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martes, 8 de abril de 2014

Contigo en el Alba : Capitulo 11



Hace 10 años fue la última vez que "nos visitaron" los Vulturi…Hace 3 años deje de crecer…
Hace 2 años que no veo a Jacob Black…
Hace un año que soy novia de Nahuel y…

Dentro de 2 semanas me caso con él…y aunque lo amo, hay algo que no me deja estar tranquila… algo que me corta la respiración y no me deja dormir… ¿Me estaré equivocando?


Renesmee 

LOCOS Y MASOQUISTAS



Jacob POV

Me siento preocupado.

Eso es poco… ¡estoy aterrado!

El día de mañana se cumple ya la semana que le había pedido a Nessie para convencerla de quedarse a mi lado. Fue una semana muy vivida y con muchas emociones por parte de los dos, que aun siento que esto es un sueño.

Ayer nos la pasamos en casa, viendo películas y fuimos a dar una vuelta por la playa a recoger piedras y conchas. En este momento ya no se me ocurría nada bueno que pudiera hacer a Nessie estremecer, simplemente trataba de ser yo mismo y al parecer a ella le gustaba.

El día de hoy simplemente nos la pasamos bañando en la playa y ya se acercaba el crepúsculo. Salí del mar absorto en mis pensamientos y Nessie me siguió. Me preocupaba su respuesta… no lo podía negar. Me ponía de nervios pensar en eso, aunque estaba casi seguro de que ella se quedara a mi lado.

Estoy casi seguro…

Casi…

—¿Jake? ¿Qué tienes? Te ves preocupado…— musitó Nessie, despertándome de mis pensamientos.

—Nada preciosa, solo pensaba en que será bueno hacer en al noche— le conteste animado.

—A decir verdad, no me apetece hacer nada en particular, solo quiero estar a tu lado… eso es todo.

Mi corazón brincó por un momento, era tan linda cuando sus mejillas se sonrojaban de esa manera. Sonreí ampliamente.

—Pues te toca a ti elegir que haremos hoy— dije animadamente

— No tengo idea.

—Pues yo no se— me crucé de brazos.

—Mmmm me gustaría hablar…

—¿Hablar? de que?— pregunté temiendo su pregunta.

—Hace dos días, el día que estábamos en la playa con la manada…— se quedó quieta, como dudando como proseguir. ¡Lo sabía! ¡Sabía que me preguntaría!

—Todos se pusieron tristes. ¿Piensa en tu pueblo? ¿A qué se refería Sam con eso?

Me quedé petrificado. No sabía qué contestarle. Sabía que no podía mentirle, se lo había prometido. ¿Pero como le diría algo, que sabía que probablemente haría que Nessie tomara una decisión alocada? Le di la espalda, para evitar mostrarle el temor en mis ojos.

—Será mejor que te lo cuente ya que nos hayamos quitado la arena y estemos en la casa.

—¿Tan malo es que le das vueltas?

—Es… complicado…

—Pero me lo contaras. ¿Verdad?

—Si lo quieres saber, te lo diré… solo dame tiempo de pensarlo. ¿Ok?

—¿De pensar qué?— preguntó consternada.

—Solo dame tiempo, prometo que lo sabrás…

—Supongo que no puedo negarme, pero déjame te digo algo Jacob, si no me lo dices tú… me lo dirá alguien más. Eso te lo aseguro— afirmó ella.

Eso prácticamente había sido una amenaza, y no me había gustado nada.

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Fuimos a la casa y nos duchamos. Hicimos la cena juntos, y la devoramos. Nessie no había mencionado nada, del misterio de la manada. Y yo claro que no pensaba recordárselo. Miramos una película japonesa que estaba en el video club, una tal Battle Royale, donde había sangre y cuerpos descuartizados por todos lados. Nessie y yo nos reíamos mucho en esas escenas. En verdad que nos parecíamos en muchas cosas. Ella era realmente mi alma gemela. Como si estuviéramos hechos el uno para el otro.

—Quiero ir a caminar un momento— musitó Nessie mientras me pasaba el tazón de palomitas.

—Pues vamos…— musité con mi sonrisa de siempre.

—No. Sola. Quisiera ir a dar una vuelta sola si no te molesta— me cortó tajantemente
¿Sola? ¿Por qué diablos iba a caminar ella sola?
Mañana me daría la respuesta.

Mi corazón me traicionó y empezó a latir fuertemente. Ella necesitaba pensar. Aun había cosas que ella debía meditar antes de darme su respuesta mañana.

¡Vamos Jake! ¡Tú mismo estabas seguro que ella se quedaría a tu lado!
No entiendo porque ahora tengo tanto miedo.

—Ve con cuidado por favor— rogué sonriéndole de nuevo. No quería que se percatara de mi inseguridad.

—No te preocupes, se cuidarme sola— se levantó del sillón y vi como lentamente se dirigía a la puerta de la sala para abrirla—. Y Jake…— agregó

—¿Si?

—No me siguas— musitó con una mirada seria, pero una sonrisa en el rostro.

—No pensaba hacerlo— respondí instantáneamente.

Vi como la puerta se cerraba, dejándome solo en la casa. Traté de no preocuparme más y terminar de ver la película. Nessie tenía derecho a pensar el tiempo que fuera necesario. Tomé el cojín donde ella estaba sentada, me lo llevé a la nariz y lo olí fuertemente. Era su agridulce olor, ese que me hacia estremecer… ese que esperaría como loco por volver a oler.

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Renesmee POV

No había querido molestar a Jake con más preguntas. Se había notado incomodo y a la defensiva, cuando volví a cuestionarlo.

¿Qué podrían estar ocultándome los chicos de la manada?

Toda la tarde había estado pensando en ello. Traté de disimular lo más que pude, y al parecer lo hice bien. Jake no se había dado cuenta.

Yo tenía que saberlo. Necesitaba conocer ese secreto.

Jake solo le estaba dando trabas y vueltas. Y si lo hubiera vuelto a preguntar, hubiera encontrado otro pretexto, para poder zafarse… estaba segura.

El aire golpeó mi cara, obligándome a cerrar los ojos y llenándome del aroma a mar. Mis pies se sentían muy a gusto pisando la fría arena. De repente mi mente se iluminó y corrí a toda prisa. Sabía que a él podría sacarle lo que deseaba saber. Me apresuré a velocidad vampiro hasta quedar enfrente de su casa.
¡TOC-TOC!

Abrió la puerta

—¿Nessie? ¿Qué estás haciendo aquí?— preguntó consternado.

—Hola Seth, ¿me dejas pasar?— pregunté con una sonrisita tímida

—Claro…— contestó alegre.

La casita de los Clearwater no había cambiado mucho. Los mismos muebles, el mismo olor, las mismas fotos… Un momento, no las mismas. Alcancé a distinguir en la chimenea una nueva serie de fotos. En una de las fotos se miraba Leah en una preciosa puesta de sol. En otra, Seth se miraba arriba de Jake, felices los dos sonriendo. Y en otra se miraban tomados de la mano Leah y Jake. A mi me dolió hasta lo mas profundo de mi ser.
Empecé a considerar que no había sido buena idea a ver ido a esa casa. La casa de Leah.

—¿Te peleaste con Jake o algo así?— me preguntó tomando asiento en el sillón.

—No, en absoluto— respondí extrañada sentándome a un lado de él.

—Es que no es normal tenerte por aquí. Digo, no es que me moleste… pero… es... raro… — respondió con timidez

Volteé a ver otra de las fotos que estaban en la chimenea. Era Jake, totalmente serio, con el collar del lobo y la niña en la mano y con la mirada apagada. Mi corazón se partió en trozos.

—Dime Seth… ¿Cómo era Jake… tú sabes… después de que me fui?— pregunté con tristeza en los ojos.

Seth me estudió por un momento y siguió mi mirada hasta la foto del triste Jake.

—Esa foto fue de la semana en que te fuiste…— agregó, se sacudió la cabeza y me miró seriamente. —¿De verdad quieres saberlo?

—S-sí— contesté con voz entrecortada.

—Bueno…— suspiró —era algo así, como un muerto viviente… no reía, no hablaba, no comía, no hacia nada…— noté como su semblante se oscureció un poco —estábamos muy preocupados por él, pensábamos que moriría de la tristeza. Fueron tiempos difíciles, muy difíciles. Pero supongo que ya sabes lo que pasó con Leah y Jacob, así que eso no necesito explicártelo…— musitó inquieto, como buscando alguna reacción en mis ojos.

Y no sé que pudo a ver visto en mi, pero su rostro se descompuso. Me imaginaba a un Jake sin vida, un Jake tan no Jake, y después en los brazos de una consolante Leah… que por un momento sentí que me faltaba el aire y me dolía mucho el pecho. Sin duda no fui la única que lo pasó mal.

—Pero ahora estas aquí— agregó Seth —hace tanto que no miraba tan feliz a Jake, su luz volvió, al igual que su humor y su felicidad junto con tu llegada. No seas tonta Nessie, ustedes dos están hechos el uno para el otro.

Se dibujó una pequeña sonrisa en mi rostro. Jake y yo, el uno para el otro. Me encantaba esa teoría sin duda.

—Tal vez sea así, Seth.

—¿Cómo que tal vez? ¡Claro que es así! No hay nada que les impida…— y en ese momento se quedó callado.

Bajó la mirada. A mi me extrañó tanto su repentino cambio de positivismo a timidez y tristeza. La misma tristeza que hacia dos días… ¡el secreto de la manada! De repente me acordé porque me encontraba aquí. ¿Podía hacer que Seth me lo dijera? Debía hacer que me lo dijera.

—Seth… cuando Sam le dijo a Jake la vez pasada: piensa en tu pueblo. ¿A qué se refería?

El color de Seth se fue, dejándolo con los ojos desorbitados y hasta noté el sudor en su frente. Esto andaba mal. No podía ser nada bueno.

—Nessie creo que tienes que irte, es tarde y Jake se preocupara por ti— respondió nervioso.

—¡Vamos Seth! ¿Por qué no me quieres decir? ¿Es que acaso tiene que ver conmigo?
Vi como volvió a palidecer y no contestó nada.

—Eso significa que sí— respondí afirmándolo.

Seth era demasiado noble y no se le daba bien mentir. Me miró a los ojos y no pudo mentirme.

—Sí— respondió derrotado.

—¡Entonces tengo derecho a saberlo!— respondí exaltada

—Sí, lo tienes— agregó él.

—Entonces te lo ruego, Seth… dime, dame todas las cartas para poder terminar bien este juego— lo tomé de las manos —Por favor.

—Es que Jake me matara… no puedo— apretó mis manos

—No le diré que me dijiste, te lo prometo. Quiero saberlo, necesito saberlo.

¿Qué podía ser? Tenía que ver conmigo y nadie me lo quería decir. El corazón empezó a palpitarme más fuerte. De seguro que Seth lo oía. Vi que suspiró varias veces cerrando sus ojos. Y de repente los abrió.

—No vayas hacer alguna locura ¿De acuerdo?

—De acuerdo— asentí.

—¿Recuerdas algunas de nuestras leyendas que te contaba Jake?— me preguntó.

—Sí, más o menos. Recuerdo la mayoría— respondí con seguridad.

—Bien, es que, no se cómo empezar— dijo tímidamente.

—Pues por el principio suena bien— dije rondando los ojos

—Es que es tan complicado que no se por donde empezar. Bueno… ¡Ya se! ¿Tú sabes porque los Quileutes nos convertimos en lobos?

—Sí, para proteger a su pueblo— respondí sin duda. Eso lo sabía muy bien.

—Bien. ¿Y de quienes los protegemos?— me preguntó mirándome profundamente a los ojos.

—De… los… vampiros…— casi tuve que escupir las palabras.

—Exacto, cada vez que hay vampiros cercas… surgen nuevas camadas de lobos. ¿Correcto?

—Correcto— afirmé desconcertada. ¿Eso que tenia que ver conmigo?

—O.K. ahora vamos a lo que Sam teme. Si tú y Jake se quedan juntos por siempre aquí en La Push, pues…— hizo una mueca y miré su rostro como si tratara de buscar las siguientes palabras.

Pero, yo lo había entendido. ¡Claro! Yo era una hibrida. Mitad humana, Mitad VAMPIRA. ¡Yo era una amenaza!

—Afectaría a las siguientes camadas de hombres lobo— dije con amargura.

—Pues sí, imagínate el desequilibrio que causara que un vampiro viviera aquí. Cómo repercutiría en las futuras generaciones. No dejarían de despertar hombres lobo— musitó con otra mueca en el rostro.

—¡Pero yo no soy una vampira! Soy mitad y mitad.

—Pues sí, eso es lo que alegaba Jacob. Por eso él y Sam no se hablan. Sam se había quedado contento cuando te fuiste, pero ahora que sabe que has vuelto, pues, dudo que se quede con los brazos cruzados. No va arriesgarse a que La Push se llené de hombres lobo y se rompa el equilibrio.

—Pues podemos irnos de aquí— solté casi como una amenaza.

—Jake también lo propuso… pero…— noté que su semblante volvió a oscurecerse.

—¿Pero?— pregunté angustiada.

—Jake es un macho Alpha, esta ligado a la manada y a La Push, por más que quiera irse, no lo resistirá y terminara volviendo. Esta tan ligado a nosotros, así como contigo. Imagínate el conflicto interno que tendría. Se volvería loco. Y el resultado siempre seria el mismo… Jake regresaría a La Push, tarde o temprano.— musitó con resignación.

A mi se me estaba cayendo el alma en pedazos. ¿No había alguna forma en que Jake y yo estuviéramos juntos sin perjudicar a nadie? ¿Esto era en verdad un amor imposible?

—La única forma en que Jake se pudiera ir de aquí, para poder estar contigo sería…— vi que batalló en hablar y tragó saliva —renunciar a su espíritu lobo.

—¡NO!— grité —¡ESO NUNCA!— volví a gritar con todo mi corazón.

Si Jake renunciara a su espíritu lobo significaría verlo morir poco a poco a través de los años. Eso jamás lo resistiría. Las lágrimas me inundaron por completo. ¿Por qué no me había dado cuenta? ¡Era tan obvio! Hubiera sido mas fácil si lo hubiera sabido desde antes de venir de nuevo aquí. Tal vez eso me hubiera detenido y no hubiera venido a ilusionarme y darme cuenta de que no podía vivir sin Jacob Black. Lloraba y lloraba desconsoladamente. Seth se entristeció tanto al verme así. Pasó su brazo por mis hombros y me pegó a su cálido cuerpo, pero no me reconfortaba. Ahora que sabía que no podía vivir sin Jake, ¿cómo se suponía que debía continuar mi vida? tampoco podía quedarme aquí eso era seguro. No era justo para la gente de La Push que actuara de manera tan egoísta. Además como dijo Seth, Sam no se quedaría de brazos cruzados, y no me agradaba la idea de ver pelear a las manadas por mi culpa. Mis lágrimas comenzaron bañar el hombro de Seth. Él tenía el rostro lleno de bondad y compasión. Sabía que si alguien estaba de mi lado, ese sin duda, era Seth.

—Nessie… Jake ha estado pensando en dejar su espíritu lobo para poder irse contigo— musitó temeroso.

Mis lágrimas se hicieron más fuertes. Ya sabía yo, que Jake haría algo así.

—No lo dudo —contesté en sollozos—, pero… yo no puedo permitir eso.

—¿Y qué piensas hacer? Jake es muy testarudo, no creo que puedas hacerlo cambiar de parecer— musitó preocupado.

—Debes prometerme que jamás le dirás que tuvimos esta conversación. Jamás pase lo que pase, haga lo que haga.

—Me asustas. ¿Qué piensas hacer?

—¡Prométemelo!— grité desesperada.

—Te lo prometo. Es más, te lo juro Nessie. Pero dime, ¿qué piensas hacer?
—Destrozarle el corazón a Jake… otra vez…

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Jacob POV

Estaba a punto de ir a buscarla ya eran las 6 de la mañana, no había dormido y tenía el alma en un hilo. Desde la noche de ayer, Nessie no había vuelto. No quería verme acosador, por eso no fui en su busca. Pero estaba desesperado, inquieto.

Demasiadas horas para pensar diría yo.

Quizás se dio cuenta de que ya no me quiere y no sabía como enfrentarme.

Miles de pensamientos me inundaron toda la noche. Además, ya era oficial, hoy se cumplía la semana y mis nervios estaban destrozados.

La perilla de la puerta de la sala se movió.

¡Era mi Nessie!

—¡Nessie!— musité en un suspiro de alivio y corrí hacia sus brazos. La abracé pero ella no me correspondió. Algo estaba mal. La separé un poco de m= para verla a los ojos. Su maquillaje había desaparecido y tenía la mirada más oscura que había visto, inclusive más oscura que la de Edward, en nuestros tiempos de conflicto.

Me aterró.

¿Qué le había pasado a mi Nessie en estas horas?

—Jake sé que es injusto para ti, porque no has dormido nada por esperarme, pero tenemos que hablar— musitó secamente.

Ok, ¿qué diablos había pasado con mi Nessie? No era exactamente como me había imaginado que tendríamos esta conversación.

—Está bien, hablemos— dije tensando la mandíbula.
—Seré clara, rápida y concisa porque creo que será lo mejor para los dos— musitó sin animo.

—Está bien— respondí temeroso.

—Me la pasé muy bien a tu lado esta semana— comenzó.

—No más que yo— interrumpí.

—Pero… a veces llevarse bien, no lo es todo…. así que me voy.

¿Qué diablos me estaba diciendo? ¡Nessie me estaba rechazando! ¡Me estaba rechazando! ¡Esto debía ser una broma!

—Ya Nessie, deja de jugar— musité con una sonrisa nerviosa.

—No estoy jugando, Jake— dijo tajantemente —¿Qué no lo entiendes? Tú y yo no estamos hechos el uno para el otro— terminó furiosa.

—¿Me estas insinuando que tu respuesta, es un: no gracias me lo pase bien, pero me voy para casarme con otro?— solté enfadado.

—Pues sí, me di cuenta de que Nahuel es mejor hombre que tú.

—¿Qué?— solté enfadado.

Jamás espere que esta conversación fuera a terminar así. No solo me estaba rechazando. Me estaba humillando.

—¿Y todos los besós que nos dimos, las caricias? ¿Qué? ¿No fueron nada?— pregunté molesto.

—Fueron un error— dijo casi en un susurro.

Un error… ¿un error? Esto no podía ser, era demasiado cruel.

—¿Así que solo te divertiste conmigo y ahora te largas?— la tomé de las muñecas, apretándolas más de la cuenta.

—¡Suéltame Jake! Me lastimas— musitó con voz ahogada.

—No mas de lo que tú me estas lastimando a mi— dije soltándola.

Nessie se llenó de lágrimas. No me gustaba verla así. Yo había prometido dejarla ir si no la convencía. Y al parecer… así había sido.

Había fracasado.

—Te dejare ir con una condición— dije con la mirada baja. No quería que se percatara de las lágrimas que empezaban a descender.

—No necesito de tus condiciones— respondió fríamente.
A mi me heló hasta el alma.

—¿Lo amas mas que a mi?— pregunté con voz entrecortada.

Nessie se quedó parada como estatua y su mandíbula se tensó.

—¿Sus caricias te harán estremecer más que las mías?— pregunté levantando la mirada y acercándome aún más a ella.

—¿Lo deseas más que lo que me deseas a mi?— pregunté tomándola de la cintura y acercándola lo más que pude a mi cuerpo.

—Y sobre todo ¿Él te amara más de lo que te amo yo?— pregunté llorando en un susurro.

Nessie lloraba como yo y no respondió ninguna de mis preguntas. La abarqué totalmente con mis brazos y respiré fuertemente en su pelo, dejando que su olor me embriagara los sentidos. La sentí estremecerse con mi aliento. Ella me amaba, se estremecía ante mí, me deseaba como yo a ella y nadie la amaría como yo… ¿entonces, por qué carajos me estaba dando la negativa?

—¡Responde!— bramé casi en un gruñido.

—No lo se. Tal vez— contestó tratando de zafarse de mi abrazo.

¡Qué Demonios! ¿Cómo se atrevía a contestarme así? Mis nervios ya estaban destrozados y mi sentido común ya se había ido por el caño.

—¡Mientes!— grite forzándola todavía a mi cuerpo.

—¡Suéltame!— gritó luchando aún a mi agarre.

—No esta noche— susurré cerca de su oído.

Sentí como se estremeció de nuevo en mis brazos. Y ya no me pude contener. Fuertemente me acerqué a sus labios y sin permiso, ni deberla, ni temerla… la besé.

La besé con toda la furia que había en mi alma. Como si quisiera lastimarla con ese besó. Nessie seguía forcejeando conmigo y mordió mi labio fuertemente.

Debía de ser masoquista porque me dolía tanto y aun así me encantaba.

No dejé de besarla y ella me mordía más fuerte. En un momento el dolor se hizo tan insoportable y el placer aun más inmenso que solo quería tirarla y hacerla mía. De repente sentía que algo corría por mi boca. ¿Se me estaba llenando la boca de sangre? Abrí los ojos precipitadamente para encontrarme con los ojos de Nessie llenos de sorpresa al sentir mi sangre en su boca. Quiso soltarme con más fuerza, pero yo la besé más fuerte y dejé que mi sangre inundara su paladar. Quería que me probara por completo, que me secara si era posible. No podía vivir en un mundo donde no estuviera con ella. Ella forcejeó, pero vi sus ojos oscurecerse y empezar a succionar la sangre de mis labios. Ella perdió la razón. Su mirada era otra, era extrañamente seductora, amenazadora y totalmente sexy.

Debía de estar loco.

Empezó a succionarme fuertemente y a mi me fascinaba la idea de morir en sus brazos.
Morir en sus brazos, debía de ser la gloria más pura.

De repente como pudo, separó su rostro de mis labios, y se siguió a mi cuello. Cerré los ojos esperando la mordida en mi yugular. Pero me llevé una sorpresa al notar que me besaba y lamía fuertemente. Sus manos empezaron a destrozar mi camisa y después empezaron a acariciar mis pectorales. La separé con fuerza y arranqué su blusa y su sostén de un solo movimiento. Jalé su cabello, dejándome con ello expuesto su cuello y lo besé casi mordiéndolo. Nessie se estremecía totalmente.

Si a esas íbamos, dos podíamos jugar el mismo juego.

Sin perder el tiempo me ubiqué sobre sus pechos, inundándolos de mi saliva y mi sangre. Yo también había perdido el juicio. Así que seriamos un par de locos haciendo el amor. Un licántropo y una mitad vampiro, mitad humana... locos el uno por el otro.

—Está vez no te me escapas— solté excitado.

Ella sonrío torcidamente.

—Eso espero— susurró sensualmente.
Sin duda, un par de locos masoquistas.

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¿Qué les pareció? Pues ahora ya lo saben, ya saben el secreto... espero si le hayan entendido. Y pues les daré un pequeño adelanto: en el siguiente capitulo tendremos lemmon señoras y señores... y volveremos a ver a Nahuel O.O Y pues las preguntas que quedan al aire son: ¿Nessie se quedara con Jake? ¿Qué harán para solucionar el problema de estar juntos? ¿Mejor se decidirá por Nahuel? Nos leemos la próxima^^

Kokoro

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Cada vez Jacob mas me enamora...jeje lo adoro definitivamente... Gracias Kokoro por otro maravilloso capítulo de este fic y gracias Coka por publicar. Es normal que Nessie no pueda resistirse a este pedazo de hombre me encanto la parte del mosdisquito jeje.Después de esta noche creo que Nessie tendrá claro que todavía ama aun mas a Jacob...aunque pienso que es imposible que estos dos se quieran mas de lo que ya se quieren.Un beso desde España. Maria del Mar

Bell.mary dijo...

Oh Kokoro que magnifico capitulo, cada día me enamoro de ese licántropo seductor y apasionado, pobre Nessie lo que sufrió al enterarse del secreto de la manada solo espero que no decida sacrificar su felicidad porque si es igual que su padre se sacrficara por hacer lo correcto, me encanto que Jacob fuera tan directo en esas preguntas porque sin duda nadie la hará sentir como el, muy bien Jake creo que con esto se le hará mas difícil separarse de ti.....muero por leer el siguiente capitulo que emoción se viene lemmon de esta hermosa parejita...solo espero que Manuel no venga a echarlo a perder todo.
Gracias Kokoro por compartir esta bonita historia. Besitos

Erlinda Suarez dijo...

Espero que se queden juntos Jacob ya ha sufrido demasiado gracias Kokoro soy una chica fantasma y ahora digo presente

sarita celeste barrios barrios de morales dijo...

estuvo genial el capitulo kokoro mmm pobre jacob pero no creo que nessi desista en seguir para no hacerlo sufrir aunque dejarlo igual lo mataría que dilema mmm esperando con ansias el próximo capitulo .... gracias coka por publicarlo

Anónimo dijo...

Wowww kokoro genial este cap, me encanta la manera de ser de mi jacob mi lobo precioso y apasionado. Quien podria resistirse a el? Todo estuvo genial seth como siempre de colaborador, pero bueno el todo lo hace de buena fe.
Una vez mas felicitaciones admiro mucho tu manera de narrar y pues como romantica irremediable que soy me encantaria que encontraran una solucion a ese dilema para que estos dos tortolitos tambien puedan gozar de su amor eterno.
Espero con ancias el proximo cap para saber como es el lobito en accion jejeje
Como siempre gracias por compartirnos tu historia y gracias a mi Coka por publicar.un fuerte abrazo isabella black colombia