, ¡no quería quemarme de nuevo! Y más que posiblemente, estaba a punto de hacerlo.

Respiré profundo para controlar esos desconcertantes pensamientos y me obligué a reconocer que sí, que él se había esforzado por hacer las cosas bien. La última vez que habíamos hablado, mi negación no había socavado su decisión de protegerme. Nunca si quiera, hubo una señal de mi existencia en todo el escándalo de la infidelidad de Kristen y él había quedado como el estúpido más grande de Hollywood sin rechistar. Dudaba que fuese sólo por lo que Aarón alegaba, por proteger su imagen de chico bueno.

Aún así, Robert era el hombre que más me había herido en mi vida y eso no lo podía negar ninguna buena acción. Dos veces me había rechazado y despedazado. Dos veces me había traicionado en toda su capacidad y era por su causa que yo había sufrido tanto y había hecho sufrir a otros a la vez. Y aún así, le quería; y al parecer él también a mí. ¡Qué insensatez! Desesperada, evoqué los rostros de Aarón e Imanol, tratando de comparar lo que cada una de sus memorias me provocaba contra la de Robert, intentando con ello, entenderme a mí misma.

Imanol había sido mi primer gran amor. A su lado había aprendido a entregarme y soñar, a vivir la ilusión infantil del romance y también lo horrible que eran los celos. Lo había querido mucho, muchísimo y él había torcido el camino a causa de su inseguridad. Tardé demasiado en reaccionar, en darme cuenta de que a pesar de que le amaba de verdad, eso no era suficiente para él. No supo dominar el veneno que su malsana imaginación le inyectaba y casi nos destruyó a ambos en su ira. Estuve demasiado cerca de desaparecer, de vivir perenemente asustada de la persona que la dominaba a través de un falso amor. No. Haberme casado con Ima hubiera sido un error a pesar de que él había logrado al fin controlarse. Cuando le superé, aprendí que nadie valía la pena si eso implicaba mi propia esencia y vida.

Recordando eso reconocí cuán trascendental había sido la llegada de Robert a mi vida, justo en esos momentos en que casi cedía a unirme a Imanol de nuevo. ¿Cuánto de él y su cariño me había ayudado a dejar definitivamente a Ima? Quizá más de lo que nunca antes había aceptado. Su cándido amor me había impulsado hacia arriba con gran fuerza y había dejado el miedo atrás, gracias a él.

Luego fue el turno de pensar en Aarón… Aarón era aún un sentimiento de pérdida y vergüenza muy latente. ¿Cómo era que me había yo atrevido a lastimarlo tanto? ¡Ojalá y él hubiese sido la persona indicada para mí! ¿Por qué no se podía ordenar al corazón de quién enamorarse? Él era esforzado, cariñoso, culto y tenaz… Pero con todo eso, nunca había llegado a sentir que mi alma entera temblaba cuando me besaba como lo había sentido con Ima o con Robert. ¿Por qué? Y si Robert nunca más hubiese reaparecido, ¿sería ahora su esposa? Estuve muda un momento, tratando de evocar la imagen casera que esa idea planteaba, y me descolocó. No. Por más cariño que habíamos logrado, nunca habíamos dejado de reñir, nunca le había amado lo suficiente. Era muy posible que tarde que temprano uno de los dos, o ambos, termináramos por declarar que lo nuestro era un fracaso terrible, al borde del repudio del uno por el otro. No. Casarme con el segundo mejor hubiese sido una gran estupidez.

Robert. Robert. Robert. Robert Pattinson; el chico de portada que me encantaba desde que lo vi por primera vez interpretando al masoquista vampiro de Twilight. Sí. Definitivamente eso le había facilitado el camino a mi corazón. Él ya tenía terreno ganado cuando se convirtió en algo real y tangible en mis sentimientos y cuerpo. Ojalá y hubiésemos sabido ser sólo un simple romance de verano el uno para el otro; eso me hubiese evitado muchos problemas.

Pero de no ser por él, tampoco sería quien era yo ahora. Antes de Robert, me derrumbaba, me lamentaba, me quedaba en el suelo; pero luego de él, luego de sentir su rechazo, me convertí en una sobreviviente. Una de esas que a veces hace cosas malas para prevalecer. Suena horrible pero es verdad; fue mi modo de salir adelante y cometí muchos errores en el camino. Arrasé con muchas personas, yo misma entre ellas y mi querido Aarón también.

Una vez más comprendí lo fácil que era equivocarse cuando de amores se trataba. Darle una última oportunidad de hablar a Robert parecía justo pero, sin importar que él fuese aún un famoso actor de cine y yo una mujer común y corriente, todo iba a tener que ser muy distinto a cómo había sido antes si es que aún existía la posibilidad de… Torcí el labio inquieta, la duda continuaba ahí, ¿podría yo sobrellevar los malos recuerdos? ¿Habría él madurado finalmente?

Cuando el timbre de mi apartamento sonó esa noche, me di un último vistazo al espejo y la mujer en el reflejo me devolvió una mirada ansiosa.

Mi pelo era largo de nuevo y casi de su color natural, un castaño claro con reflejos luminosos alrededor del rostro de grandes ojos cafés. Esa chica ya no era peligrosamente delgada por culpa de un corazón exánime, sino saludable. Madura. Distinta a las “Ninas” que Robert había conocido. Y tenía que confiar en ella para enfrentarme al pasado.

Inspiré profundamente cerrando los ojos por un instante justo antes de girar la perilla, tratando con ello de reprimir la ansiedad que me controlaba y enfrentarle de nuevo, y abrí… Lo primero que noté después del cómo se enderezó de su desgarbada postura de manos en los bolsillos al sentir el movimiento de la puerta, fueron el cabello y los ojos. El primero estaba desprovisto de sus largos y rebeldes mechones de antaño en un corte más prolijo y sentador, y los segundos, me descolocaron un momento al contemplarlos. Eran de una mirada verde transparente y nerviosa, tan nítida, que casi pude jurar no podían esconder nada. Después vino la mordida involuntaria en sus labios antes de esbozar una cortés y amable sonrisa en el rostro pálido que empezaba a ruborizarse traidoramente de perturbación.

-Nina…

Su voz fue suave, modulada, en un saludo que denotaba contención; pero agradable. Chequé mi respiración, y aunque superficial, estaba ahí; así que pude hablar a mi vez.

-Hola Robert.

-Yo… -Sonrió torcida y ampliamente.- Me alegro de verte Nin… Uh… -se enderezó de nuevo inconscientemente mientras que me envolvía con su mirada. - Asumo que ésta vez sí sabías que vendría, ¿no es así?

-Sí... Yo… Hablé con Arturo luego de recibir tu carta.

-¡Oh, bien! –Elevó sus cejas levemente sorprendido antes de volverme a mirar nervioso- ¿Cómo está él? –La pregunta implicaba con evidencia mucho más que el interés por la salud de mi hermano; denotaba más bien la duda por descubrir si Arturo había nuevamente incumbido negativamente en nosotros. Yo no tardé en contestar a ambas interrogantes del mismo modo ambiguo que él lo había planteado.

-Él está bien Robert, gracias. Te manda saludos. –Añadí con una entonación extraña en mi voz que denotaba la curiosidad que sentía respecto a su encuentro con mi hermano.-

-Me alegro… -el alivio fue evidente en su mandíbula con mi respuesta, pero la tensión volvió ahí, cuando con cuidado preguntó,- ¿Me invitas a pasar Nin?

Pestañé un par de veces, avergonzada y me hice a un lado para hacerle espacio.

Él entró a mi departamento y luego esperó educadamente por mí para dejarme guiarlo. Estábamos prácticamente en la sala, así que lo invité a tomar asiento; lo cual aceptó con un movimiento de su cabeza y lo hizo sobre el más largo de mis dos sillones, dejando lugar para mí a su lado. Yo permanecí en pie, demasiado nerviosa para actuar en concordancia.

-Es un lindo lugar el que tienes aquí Nin. Acogedor… -dijo mientras plantaba las manos sobre sus muslos, tratando de controlarlas con ese gesto.-

-Gracias. Es un buen lugar para vivir, pero supongo que no se compara con lo que tú estás acostumbrado.

-Las casas son sólo eso Nin; no son tan buenas si se sienten huecas. –Sus ojos se clavaron en los míos, interrogantes y yo respingué bajo su escrutinio.-

La inusitada respuesta con esa voz educada y el hecho de que él seguía siendo avasalladoramente sensual en su sola presencia, me alteraron hasta del pulso, y no me convenía sentirme así; por lo que me recordé a mi misma no perder de vista al enorme elefante sentado en el cuarto y me pregunté cuánto tiempo iba a tardar él en hablar con la verdad. Deseaba ansiosa que no fuese demasiado.

-¿Puedo ofrecerte algo de beber Robert?

-No hace falta Nina, gracias. ¿No vas a sentarte?

Lo hice finalmente a su lado con un gesto de desconcierto extendido por todo el rostro y cuando me crucé de piernas, noté como a él se le iba involuntariamente la vista sobre ellas un segundo para luego enfocarse en mi rostro de nuevo. Estaba… perturbado, ¿igual que yo? No quise seguir el curso de ese pensamiento y me forcé a pasar saliva mojándome los labios inconscientemente en ese acto. Él abrió los ojos atajado por mi delator gesto e inspiró aire, pero luego de ello cerró los labios firmemente.

-Y… ¿Cómo has estado Nin? Te ves bien.

Asentí con la cabeza para agradecerle, pero me mordí los labios, tensa.

-Gracias. Tú también… Tu pelo –señalé levemente con el dedo-, te sienta. –Él sonrió abochornado encogiéndose de hombros.-

-El trabajo, sabes… Éste año me ha forzado a mantenerlo corto, pero… Bueno… ¿Y tú? Si me permites, me alegro que ya no estés tan delgada, antes te veías demasiado frágil. Estás más guapa ahora. –Me sonrojé al acto, pero sólo le agradecí en silencio.- ¿Qué tal tu vida Nin, el trabajo…? –Siguió.-

-Oh… Ya sabes, lo mismo de siempre. Papeles, viajes, visitas…

-¿Amigos?

Sus ojos inquisidores añadían con nerviosismo lo que su boca no decía. Mi rubor sólo aumentó ante la implicación sobre mis anteriores costumbres.

-No, bueno… No como antes. Ahora prefiero estar tranquila… ¿Y tú?

-¡Oh no! –Su respuesta fue inmediata y firme.- No… Hace mucho que no salgo con nadie. Y bueno, tampoco te lo pude decir en el momento, pero, aparte del acuerdo con Kristen, la Summit nos hizo firmar un contrato respecto a apariciones públicas con terceros mientras no terminaran ellos de publicitar y explotar todo lo relacionado con los filmes. Necesitaban mantener viva la idea del amor épico de Bella y Edward a través de Kris y mío. Fue desagradable, pero… -Se encogió de hombros sin añadir más.-

-¿Un contrato? ¿Pueden obligarte a eso, en serio?

-Oh, si… Es común incluir una cláusula de ese tipo cuando filmas una película, algo como no hacer ni decir nada que pueda dañar la imagen de la historia. Kristen tuvo una sanción económica por lo mismo, pero nunca imaginé cuando me embarqué en esto cuan bajo iba a llegar a ser ese compromiso.

-Hum… ¿Y tú, también te multaron? Digo, ¿ellos supieron de, bueno…? ¿Lo que tuvimos entonces?

-Si… Kris se encargó de poner al tanto a altos ejecutivos del estudio, pero a ellos les dio igual si yo la quería o no. El contrato nos tuvo amordazados por varios meses y sometidos a presentaciones y apariencias, lo cual le favoreció mucho a ella, pero ya terminó. Hace tiempo que estoy libre de todo aunque no se supone que debo hablar al respecto. Aún así, el pacto entre Kristen y yo sigue en pie.

-¡Oh! Supongo que si ella habla, tu imagen se vería dañada también.

Su frente demostró lo molesta que le parecía mi afirmación.

-Nina, me importa poco si ella lo hace público o no. No me costaría nada afirmar que estaba enamorado de ti y que fui un idiota al no elegirte pero; no se ha tratado de mí, sino de tu paz.

“…No ser más tu secreto…”. ¿A eso se refería en su carta? Las ansias me dominaron y ya no pude esperar más a hacer la pregunta que me acosaba desde la tarde anterior.

-Robert, disculpa mi falta de tacto, pero… Aunque todo esto es muy interesante y en parte me incumbe, quisiera saber…Luego de tantas cosas y tanto tiempo podrás entender que encuentre tu repentino contacto muy desconcertante. Tu mensaje era… No entiendo lo que quieres… Te he recibido porque Arturo intercedió por ti, lo cual es tremendamente inusual y desconcertante, pero…

Su entrecejo se cerró un poco al igual que sus labios, dándome una mirada evaluativa que luego de un instante, llegó a una resolución exhalando el aire que había contenido mientras pensaba.

-Nin, no me llamaste. Estuve esperando esa advertencia aún cuando estaba tocando a tu puerta. Quiero presumir entonces que, -hizo una pausa jalando aire para poder elegir sus palabras con cuidado al continuar- me darás la oportunidad de estar… Intentar…

Ahora fue mi turno de morderme el labio, nerviosa. ¿Querías franqueza Nin? Pues ahí la tienes. ¿Qué vas a hacer ahora? Me preguntó mi mente muy sarcástica.

-Discúlpame pero, –repliqué a su pausa, sólo que al ver sus ojos inseguros refrené mi lengua. “Pies de plomo, Nina”, me dijo mi mente y pacté con ella hacerle caso.- Robert... Es que simplemente no puedo entender que estas aquí una vez más, buscando… Lo único que sé es que eres terriblemente malo para mantener tus promesas… -Agregué con lo que pretendía ser una atenuante sonrisa.-

-No todas ellas Nin. –Su cabeza torcida me miró fijamente y supe bien qué se refería al silencio que había guardado para protegerme de Kris y la prensa; pero fue lo que agregó luego, lo que me hizo temblar.- … Solamente la de mantenerme alejado de ti.

¡Wow! Enmudecí al escucharle y me obligué a tranquilizarme; no podía echar a volar toda mi dignidad por una frase, ¿o sí?

La mirada de Robert se mantuvo inmóvil sobre mi rostro, en una espera silenciosa y honesta. Cómo no respondí, él lo tomó como el pie para seguir hablando con esa voz calmada y británica que me estaba calando.

-¿Aún estás enojada conmigo Nina? Me pareció que… Empezabas a perdonarme la última vez que hablamos.

Yo asentí con la cabeza, un flashazo de malos recuerdos asaltó mi pensamiento y me revolvió las entrañas. ¿Perdonado? Sí… ¿Asumido las consecuencias de mi parte en todo? También…

-Sabes bien que me hiciste mucho daño Robert, pero, eso ya lo dialogamos… ¿O es que todavía necesitas hablar de ello? Tus errores, mis errores… ¡Fue toda una colección de malas decisiones…! -Me encogí de hombros mientras lo miraba con desánimo.-

-Pésimas las mías, Nina, verdaderamente decepcionantes. Si yo… -Suspiró de nuevo y detuvo su discurso. Finalmente liberó sus manos del ancla que habían sido sus muslos y en un delatador gesto, revolvió su pelo una y otra vez, como antaño, antes de descubrirse fallando en autocontrol y regresar apresuradamente a su contenida postura anterior.- Nina… No te casaste… Otra vez… –dijo virando el tema y sonrió con suavidad y descaro por debajo del rostro. Yo suspiré en complicidad al entender a qué se refería.-

-No, no lo hice… Me gustaría mucho saber cómo te enteraste de ello. ¿Arturo…?

-No… Fue antes… A principios de año… Ya te lo dije, me es difícil no saber de ti. Necesitaba confirmar que todo estuviera bien, que nadie te había molestado. Había muchos rumores sobre una rubia misteriosa relacionada conmigo y temí, más bien supe que Kris había soltado un poco de veneno y sembrado la carnada para la prensa. De poco sirvió que saliera con Sarah Roemer aquella vez para despistarla. Kristen sabía que era casi imposible que ella fuese la chica de Londres y estaba decidida a dar contigo tarde que temprano. Así que excusándome en ello, hice que te llamara a la oficina… Urgh… Mi hermana... Ese fue un momento… Interesante, por decir algo. –Se mordió el labio divertido y yo visualicé escandalizada a una de las chicas Pattinson haciéndole ese extraño favor a su hermanito menor.- La mujer del conmutador te odia de verdad… -agregó entre dientes y con risa mal contenida,- pero me alegro de que haya sido tan comunicativa…

-Hum… sí… Espera un momento… ¿Sarah Roemer? Saliste con ella, ¿por mí…?

¿Cómo? Y… -pestañeé sumamente aturdida con la información que estaba procesando.- ¿Tu hermana llamó a mi trabajo? Ella… ¿Le dijiste…? ¡¿Le contaste…?!

El sonrió torcidamente sacudiendo los hombros.

-Sí… Victoria está empecinada en conocerte lo más pronto posible. Y obviamente, gracias a ella, toda mi familia.

Respingué involuntariamente. ¿¡Su familia!?

-¡¿Cómo?! Ellos… ¿¡Saben…!?

-No lo tomes a mal, Nin, por favor. No tienes idea… No pretendo comparar mi dolor con el tuyo, sólo quiero que sepas que… Yo… Nunca dejé de quererte Nina, perderte fue… Muy malo. Cometí tantos errores… Pero Nina, no estaba preparado a mis veinte y tres años a enamorarme de éste modo, a conocer… - Bajó su mirada cohibido por sus propias palabras- No me parece apropiado decírtelo aún pero… Nina, de verdad, creo que… Hum… Nin, sé que no lo merezco; eso lo tengo muy claro, pero…–Sus ojos de aguamarina se clavaron en los míos mientras se acercaba un poco; y en mí, sentirlo tan cerca, desató una oleada de calor interno que amenazó con asfixiarme.- Nina… No puedo cometer más errores. No cuando estoy completamente seguro de lo que quiero… Yo, ¡por fin soy libre de todo! No hay nada que me impida decirte cómo me siento; personas, chantajes, contratos, ¡nada...! Sólo que temo presionar demasiado o decepcionarte nuevamente.

Carraspeé un poco para aclarar la voz que se me había atorado en la garganta.

-¿Qué estas intentando decir, Robert?

-Nina… Yo… -Y se acercó un poco más aún, sin soltar el agarre de sus manos sobre sus piernas, denotando con ello que contenía más que sólo sus palabras. Su voz sonó baja y pausada, tratando de escoger con cuidado lo que articulaba en ese interrumpido discurso.- Nina, yo, sé perfectamente que puedo ser un iluso al pretender…, pero… Quisiera mucho me permitieras volver a ser parte de tu vida, sé que te estoy abrumando con todo esto, es sólo que no puedo dejar de decirte cómo me siento. Estoy dispuesto a hacer lo que quieras con tal de que vuelvas a confiar en mí. –Añadió con voz serena y controlada.- Yo, ya no estoy más deslumbrado. He tratado de recuperarme, de ser lo que tú me dijiste debía ser. Quiero… Por favor Nina… ¿podrías? –Se frenó en seco, y mojando sus labios de nuevo, viró hacia mí con una mirada muy seria desplegada en sus ojos.- Si tú quieres un anillo… Si quieres que todo el mundo lo sepa… Yo estaré más que dichoso de poder pararme a tu lado y decir con libertad que te amo…

Y con esas graves afirmaciones, sus manos ya no se hallaron cautivas de su agarre, sino que volaban una y otra vez de arriba abajo exponiendo sus palmas abiertas mientras que su rostro se contraía en un esfuerzo de honestidad. No intentaba tocarme, pero podía notar como estaba luchando desesperadamente no hacerlo y por un momento me alegré de ello; sabía que perdería la cordura si es que sentía su piel sobre la mía y ¡Dios me librara!, sus labios de nuevo, besándome. Pero entonces, el zumbido interno que amenazaba con paralizar mi cerebro por completo se acalló cuando la frase “… un anillo…”, se hundió finalmente en él.

-¡Robert! ¡Por favor! ¡Para! ¿¡Qué estás diciendo por Dios!? ¡¿Un anillo?! ¡¿Estás loco?! - Me levanté de su lado, conmocionada, urgida de espacio. ¿En verdad él sentía eso? ¿Esperaba que yo…? Pasado el shock inicial, tuve ganas de abofetearlo ahí mismo por estúpido. Ahora fui yo la que me halé el cabello, muy irritada.- Eres un idiota Robert. –La cara se le puso transparente al oír mi reacción.- ¡No has crecido un ápice! ¡¿Un anillo?! ¿Para qué rayos crees que te va a servir eso? ¿Intentas hacerme lo de Kristen? Un anillo no significa nada, no cambia nada si quien lo da y quien lo recibe no lo toman en serio. ¿De verdad crees tú que yo te voy a aceptar semejante disparate? ¡Eres un niño! -Estaba yo casi furiosa, tanto miedo que había yo sentido por tanto tiempo y ahora resultaba que él seguía siendo un niñato bueno para nada, el mismo inmaduro de siempre. ¡Qué decepción!-

Al instante, lo vi perder la calma y buscar palabras en el aire con desesperación mientras se humedecía los labios para ayudarlas a salir a la par que me alcanzaba en movimiento, a punto de perder ya la batalla por contener sus ganas de tocarme.

-Nina, ¡no! No es como lo planteas… ¡Oh, por favor! Te lo dije, sabía que eso iba a sonar muy pretencioso pero, lo que quiero que entiendas es que estoy dispuesto a lo que sea. Sólo necesito que me des una oportunidad. Yo… Confío en ti, Nina, si tú hubieses dicho que eso es lo que nos hacía falta, no dudaría. Quiero ser parte de tu vida ya, dejarme de tontadas, aunque parezca que estoy haciendo justamente lo opuesto. No quiero que me ocultes más. No te avergüences más de mí, por favor. Déjame demostrarte que valgo la pena… Permíteme…

Yo me abrazaba a mí misma, tratando de soportar la oleada de emociones que me estaban azotando a causa de sus palabras. Creerle… Poder creerle… ¿Un anillo? ¿Según él, decirme eso era jugarse el todo por el todo para ganarme? Yo no quería eso, ¿o sí? No me di cuenta de que mis ojos me picaban por las lágrimas que estaba conteniendo.

-Robert, entiende que aunque trates de justificar tan absurda pregunta que acabas de plantearme, yo no puedo ya confiar tan fácilmente; y menos porque hay muy poco en ti que me permita suponer otra cosa posible que lo que mis propios ojos no hayan visto antes.

-Nina, lo sé. Sé que he sido un miserable perro jurando que actuaba por las razones correctas. Sé que merecería que me enviases al infierno directo por esa puerta, pero te pido por favor me escuches… ¡Siempre lo he intentado Nin! ¡Siempre te he buscado y seguido! –paró su discurso no queriendo agregar otra cosa que sonara a disparate y plantándose desesperado, con los brazos quietos de nuevo, afirmó con conocimiento.- Nin, yo puedo a ir mil veces hacia ti pero, sólo tú puedes acercarnos... Lo entiendes, lo sabes, ¿verdad?

-¡Oh, Robert! ¿Cómo voy a poder yo…? –Temblé con el suspiro con que exhalé esa pregunta. Me sentía tan triste, tan incapaz de darnos esa oportunidad…-

-Nina… Por favor…

Su voz era tan baja, un susurro casi. Ambos estábamos ya muy cerca, yo con los brazos sujetándome y él con los suyos, casi derrotados, colgando a sus costados.

-¿Nin…?

Un beso, una última súplica cargada de duelo pero aún luchando por nosotros. Aquella lentitud y delicadeza con que lo plantó, fue como la gota que con el paso del tiempo puede perforar la dura piedra. Mis lágrimas finalmente alcanzaron mis mejillas y mis sollozos acallaron su intensión. No me había tocado más que con sus labios pero aún así todo mi cuerpo se sentía desbordado, enfocado únicamente en percibir lo que en ese beso había sentido. Sus ojos, repletos de dudas, miraron silenciosos y derrotados mi llanto. Y sintiéndose vencidos, se soltaron de los míos llenos de humedad a su vez. Todo su cuerpo se derrumbó, pareciendo agotado y desahuciado, sin atreverse a mirarme de nuevo.

-Nin… ¿De verdad…? ¿No puedes…? -El murmullo de su voz parecía llenar todo el espacio y ocupar mi pensamiento.- ¡Oh, Nin! ¿Qué voy a hacer…? -Miró al techo, buscando nada y tratar de recomponerse en ello.- Eres un torpe, Pattinson… -sonrió sarcástico para sí mismo.- Un estúpido bruto. Nin, ¡cuánto me hubiera gustado…! Soy un imbécil… Quise creer que podría ganarte de nuevo y sólo me engañé con mis ideas… -Sus manos estaban apretujadas en sus bolsillos y sin atreverse a mirarme a los ojos, ruborizado y nervioso. -Nin… Nina… Creo que es hora de marcharme, ¿no? – Y se alejó hacia la salida, encorvado sobre sí mismo e incómodo, sin mirarme- Yo… Estaré algunos días aquí, por trabajo, pero… Supongo que eso ya no importa… ¿¡Qué diablos estoy diciendo!? “…Cuando esté viejo y cansado…”, -Agregó riendo por no llorar- ¡Qué bien elegí el maldito poema! Nin, me marcho, y discúlpame por todo… Sólo, bueno… Creo que sabes que siempre… ¡Oh, ya basta Pattinson! –Se regañó a sí mismo y se instigó a salir de ahí. -Cuídate Nin…

No contesté a sus disimulados ruegos, simplemente miré cómo tomó la perilla y la giró para marcharse. Antes de partir, me miró una última vez, pero yo seguía inmóvil, acribillada por mil dudas y él se supo derrotado con ese silencio.

Con un ruido demasiado normal de la puerta al cerrar, se fue finalmente de mi vida.

La angustia se volvió congoja y agolpada por ella, por fin se reventó el dique de mi mente y me dejé caer sin atinar, hasta el piso mismo. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Cómo me hacía él esto? ¿Cómo podía atreverse a intentar hacerme creer que me amaba tanto de verdad? Era imposible, era doloroso, era inhumano… Me dolía el pecho de tanto sentimiento golpeándolo por dentro. ¿Cómo iba yo a intentarlo, con todo lo que me había hecho? ¿Por qué pensaba él que podíamos tener otra oportunidad? Los segundos pasaron largos y pesados y lamentándome le permití a mis recuerdos surgir y hacerme mirar de nuevo en aquél verano maravilloso que habíamos vivido hacía tanto y tan ajeno a los problemas.

Cada imagen que se me vino a la mente me llenó de luz; sus risas, sus manías, su pelo batido y su cara somnolienta por ser tan mal madrugador… Las caminatas por la playa con él esforzándose, intentando no quedar mal. ¡Oh! Y las noches juntos, las charlas, la sensación de camaradería y pertenencia. La emoción que se me desbordó cuando él volvió por mí a la salida del aeropuerto… La primera vez que me besó… Y cuando hicimos el amor…. ¡Cuánta turbación y alegría sentí al recordar la música que había compuesto sobre mi espalda!

Cada vez que miraba su rostro de aquellos días en mi memoria lo hacía con adoración. Y luego, sus locas cartas que me acompañaron durante meses. ¡Los días en la finca! Ahí me había dicho que me amaba… ¿Por qué no había funcionado?

De pronto, otro rostro se me vino a la mente, uno querido y respetado. El de Ethan. Y me estaba mirando severo. “…Eres una tonta Nin, si no hubieras sido tan orgullosa, quizá tú serías la novia de Pattinson ahora y te hubieses evitado tanto sufrimiento…”. Sí, no eran sus palabras exactas, pero había reconocido hacía rato que él había tenido razón… ¿Y entonces? ¿Qué estaba haciendo yo ahora? ¡Oh, por Dios! ¡Era cierto! Robert siempre me había procurado. En San Diego, por Internet, en Londres, ¡y con sus llamadas…! ¿Y yo no podía creerle que de verdad había luchado por mí?

¡Idiota!

Me levanté apresurada y corrí hacia la puerta sólo perdiendo unos segundos en arrebatar las llaves del colguín y salir en su búsqueda. Ojalá y aún no se hubiese marchado. Y si ese fuese el caso, pensé, ¡lo perseguiría hasta el estudio de televisión si fuese necesario!

Piqué varias veces el botón del elevador y sopesé cuánto tardaría en bajar si optase por usar las escaleras; y cuando estaba a punto de tomarlas, la puerta se abrió, dejándole a él al descubierto al momento que yo trataba entrar al interior a toda velocidad.

Ambos nos miramos pasmados por la sorpresa, pero antes de que yo pudiera buscar las palabras para retenerlo, él se lanzó al pasillo con expresión decidida.

-Nina, ¿te ibas?

-¡No! Yo, no… Yo, intentaba llegar a la calle antes de que...

-¿Ibas a huir de nuevo?

-¡No! ¡No! Yo… -Estúpidamente dudé ya que en mi mente corrían al menos tres variantes de lo que deseaba decirle, pero ninguna de ellas salía de mi boca por sí misma.-

Él torció el gesto con molestia y ante mi tartamudez me atajó impositivo.

-Mira Nin, me alegro de haber regresado a tiempo para evitar te escapes una vez más. ¡Y! No voy a permitir que me presiones o que me vuelvas a poner tan nervioso como lo hiciste allá adentro, tanto que no pueda ni decirte de verdad lo que pienso.

¡¿Nervioso?! ¡¿Presionado?! ¿Qué yo le había hecho qué? Ahora sí enmudecí hasta de lo que se me trababa en la lengua y lo miré incrédula. Sólo atiné a repetir su nombre como tonta.

-Rob, yo…

-¡Oh, no! Para ahí mismo. Quiero que me escuches bien y nada de interrumpirme o espolearme. –Miró a los lados nerviosamente y luego se centró en mí, llenando de aire sus pulmones antes de seguir. -Yo no vine a esto. Yo no vine hasta acá para darme por vencido tan fácilmente. Entiéndeme bien que yo no soy el masoquista ese de Edward Cullen, ni un galán de novela romántica. ¡Ya! ¡Ya basta! Si lo del anillo te molestó, lo siento. Fue una barbaridad, lo acepto, pero lo demás no. Yo vine a buscarte porque sé bien lo que siento y tengo ganas de que te enteres cuán serio soy al respecto. Si no lo entiendes por ahora, no importa, pero voy a demostrártelo. Me queda poco tiempo de promoción aún por delante, pero luego tendré unos meses de calma antes de la nueva filmación y tengo pensado mudarme cerca de ti durante ese periodo. Quiero invitarte a salir, convivir contigo sin prisas ni saltarnos pasos como lo hicimos siempre. Quiero que conozcas a mi gente y yo a la tuya. Y si la prensa se entera, me importa un comino, voy a sonreír como siempre y demostrar lo feliz que soy de vivir así. Así que, entiéndelo. No vas a librarte tan fácilmente de mí. No me voy a ir a ningún lado.

Yo estaba fascinada oyéndolo, con la sonrisa de incredulidad corriéndose por el rostro.

-¿Lo entiendes, Nin? No me vas a poder esquivar tan fácilmente como antes. Ya me conoces, soy un terco y un necio y…

-Me parece perfecto. –Le interrumpí encantada.-

-¡No! No me vas a salir con sarcasmos Nin. Estoy hablando en serio.

-Yo también. Me gusta tu plan.

Él pestañeó varias veces y abrió los ojos desmesurados mientras su expresión concordaba con la pregunta que me hizo con una voz que desafinó varias escalas por incredulidad.

-¡¿QUÉ?!

-Que sí, que estoy de acuerdo y que ya veremos que hacemos luego con todas esas locas y reporteros que te persiguen a donde quiera que vas.

-¡¿Cómo dices?! ¿Estás hablando en serio Nina? Porque no estoy para burlas.

-Ya. Bésame y cállate… –Dije sin saber bien que hacía, traicionada por mi propio anhelo.-

Su cabeza viró abruptamente, azorada, en mi dirección. Su rostro, aprensivo, mirándome perplejo. Yo sólo asentí a su interrogación con un movimiento casi imperceptible de mis labios. Exhalando un quejido de alivio cerró el espacio entre nosotros con un abrazo tembloroso mientras me buscaba la boca con cuidado y angustia.

-Nina…- Su voz quebrada, baja y cargada de emoción repetía mi nombre una y otra vez mientras me besaba, aprensivo. Dudando aún de que de un momento a otro no volviera yo a negarme a todo una vez más. -¡Nin!

Una puerta hizo ruido al cerrarse y un movimiento en nuestra dirección nos alertó sin que nos importara mucho. Una de mis vecinas iba de salida y se paró al lado del cubo del ascensor riéndose de lo que había encontrado. Robert sin soltarme, la miró travieso y alegre y volvió a besarme sin angustia ya, y encantado aparentemente con tener a un cándido testigo del inicio de un nuevo principio.


 
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Detallar más en éste punto mi relato lo considero ya yermo e inútil, porque seguramente para el momento actual, ustedes ya sabrán abiertamente de mi existencia. Además, el motivo de escribir todo esto fue el de llenar los espacios en blanco por mí misma, antes de que por otros; y sólo para aquellas que supieran indagar a fondo respecto a los rumores que llevaban sonando de mi existencia mucho tiempo atrás.

Espero recuerden también que ya antes les comenté que cuando alguien te importa de verdad, contar los detalles íntimos se vuelve un veto pudoroso. Por eso sólo les voy a decir que, aunque nos prometimos no apresurarnos, caímos en la cama dos días después… ¡Eso sí! Nos tomamos el tiempo para gozar con calma de nosotros y no temer al tiempo, ya no. Y claro, hubo jadeos y placer, y reencuentro, y redescubrimiento, y pasión, y… ¡Fuego! Como siempre ha habido entre nosotros.

Robert cumplió su palabra y se mudó en cuanto pudo cerca de mí. Gracias a ello, hicimos las cosas que cualquier pareja hace y fue una cotidianeidad mundana y vulgar, ¡absolutamente deliciosa! Ahora puedo secundar lo que Rob afirmó hace tiempo,”…La gente sólo sabe dónde estás, si tú mismo llamas a los paparazis…”. Básicamente pudimos vivir nuestra vida sólo rodeada del mito inconcebible de que él, o alguien muy parecido, había sido visto aquí y allá haciendo esto o aquello.

Mi anonimato sólo desapareció por completo cuando en marzo del siguiente año, impulsado por sus propios motivos; Robert le contestó entre socarronas risas a un incisivo reportero americano -que le remarcaba una y otra vez lo rebosante que se le veía- que, seguramente se trataba porque hacía un tiempo que había logrado recuperar a alguien,”…muy importante para él...”. El hombre no perdió segundo en explotar más la veta fingiendo estar en shock y, contagiado de su buen ánimo, obtuvo sin esfuerzo la confirmación...

-Cuidado Robert, ¿es acaso ésta persona una mujer? Ha habido muchos reportes de avistamientos tuyos con una chica misteriosa en varios lugares… Mira que miles de tus fans caerían en crisis nerviosa si contestas que sí.

Él volvió a reír contagiosamente y se encogió de hombros con un gesto encantador.

-¡Oh! No soy tan importante como para que eso suceda, de verdad… Pero sí, es… -Y sólo rió con más fuerza mientras que el hombre se veía más que complacido con la suculenta primicia.- ¡Oh, tú sabes! Los ingleses somos muy reservados, y ella es peor que yo…

-¿Algo que ver con tu ex-novia, Kristen Stewart?

Él se puso muy serio.

-No. –Y lo dijo con un tono que no permitía duda al respecto, para luego agregar con pícara complicidad. -¡Oh!, ahora estoy en un lío. Ella… Posiblemente se va a enojar mucho por mi boca floja, pero… Los secretos siempre terminan por saberse. Es como, bueno… Todo mundo supo de todas maneras que Lance Armstrong hizo trampa años después, ¿no?

La noticia corrió como polvorín. En segundos, el internet estaba saturado de comentarios de todo tipo, y yo, que miraba la entrevista en vivo a través del Livestream, grité inconscientemente con todo lo que escuchaba. Supe de inmediato que con aquella acción suya, mi vida se volvería del dominio público en cuestión de días y esperé de verdad estar ya preparada para ello. Muchas veces lo habíamos dialogado y sabíamos que esto era seguramente, la última prueba para nuestra relación. Las otras, las evidentes, ya las habíamos salvado.

No me equivoqué. La locura de la hostigación y persecución cayó de inmediato sobre nosotros -en especial sobre mí-, como un gigantesco y grotesco alud; pero para entonces ya habíamos lanzado redes de apoyo por todos lados. Ambos conocíamos ya a nuestras respectivas familias y amigos más cercanos, y todos fueron fuertes y maravillosos.

Durante la semana de vacaciones navideñas, yo ya había viajado a Londres, muerta de nervios, a conocer finalmente a los suyos y a la hermana que sabía bastante bien nuestra historia y por cuya intervención tenía yo ganado de antemano el cariño de todos ellos. Ser una chica relativamente normal fue lo que más agradó a su padre, viéndome como la posible ancla para su hijo, en la complicada vida que había elegido aquél.

Mi familia en cambio, lo puso a prueba un tiempo. Eso, ¡aún y cuando mantuve casi todos los detalles sórdidos para mí! Pero supongo que el apoyo del terco de mi hermano Arturo y el ver con sus propios ojos el amor que nos tenemos Robert y yo, ayudó a que gradualmente aceptasen que su hija estuviese relacionada con semejante figura del cine.

Mi amiga Moka fue otro asunto, tal y como siempre lo preví, casi me mata cuando le presenté a “…una persona muy especial. El hombre de mis vacaciones esas de San Diego de hacía varios años y con el cual, en realidad, no había perdido totalmente el contacto…”. Fue tanto su enojo que afecté su ya avanzado embarazo y terminé pidiéndole perdón en el hospital muchas veces. Ahora que lo pienso libre de remordimientos, fue hilarante; ella pasaba de los gritos y amenazas de odio a muerte para conmigo, a la declaración de amor y perdón para con Robert por sus acciones pasadas. Eventualmente me perdonó y al final, estuvo feliz de saber que la madrina de su futuro bebé le había concedido una múltiple y gran alegría.

Hoy, ya no vivo cerca de casa. Luego de que los paparazis dieron con nosotros, la guerra del acoso tornó en mi contra a los vecinos de mi edificio, agobió a mi familia y amigos y perjudicó un poco a mi empresa. Así que cuando los tres meses casi libres de Robert estaban por terminar, no dudé en aceptar su propuesta entre sábanas y besos, de irme a vivir con él a Los Ángeles. Algún tiempo después me confesó que lo que había dicho en la entrevista esa había sido con la intensión de motivarme a no separarnos. ¡Tan seguro estaba ya de quererme a su lado!

Fue así como dejé a mi ciudad definitivamente. Marchándome enamorada y feliz, no sólo por estar finalmente con él libre de culpas y secretos, sino porque mis seres queridos estarían a salvo de la jauría con esa distancia. No con pocos esfuerzos, logré una pasantía con vistas a algo más en las oficinas de la sede de la Cambridge allá, haciendo de esa mi ocupación por los siguientes meses mientras que él trabajaba también en lo suyo. Y cada noche y día libre hemos sido el uno del otro.

No, no estamos casados, pero lo estamos intentando muy en serio... No ha sido fácil, demasiada prensa morbosa persiguiéndonos a cada paso de una vida en común que no ocultamos a nadie. Esperamos que algún día se cansen de publicar que hacemos lo que todas las parejas, como besarnos y acompañarnos el uno al otro. ¡Quién sabe…! ¡Pero en serio espero que sea pronto, porque llega a ser abrumador e irritante!

Además es muy raro que haya gente que no conocemos que, o nos ama o que me odia y que se cree nuestra dueña para alabarnos o destruirme. Pero a pesar de los recuerdos y toda la histeria que rodea su vida, estamos creando un nuevo presente y al parecer, un futuro juntos.

¡Oh! Y ese dichoso anillo… Hum…

El pobre había comprado dos, los cuales conservaba no sólo porque no se pueden devolver, sino porque muy pronto intuyó que tarde que temprano iba a pedírmelo de nuevo. Sólo que ésta vez, con toda la parsimonia que el cliché implica. Y en esa ocasión, estuve más que feliz de aceptárselo, lo traigo bien puesto en mi mano izquierda.

El otro, la alianza de oro, le hará compañía dentro de poco. Luego de cinco años de aquella azarosa madrugada en el aeropuerto, no es para nada precipitado como lo hacen parecer algunos, es sólo que aún ignoran cuánto tardamos en coincidir.

Por favor, les pido me entiendan y que al terminar de leer esta larga y privada memoria, no esperen que yo sea quien les diga el cuándo sucederá dicho evento. Eso, luego de tanta confidencia, sí será mi secreto.


 
FIN



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¡Oh, chicas! ¡He escrito esa palabra ya! Hace mucho que parecía inminente, pero en realidad tardó mucho en llegar. Lo suficiente como para estar yo conforme hasta ésta noche del ello. Sólo que si me conozco, sé que siempre que la relea, me voy a encontrar desperfectos y errores, e ideas que quiera pulir. Pero bueno… el final es el que siempre soñé, el que siempre quise contar. Espero haberlas mantenido en duda sobre el mismo por mucho tiempo, porque siempre deseé tener la capacidad de desviarlas de lo obvio y ser impredecible. Mi corazón late alegremente con la idea de que lo haya logrado y con ello, llevarlas de la mano con ciega confianza a seguirme hasta éste momento. Espero también no haberlas decepcionado en mi modo de narrar el cierre. Fue un largo camino para llegar hasta hoy y quizá y como las más antiguas lectoras recuerden, mi vida personal cambió diametralmente del inicio de la narración hasta hoy. Sé que esto afectó mi capacidad para involucrarme con la inocencia y despreocupación con que logré plasmar a Robert y a Nin cuando ellos se conocieron. De lo que también estoy convencida es que, inconscientemente logré darle evolución a Nina. Cada vez que me puse a releer la trama para reconectarme, noté como ella maduraba hasta en expresión. De Robert, no estoy tan segura; porque como ya lo he dicho, él no me pertenece para saber lo que piensa. Lo que es cierto es que, si mi sueño inicial fue él, mi mayor sueño ha sido el de escribir y terminar todo ésta historia.

Coka, gracias mil por ser así de necia y cariñosa. Fuiste en un inicio, una conmovedora extraña quién me trató con gran cariño desde, siempre, después te convertiste en mi habitual y querida realidad. Gracias por estar ahí en mis miedos, dolores y alegrías, y por compartir también tus cotidianeidades y chifladuras. Por tu confianza y amor. Pero más que nada, por ser mi amiga, mi hermana allá, en el fin del mundo… Te quiero.

Y lógico, ¡también a todas ustedes las quiero! Su presencia y sus palabras hicieron posible que esto trascendiera de una broma entre Robert y yo, a una gratificante realidad. Y sí, por cariño a ustedes y como una mínima muestra de correspondencia, les escribiré ése epílogo que tanto mencionaron cuando ya se acercaba éste final, haciéndolas parte del mismo. Es otra forma en que puedo agradecerles todo su tiempo y apoyo.

¡Gracias de nuevo!

Cariños: Sissy

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¡OH! Lo había olvidado. ¿Saben que canción se me vino a la cabeza cuando terminaba éste capítulo? “The Book of Love” (El libro del amor) del gran señor Peter Gabriel. Una pieza encantadora, suave, dulce y cálida. No es el final de nada, sino la vida misma. Espero les guste.

Y, bueno, ¿por qué no? ¿Cuéntenme, qué canción les hubiese gustado a ustedes para éste cierre? Añádanla en su último comentario si gustan. Sería un lindo detalle para demostrar que el amor no tiene país, ni edad, ni rostro. Las quiero.







21 comentarios:

Wichelitap dijo...

Oooooooooo por dios... el final superó con creces mis expectativas...
Nina por poco vuelve a cometer la cagada de dejarlo ir, pero por suerte el tampoco iba a permitirle nuevamente que lo aleje...
Dios... me emocione tanto al leerlo, que en el momento que nina acepto que lo intenten no pude contener el gritito que solté de golpe.... sissy debo de decirte que me encanto todo, y pues, es obvio que a medida que avanzaba la historia nina tenía que ir madurando en su relató, lo que consciente o inconscientemente hiciste muy bien...
Y pues... que canción le iría muy bien, te podría decir que muchas, pero como he estado analizando una justo antes de leer el capítulo para mi historia, creo que también iría muy bien con este final...
"El regalo más grande" de trazando Ferro, ya que dejaron de lastimarse uno a otro, se protegía y un poco de cosas más... en este momento te podría decir que le iría muy bien...
Gracias sissy por esta hermosa historia que has compartido con todas nosotras....
Espero no dejes de escribir, porque debo de repetirtelo... escribes MUY bien...
Nos estaremos leyendo...
XOXO
Pd: ahhh que emoción, soy la primera en comentar...

Wichelitap dijo...

Este... este... aquí otra vez, xq escuchando una canción esta vez si puedo decir que en este capítulo viene como anillo al dedo...
"Te perdiste mi amor" de thalia con royce
Ahora siii...
Bye!

althena dijo...

Sissy!!!!! Ame este final!!!!! hay dios casi se me va el corazon cuando Rob se va!!!! pero ame cuando el le dice a Nina lo que realmente siente sin tapujos y que no dejara de luchar por ella!!!!!!!!♥♥♥♥♥♥♥ es que no lo puedo creer de verdad me encanto!!!!!! poder sentir cada momento y sentimiento de Nina como nuestro fue tan especial vivirlo sentirlo a cada paso fue perfecto el reencuentro asi tenia que ser no habia otra manera!!!! de verdad Sissy me super alegraste la madrugada simplemente genial!!!!! Nunca dejes de escribir por que transmites tanto por favor sigue maavillandonos con tus hermosas historias!!!! respondiendo a tu pregunta hay tantas canciones quizas que pudieran elegirse aqui pero de entre tantas eligiria estas: Jesse y Joy ft.Mario Dom Llorar http://www.youtube.com/watch?v=wfeYIrZqnP4
camila Todo cambio http://www.youtube.com/watch?v=iW1-41UTeig y Christina Perri feat Steve Kazee A thousand Years me gusta para ellos 2 http://www.youtube.com/watch?v=Am9rvhUTrpA Gracias sissy por esta maravillosa historia y estaremos ansiosas esperando el epilogo!!♥♥♥♥♥ Kissitos

krizia cullen dijo...


Hola Sissy.
Muy emotivo todo el capítulo. Ese regreso de Robert tan emocionante, con todos sus recelos, dudas...jugandoselo todo o nada.
Esa Nin aparentando ser tan dura y cabezota. Que al final deja romper su coraza por el hombre que siempre amo.
Me siento feliz por ese nuevo comienzo de los personajes, compartiendo su futuro.
Personalmente era el final que deseaba y que me parecía lógico que al final se dieran esa oportunidad de ser felices juntos.
Me ha encantado acompañarte a lo largo de los capítulos de tu sueño y vivir estas emociones tan ricas en matices a lo largo de tus letras.
Me has hecho recordar sentimientos y emociones olvidadas por mucho tiempo a través de tus personajes.
He llorado y reído con cada nueva evolución en la historia, incluso me he visto hablándole a la pantalla del ordenador para que Nin cambiará alguna de sus decisiones y se quedará con Rob.
Como puedes ver Sissy, me volví un poco loca por este Rob un tanto infantil, pero adorable con todos los sentimientos que tu le has adornado.
Esperaré tu epílogo para cerrar esta historia y archivarla junto con mis libros favoritos, para poder releerla de vez en cuando y revivir todas las sensaciones que me causó.
Mi canción para este capítulo es:BOIG PER TU del grupo SAU
http://www.youtube.com
/watch?v=g_wJtyNSWz4
Es la canción de amor del Rock Catalán
Tu sabes porque la he escogido.
La letra esta en catalán, pero hay varias traducciones en youtube.

Anónimo dijo...

Ame esta historiaaa es una felicidad como termino pero tambien una tristeza para mi, sissy me ayudaste a entender el significado del amor y pues entre el comienzo y el final de esta historia mi vida amorosa tambien cambio! De verdad que es una historia maravillosa y en mi siempre estuvo el: que pasara ahora? Siempre con incertidumbre esperando cada capitulo! Te agradezco inmensamente por llenarme de tantos sentimientos con solo leer! Hasta llore leyendo el final pero fue mejor de lo que esperaba, supero todas mis expectativas! Y gracias a coka por publicarlo en este espacio tan lleno de amor y de sueños! Mi cariño para todas y gracias de nuevo por su grandioso talento! Saludos, Ma Veronica.

Sissy dijo...

Besos: Coka, Wichi, Althena, Krizia, ma. Verónica, e Is101. Las primeras en comentarme!

Reyna dijo...

Sissyyy!!!
con gran melancolía me despido de un pasatiempo que me encantaba tener..
Una historia memorable que siempre recordare con mucho gusto...
con este capitulo me hiciste pasar de la emoción total a la estar desconcertada de un párrafo a otro .. y me devolviste la emoción y la felicidad al seguir leyendo... sin duda un muy merecido finaal al borde de la silla como siempre y casi con lagrimas de alegría termine de leerlo...
extrañare ampliamente esta historia..
Muchas Gracias por darnos nuestro tan ansiado final .. que daría yo por ser esa Nina :3..
Eres grande sissy :D y tienes un gran talento sin duda

Besos

Reyna :D

Pd.
Yo escogería "Alma Gemela" de Reyli Barba .. escuchala esta muy linda :)

Anónimo dijo...

Se acabo..todo tiene su final..algo inesperado...pero lindo...quizas de verdad Robert tenga su Nina...a soñar...Un abrazo para ti Sissy..y sigue escribiendo..dejame a mi leer nuevamente este capítulo..MARTHA DE PERÚ

maty dijo...

wow sissy no tengo otra palabra, en verdad me has dejado anonadada creo k mejor final no podrias aver escrito, fue perfecto e impactante, no sabes cuanto desee que pudieran estar juntos y eso paso, esta historia jamas la vi asi para mi siempre fue real y hoy me siento feliz por Rob y Nin por fin sus vidas son como deverian de ser, aun que te confieso que una lagrima salio de mi ojo cuando lei "FIN" es triste no saber mas acerca de rob y nin pero e queda en consuelo de que todo esta completo, ningun cavo suelto y bueno poderla releer cuando los extrañe lastima que no tendre noticias nuevas... o talvez si por que algunas de las cosas aqui escritas se icieron realidad, esperemos que sucede..

no me queda mas que felicitarte y agradecerte Sissy por compartir esta magnifica hIstoria con nosotras..

cuidate mucho y espero tener el honor de poder leer de nuevo algo de tu inspiracion...

saludOs Maty :D

Tammy_94 dijo...

Excelente relato!!! he disfrutado tu historia de principio a fin ....no puedo creer que haya acabado...y ahora estoy a la espera de una nueva historia tuya!!! saludos

Anónimo dijo...

WOW CASI ME INFARTO CUANDO SALE ROBERT...HAY DIOS ...ME QUEDASTE DEBIENDO CON EL FINAL ..PERO SABES TE VOYA PEDIRRUN FAVORSOTE CONSIDERALO HAZ UN CAPITULO EXTRA CON LA VERSION RESUMIDA DE ROBERT PLEASE SIEMPRE PENSE COMO LO VERIA EL PLEASE..PLEASE...COMO SIEMPRE SISY MARAVILLOSA TU NARRACION FELICIADDES POR ESTA HISTORIA...QUE ESPERO NO SE ALA ULTIMA ..BESOS.
LIZZZ
MEXICO

Anónimo dijo...

Sissy hermoso el capitulo final es de ensueño!!!! tenian que quedar juntos el tiempo de Dios es perfecto y para ellos lo fue!!! cuando quieres regalanos otra historia asi de bella que aqui estare para leerla y enamorarme mas de mi querido Rob.

Anónimo dijo...

Hola Sissy:
Mil Gracias a ti por darnos ese hermoso final y a ti Coka por publicarlo.
Me encanto, aunque por otro lado me da tristeza ya no saber de esta hermosa historia entre Nina y Robert, (¡podrías pensar en hacer una segunda parte!), fue un hermoso final pero hubo un momento en que me dieron ganas de estar ahí para gritarle a Nina despabilate que lo vas a perder, que hermosos que Robert le haya demortrado que su amor ha sido tan grande para superar la barrera del tiempo y la distancia. Gracias por darnos nuestro final a aquellas que tanto te habíamos pedido que terminaran juntos. Te confieso que hasta el día de hoy pude leer el capítulo pero hasta ahora lo he leido tres veces. Ojala y pronto podamos leer otra histora tuya. Un gran abrazo y un beso porque hoy hiciste mi día.
Marga.

Bell.mary dijo...

Por fin pude leerlo y oh mi Dios que me encanto, me encanto, me superencanto jamas me imagine este final y creeme que me a gustado muchisimo, ver como Robert al final se puso bien los pantalones y decidio luchar por Nin, al principio cuando se va no podia creelo pense oh no nuevamente se da porvencido y no lucha por su felicidad, pero que alegria al ver que regresa con todo por ella, y que gusto ver que Nin tambien se da la oportunidad de intentarlo nuevamente, digo despues de tanto que pasaron juntos realmente valia la pena intentarlo con todas las ganas que te puedo decir mi querida Sissy para agradecerte por compartir y hacernos complices de tu hermoso sueño, creo que no hay manera de expresarte lo mucho que significo esta historia para mi, la gran enseñanza que me deja, el luchar por lo que amas y que no es facil que tienes que vencer muchos obstaculos, eso fue lo que me agrado de esta historia siempre tan apegada a la realidad, porque como bien dices no vivimos en un cuento de hadas y tenemos que luchar por ser felices..........
Bueno no me queda mas que decirte MIL GRACIAS por compartirla porque siempre estara en mis recuerdos pero sobretodo se ha quedado en mi corazon..........
Gracias tambien a Coka por publicarla y por darte ese impulso para escribir y que te decidieras a compartirla,,,, como ya te lo he dicho para mi esta historia es digna de hacerla un libro y estoy segura que algun dia lograre ver un libro tuyo y me sentire muy privilegiada de haber gozado de tus letras desde tus inicios........ Besos para Coka y para ti <3 <3<3

Anónimo dijo...

oooooohhhh!!! se acabo!!! me da lastima ya que esta historia ha sido una de las que mas me ha gustado, por su realidad, toque de humor, dramatismo, y sobretodo por ser un sueño en el que practicamente todas nos identificamos...muchas gracias por escribirla!!! besos!!!!

coki cullen

Anónimo dijo...

SISI NOS PODRIAS MANDAR EL RESUMEN COMPLETO QUISIERA LEERLA DE NUEVO Y GUARDARLA COMO UN TESORO ..BESOS
LIZZZ
MEXICO

Anónimo dijo...

Hola Sissy.

Otra vez por aquí pues por la emoción olvide decirte que canción me gustaría para este hermoso final una sería entra en mi vida de Sin Bandera, esta es una de mis favoritas pues el día que me case mi esposo la eligió para nuestro primer baile y tú me cambiaste la vida de Río Roma.
Pues ni modo a seguir disfrutando este hermoso final y esperando con ansía el epilogo. Un gran abrazo y un beso.
Marga.

Blanca Estela dijo...

me sorprendiste con el final pero me encanto eres una escritora buenisima y tu historia realmente me fascino espero que sigas escribiendo mas me encanta leerte felicidades

healcar dijo...

Sissy por Dios!!! me dejaste con piel de gallina ¡¡¡que final!!! me encanto tu historia y la cancion que me parece le va es Por eso te Amo de Rio Roma. y sigo con el Epilogo.

Alexandra Garrido dijo...

y yo gritaba...no lo dejes ir!!!!! como poseida, no podia creer que lo dejara ir, menos mal que entro en razon y lo buscó...que final!!!! me encanto y no se porque pero me lo imagino asi a Rob, torpe al hablar cuando quiere decir algo muy importante, que se le entreveran las palabras y da mil vueltas para decir algo y gracioso al maximo. Muy linda historia sinceramente esta en mi top ten list jaja.

Pao dijo...

Sissy
Wowwwwwww estuvo genial!

Por un momento pensé que no iban a terminar juntos cuando Rob se marchaba buuuu buuuu, yo me decía Nin "DETENLO, NO LO DEJES IR!!!!"... No lo podía creer cuando se fue, y retrocedí en la lectura ha cuando el llego, jajajaja hasta recuperarme, después de un té de valeriana continúe (Que chiflada estoy) jajajaja.

Qué bueno que dejaron atrás el orgullo y solo admitieron su amor, a final de cuentas después de una montaña rusa de emociones fue un FINAL FELIZ!!!! SIIIIIII Que viva el amor...

También me pusieron muy triste las palabras FIN, creo que Rob y Nin ya formaban parte de mí día a día, los voy a extrañar. Muchas gracias por todo tu esfuerzo y dedicación, se nota claramente que eres muy apasionada en las cosas que realizas.

Bendiciones y Muchos Saludos desde Ecuador!
Besitos

Pao