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domingo, 16 de junio de 2013

El diario secreto de Adele- Capitulo 6


Hace unas semanas una noticia irrumpió en varios portales de Internet, con el titulo que rezaba “Robert Pattinson se pelea con Adele en una fiesta”, cuando se le pregunto de qué se trataba la famosa discusión, él respondió algo sin mucho sentido.


Un sueño trajo consigo una revelación. Si tienen ganas y tiempo yo puedo contarles de que se trató en realidad la pelea.

QUE GANAS DE VOLVER A TI


Original de Coka



El concierto comenzó a las nueve en punto, debían ser unas ochocientas personas las que habían esa noche en Aladdin Theatre, en Portlan, la convocatoria había sido todo un éxito e incluso la productora a cargo nos pidió hacer otra presentación pero el sello se negó, debíamos continuar con la gira y no teníamos tiempo, había que cubrir la mayor cantidad de puntos en esos tres meses.


Toda esa semana había estado tan ansiosa que debo haber subido por lo menos cinco kilos, aunque aún estaba unos veinte kilos bajo mi peso, ya no me veía como una chica a punto de morir de depresión, los últimos sucesos habían devuelto la luz a mi vida, yo diría que hasta estaba más guapa que nunca, eso me hacían sentirme un poco más segura, ad portas de lo que debía enfrentar.


Antes de comenzar el concierto, Jack me dijo que el reparto entero de Twilight ya estaba ubicado en uno de los palcos de cortesía, pero cuando subí al escenario la luz me impedía ver más allá de los focos del escenario. Estaba tan nerviosa que las manos no paraban de sudarme y la situación amenazaba con salirse de las casillas en el momento que mis rodillas empezaron a temblar sin parar.


Tenía que controlarme y cantar como si solo estuviéramos él y yo, como solíamos hacerlo esas eternas tardes en la escuela de verano, estuviera donde estuviera en ese inmenso teatro. Después de una hora y cuarto de concierto el show termino, y por inquietantes segundos el silencio fue total para romper en un aplauso ensordecedor, lo que me obligo a permanecer varios minutos saludando y agradeciendo a mi querido público. Ahí sobre el escenario olvide que Robert estaba entre el bullicio y me entregue a ese minuto de gloria y alegría máxima, hasta que las luces se apagaron y me vi obligada a bajar de él. Sin lugar a duda la música me transportaba y me sanaba de cualquier miedo o dolor que estuviera sintiendo.


Cuando llegue a mi camerino Jack me esperaba con flores, un gran abrazo y una enorme sonrisa que le cruzaba la cara, estaba muy orgulloso de mí y de lo que estábamos logrando.


-¡Adele estuvo glorioso!, es tu mejor actuación, sea lo que sea que lo provoco fue muy emocionante sentirlo desde el público- me dijo muy feliz mi querido amigo.


-¿De verdad estuvo tan bueno?, ya sabes para quien estaba cantando, ¿no?- le respondí sonriendo avergonzada.


-Claro que sí, bendita sea la inspiración si te hizo cantar como si fueras un ángel- me dijo volviendo a abrazarme.


-¡Eres un loco!..., oye y… ¿dónde está la inspiración?, ¿vino a verme o aun no?- le pregunte ansiosa.


-Adele, afuera esta él y todo el elenco esperando que estés en condiciones de recibirlos, intenta calmarte y no le demuestres ningún sentimiento desbordado, te lo pido por favor, “mesura” esta vez por Dios, o terminara todo en tragedia una vez más- dijo haciendo con ambas manos la señal de comillas para darle hincapié a la solicitud.


-Ok, prometo comedirme, te sentirás orgulloso de mí. Mi único problema es que tengo miedo que por ser tan inexpresiva no perciba mi arrepentimiento y se vaya, Jack no puedo dejar pasar más tiempo sin que sepa que quiero arreglar las cosas- le dije muy complicada.


Jack me explico que ya tenía todo organizado para salir de allí rumbo a algún bar privado y allí poder estar un tiempo a solas los dos.


-Solo contrólate, ¿ok?- recalco antes de dirigirse a la puerta y salir dejándome sola a la espera de que regresara con ellos.


-Ok- dije bajando mi cabeza obediente.


Me senté y controle el temblor de mis manos sentándome en ellas, pero unos golpes en la puerta pusieron mi corazón a latir tan fuerte que me costaba tragar.


-¡Adelante!- dije apenas sin voz.


Entonces entro él, bello un poco más alto de lo que lo recordaba, seguramente había seguido creciendo desde la última vez que nos vimos, paliducho, llevaba un chaleco inmenso y ancho y una chaqueta de mezclilla que eran del mismo tono obscuro de sus pantalones, vestido muy en su ley de chico bohemio, en la cabeza su gorro de lana favorito, yo sabía que era su amuleto de buena suerte, ¿acaso lo estaría usando porque esperaba tener suerte esa noche?, ¿tal vez?… ¿conmigo?, nooo estaba imaginando tonterías, otra vez.


-Hola- le dije casi sin voz


-Hola, hola, hola- respondieron todas esas personas que entraron con él y que yo apenas había notado.


-¡Eres magnifica!- dijo una chica que se presentó efusivamente como Nikki (Rosalie)


-Eres una maestra de verdad- dijo otro que se acercó y me dio un sonoro beso en la mejilla, era Peter Faccinelli (Papa Cullen)


-Realmente impactante- dijo un chico delgado y un tanto tímido pero con una sonrisa muy seductora, luego supe que era Jackson Rathbone (Jasper)


-Muy buen espectáculo Adele, has crecido mucho en el escenario, eres toda una artista, como siempre dije que sería- dijo Robert de pronto intentando llamar mi atención, pero con un saludo muy correcto y formal.


-Gracias chicos, sé que ustedes también están haciendo un buen trabajo aquí- les dije para retribuir los cumplidos.


Todos rieron al unísono.


-¿Cómo logras conectarte tanto con el público y transmitir esos sentimientos con tal fuerza?- dijo una chica menudita y delgada que estaba junto a Robert, tal vez demasiado juntos para mi gusto. Era Kristen (Bella), esa vez fue la primera vez que la vi, la primera de muchas que sucederían lamentablemente.


-Solo canto y pienso en el sentimiento que me hizo escribirla- justo en ese momento mire a Robert y él quedo un poco impactado porque me miro fijo por varios segundos. Yo conocía esa mirada de ¿hablas de mí?


-Chicos necesitamos saber dónde se pasa bien una noche de Viernes en Portland, Adele quiere conocer el lugar- pregunto Jack y todos gritaron distintos lugares al unísono mientras Robert parado allí me miraba casi sin pestañar, ambos estábamos como teniendo una conversación privada entre tanto bullicio.


-Bueno les propongo que dejemos que Adele se cambie y vamos por unas copas de Champagne mientras la esperamos- volvió a decirles Jack al grupo esperando que me dieran un momento más para recuperarme que para cambiarme. Mi amigo ya había notado la situación tensa entre Robert y yo e intentaba ayudarme de cualquier manera.


Todos salieron, incluso Rob que se distrajo con la conversación que aquella chica menudita le empezó a entablar, no tengo idea que cosa le dijo, pero lo que era seguro es que entre ellos había una conexión distinta al resto del grupo, Rob y ella parecían tener otra frecuencia, hablaban más bajo y casi en susurro, lo que me puso bastante intranquila, ¿Cómo haría yo para poder conversar con él a solas?, ella no parecía despegársele.


Treinta minutos después en el Hall del Teatro solo estaba este grupo de diez personas y los autos esperándonos. Yo salí y Jack se me acerco inmediatamente.


-Adele nos iremos a un bar de karaoke, porque al parecer es lo que más les gusta a estos chicos, pero te pido que ni se te ocurra cantar, no quiero que nadie te filme cantando con sonido informal y recuerda que en dos días más tendrás otro concierto y debes cuidar tu voz, ¿ok?-dijo todo de una sola vez y sin posibilidad de apelación.


-¿Dónde está Robert?- solo fui capaz de preguntar.


-Tranquila, él también ira con nosotros- me dijo en voz baja mientras nos uníamos al grupo.


-¿Seguro?, de lo contrario no voy a ningún lado, estoy agotadísima- le dije justo antes de juntarnos con el resto.


Llegamos a un bar que ellos frecuentaban habitualmente y que estaba cerrado solo para nosotros, los tragos corrían y otros tipos de cigarrillos también, el grupo era muy amistoso y se notaba que entre ellos había mucha camaradería y complicidad. De reojo vi como Robert prendió uno de esos cigarrillos prohibidos para él y otro para la chica y fue por unos tragos al bar, no sin antes avisarle señalándole el bar. La situación comenzó a descomponerme, era tal como lo había sospechado, seguro que eran pareja a escondidas. Cuando estaba a punto de pedirle a Jack que me sacara de allí, el chico llamado Jackson (Jasper) se me acercó y comenzó a decirme que le encantaba lo que yo hacía, que escucharme era realmente un acto sobrecogedor, y que estaba muy emocionado de haberme podido conocer, la verdad era bastante guapo y pensé que si mi corazón no fuera solo de Rob y nada más que de él, seguramente Jackson me habría embrujado, tenía ese aspecto de bohemio que me mata, y era muy coqueto; me contó que era músico y me pidió que cantáramos más tarde una canción a dúo en el escenario, ya iba a decirle que no podía porque mi sello por contrato me lo prohibía, cuando apareció Robert con dos tragos en la mano.


-Whisky doble, ¿no Adele?- dijo y se metió entre ambos.


-Si- le dije y toda mi cara sonrió.


-Ten mucho cuidado Adele con este tipo, es un galán de mucho cuidado, no sabes la de chicas que luego van detrás de él llorando- le dijo sonriéndole amistoso.


Seguro que externalizaba sus propios actos en el pobre chico.


-¿De qué hablas?, dijo Jackson riéndose incomodo a mandíbula batiente.


-Te equivocaste amigo, esta chica tiene nombre y apellido- le dijo y a mí se me cayó la mandíbula.


-Si claro, se llama Adele- respondió él desafiantemente risueño.


-Pues Adele, dile a nuestro amigo Jackson, ¿quién es tu persona favorita ahora mismo?- le dijo desafiándolo un poco menos amistoso.


Era una autentica lucha de testosterona.


-Ehhh- no pude seguir hablando, estaba perpleja.


-¿Entendiste?, pues ahora a volar pajarito- le dijo risueño pero sin retroceder un paso.


-¿Qué dices?, ¿es tu chica Pattz?, bueno…, perdón no lo sabía, ¿bien calladito te lo tenías eh?- dijo Jackson mordiendo el polvo de la rendición y se despidió escuetamente con la mano.


La situación me dejo muy confusa, ¿qué había sido eso?, ¿por qué se había mostrado tan posesivo?


Robert me señalo una mesa que había en una esquina y yo me dirigí en esa dirección con el pisándome los talones. Me senté, mientras él encendía la velita que flotaba en el cuenco de vidrio.


Yo me mordía los labios muy nerviosa sin saber cómo empezar la conversación, aunque no tenía idea como podría lograr su perdón, bien sabía que debía ser yo la que primero hablara.


-¿Cómo estas Robert, con toda esta locura de Twilight por todos lados?- le dije intentando un tema más llano.


-Estoy acostumbrándome, ¿y tú con esta fama repentina y explosiva?- me devolvió en la misma tónica.


-Acostumbrándome también- calle sin saber que agregar.


-Estas hermosa, bueno siempre lo has sido, quizás la vez anterior estabas muy delgada, ¿no?- dijo intentando entrar por el halago.


Entonces decidí que era hora de sincerarme completamente y llegar al hueso, aunque esto me causara la peor vergüenza de mi vida. Lo merecía.


-Es que estaba recuperándome de una tremenda desilusión, creo que en ese momento aún no me curaba totalmente- dije, mientras él me miraba extrañado.


-¿Desilusión?- dijo sin poder comprender.


-Me había enamorado y me habían roto el corazón- dije mirándolo a los ojos.


-Adele- dijo, comprendiendo recién de que hablaba.


-Perdonam...- no pudo terminar la frase porque yo le interrumpí.


-No, tú ya dijiste lo que debías, ahora me toca a mí pedir perdón,…- dije haciendo una pausa para juntar fuerzas- fui una insensible la última vez que nos vimos, estaba tan herida que no pude ni quise escuchar lo que habías venido a decirme, actué de la forma más vil y altanera que alguna vez pude ser.


-Adele, no por favor…- intento interrumpir.


-Robert necesito que me escuches, no te pido más que eso- le dije temiendo que no quisiera escucharme.


-No eres tú la que debe pedir nada, yo fui un hijo de puta contigo, un estúpido que no quiso ver la felicidad cuando la tuvo entre sus brazos- disculpándome una vez más.


-Robert, nunca me han amado, no sé cómo se siente, no sé cómo corresponder correctamente, soy torpe… soy amateur.- me sincere hasta lo más profundo de mis temores.


-Adele, yo te amaba… ¿no pudiste ni siquiera sentirlo?, aquella ultima vez- pregunto incrédulo.


- “¿Amaba?”, debo comprender que las cosas han cambiado, ¿no?- le dije casi a punto de salir corriendo.


-¿Adele si lo que quieres saber es si aún duele?,… si, aun duele, pero ya no espero nada, la ilusión desapareció, quizá por eso la resignación ha hecho este tema más llevadero- dijo y recién ahí comprendí lo que me había querido decir mi amigo Jack, Rob aún me amaba pero con un cariño que iba de salida.


-Rob, no quiero que duela más, quiero solo… dejar de llorar, estoy agotada, dolida y cansada de tener esto mordiéndome el alma- le dije tomando sus manos mientras él me miraba sorprendido.


Unos gritos nos llamaron la atención desde el escenario, el karaoke había empezado y era kristen la que gritaba para que Robert la acompañara a cantar. Yo no podía creer como la tipa podía ser tan inoportuna, lo mire y él soltó mis manos diciéndome, “vengo en breve”.


Robert subió al escenario y la música empezó a sonar, era (I've Had) The Time of My Life" de Bill Medley, Jennifer Warnes, la típica canción de Dirty Dancing; al parecer era una humorada pero que a ellos les divertía bastante, ella lo abrazaba muy sensualmente y le cantaba mirándolo a los ojos y él sonreía, luego Robert le cantaba a ella, era el mismo juego que presencie por televisión, ella coqueteándole en su idioma privado y él aceptando sus galanterías con mucha alegría, las frases “esto podría ser amor”, “nunca me he sentido asi”, “todo te lo debo a ti”, fueron demasiado para mi dejándome claro que yo era la intrusa en ese lugar y debía volver a marcharme lo antes posible antes que el papelón de chica desesperada fuera de verdad patético.


Me levante y me acerque a Jack, pidiéndole que me sacara de allí lo antes posible en el momento que la canción terminaba.


-Jack llama a un taxi lo antes posible por favor- le dije al oído pero no lo suficientemente bajo para que Robert no escuchara.


-¿Te vas?, ¿tan pronto?, recién comenzamos a cantar- dijo interrumpiéndonos.


-Sí, estoy agotada, lo lamento, ya nos veremos por ahí- le dije tragándome la tristeza y volviendo a ponerme la careta que había llevado estos últimos nueve meses.


-¿Te vas porque cante con ella?- me dijo Rob directo, como él era.


-No, ¿a mí que diablos me importa lo que hagan los dos?, es tu rollo, tranquilo- dije mientras me ponía el abrigo y la bufanda.


-Adele, ella está comprometida y muy enamorada de su novio, lleva cuatro años con él, yo solo soy una suerte de consejero espiritual para ella- dijo con un tono levemente desesperado.


-Muy cercano como veo- le dije sarcástica sin dejar de alistarme para marcharme.


-Si puede ser, pero solo eso, Adele, escucha… esto es difícil, hace muy poco sufrimos y digo “sufrimos”, por no decir “sufrí”, un incidente muy fuerte de verdad, fue muy duro me costó mucho volver a ver que el cielo era celeste y las nubes hermosas, lo pase horrible, estaba solo y lejos de mi familia y mis amigos, estaba obligado a seguir en España por el contrato que había firmado, pero muchas noches me la pase con insomnio y llorando hasta el amanecer, tenía responsabilidades y largas horas de grabación y no podía huir, fue una época que deseo olvidar, no puedes pretender venir ahora y pedir que borre meses de sufrimiento solo porque cambiaste de opinión- me tiro a la cara ofendido.


-¿No era eso lo que tu pretendías, cuando fuiste a la ceremonia de la academia?- le remache, pagándole con su misma moneda.


-No, yo sabía que no sería fácil, sabía que me patearías el trasero, por algo no habías contestado mis mensajes y fuiste particularmente dura cuando fui a tu encuentro, pero yo esperaba todo eso, rogarte la semana entera si fuera necesario, pero nunca pensé que me darías un adiós definitivo y sin esperanza- se explicó.


-Robert no pensé que tú me quisieras de verdad, pensé que mentías nuevamente o peor aún, tal vez si me querías, pero tarde o temprano te avergonzarías de mi- le dije excusándome.


-¿Que dices?- me increpo molesto.


-Robert, ya lo habías hecho, te reíste de mí con tu amigo, ese de la musiquita en tu móvil y dejaste que tus cercanos pensaran que no era una persona importante en tu vida esa noche en Liverpool- quería sacar cosas del pasado, pues yo tenía toda una artillería.


Él me miraba atónito.


-Adele- dijo de pronto- canta conmigo, cantemos como en los viejos tiempos- fue una solicitud que estaba fuera de lugar, pero era su manera de decir basta, a la discusión que estábamos teniendo


-No puedo el sello me lo prohíbe, además, ¿para qué quieres cantar?- le dije volviéndolo a la realidad y el contexto en el que estábamos allí.


Robert se acercó a mí y me dijo que quería sentirse como hace dos años, en que las circunstancias eran más simples, cuando dejamos pasar el momento más feliz de nuestra vida enredándolo todo una y otra vez, quizá esa era la forma de exorcizar nuestras desventuras y desenrollar el lio en el que estábamos metidos.


-Lo siento no puedo- le dije muriendo por dentro.


La chica menudita volvió al ataque y le dijo a Robert que ya se iban y se quedó allí como esperándolo, no sé si él de verdad estaba interesado en ella, pero lo que era seguro es que ella sí.


-Me despido de ti y espero nos volvamos a ver- me dijo Kristen y yo pensé, “pues yo espero todo lo contrario”.


Él la miro y me miro a mí, el grupo entero vino a despedirse de nosotros y yo me alegre porque me habría echado a llorar ahí mismo de no haber existido la necesidad de ocultarlo.


-Me voy Adele, cuídate… - dijo cuándo se quedó de los últimos.

(NOTA DEL AUTOR: LES PIDO QUE AHORA VAYAN A LA CANCION QUE ESTA AL FINAL DE ESTA HISTORIA Y LE DEN ENTER EN EL MINUTO 2:30 Y LA ESCUCHEN MIENTRAS CONTINUAN LEYENDO)


Mientras él caminaba con el grupo a la salida una idea loca apareció en mi cabeza, y corrí al escenario y desde allí comencé a cantar a capela, en ese momento todo el ruido ceso y yo solo lo mire a él. Desde el mini-escenario comencé a entonar la canción que a él tanto le gustaba que yo cantara, “Lovesong” de The Cure, nadie volvió a mover un musculo y yo vi como la cara de Robert se transformaba.


¿Qué estaría sintiendo?, ojala que mi mensaje le estuviera llegando porque estaba dejando el alma en ello. La canción transcurrió lenta, suave y cadenciosa.


Cuando esta se terminó, todos aplaudieron y comenzaron a saludar despidiéndose mientras se marchaban, la mayoría pensaba que había sido un regalo para el grupo, pero Robert sabía que era un mensaje desesperado solo para él. Aun asi siendo el último en salir levanto la mano y se despidió de mí, volteándose y apurando el paso para alcanzar el resto.


Me baje del escenario como entre nubes, mi alma estaba esta vez perpleja, había entregado tanto y con creces había pagado el desaire que le había hecho meses atrás, ahora estábamos a mano, aunque destrozada, había pagado lo que debía. De ahora en adelante solo debía caminar como la mujer de Lot, sin mirar atrás, debía comprender de una vez que el pasado no regresaría, ni esa estación de trenes con ese beso robado, ni las promesas, ni esa noche en Liverpool con toda la pasión que suele tener hacer el amor amando, todo eso ya era cosa del pasado.


Si todo debía quedar atrás, ¿porque no paraba de llorar?, ¿hasta cuándo Adele? ¿Cuándo me tocaría a mi ser feliz?, me preguntaba sin respuesta.


-¿Estas bien, mi hermosa niña?- dijo mi querido amigo Jack, que ni siquiera se atrevió a reprenderme por no hacerle caso a sus órdenes de no cantar.


-Lo siento Jack, perdóname- le dije con el alma hecha girones.


-Tranquila muñeca, era absolutamente necesario, te habría golpeado si no hubieses intentado esa última jugada, quédate tranquila, le entregaste todo en esa canción, si no supo verlo es un tonto, y no te merece, basta con él por esta vida, ¿ok?- me dijo cerrándome un ojo y abrazándome mientras sollozaba en sus brazos.


Pase cerca de diez minutos llorando hasta que me calme poco a poco y salí de ese bar abrazada por mi amigo que vigilaba que no me desmayara de dolor. El taxi se arrimó a la entrada y nos acercamos para subir.


-¿Es verdad que te sientes en casa, solo por estar cerca mío?- dijo una sombra desde la oscuridad mientras se fumaba un cigarrillo. Ambos nos quedamos fríos intentando entender que hacia Robert allí solo en medio de la noche.


-Si- le dije conteniendo un sollozo.


-Entonces no quiero salir más de casa- respondió con la mirada más triste que jamás le vi.


Me lance a sus brazos llorando y él me abrazo, mientras por el rabillo del ojo vi que Jack tomaba el taxi y me sonreía feliz, mientras se marchaba.

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Por fin llego el tiempo de conejos, ha sufrido demasiado esta Adele, un poco de amor le hace bien a cualquiera.

Ojo esta etapa podria durar eternamente, pero nuestra protagonista es insegura y deslenguada y aveces eso nos pasa factura. Adele confia mas en el amor y dale a tu vida una verdadera oportunidad para ser feliz, ese es mi consejo para mi protagonista.

Aqui les dejo la cancion que le canto Adele a capela desde el escenario de ese bar clandestino, hasta hoy sigue cantando esa cancion, ¿Seguira haciendolo para que él sepa que aun no le olvida?, jajaja...locuras mias.

Disfrutenla

9 comentarios:

maty dijo...

primeraaa... siiii... fenomenal coka llore de tristeza cuando ella termino de cantar y el solo se fue :( pero casi me da un infarto cuando adele se da cuenta k esta ai esperandola.... volvi a llorar :)pero ahora de felicidad k emocion... me muero por leer el siguiente capitulo... porfavor no tardes mucho en subirlo... :D

maria dijo...

Dios mio, no sabes como me encanta esta historia de verdad amo a Adele con todo mi ser y a Robert bueno simplemente lo amo, es una combinacion hermosa para mi.
Gracias por darnos esta historia de verdad no sabes como la espero siempre.
GRACIAS!!

Heidi Alarcon dijo...

Waoooo, me encanta tengo sentemientos encontrados, tanto por Adele como por Rob, excelente capitulo haces que mi imaginación vuele al mil jijiji... espero con ansias el siguiente, cuídate y besos desde México

Bell.mary dijo...

Excelente capítulo me dio tanta pena por Adele cuando termino de cantarle a Robert y el se marcha como si nada, y grite de emoción cuando la espero afuera en la oscuridad,me lo imagino recargado enn la pared con el cigarrillo en la boca todo sexy woooooowwww lo que haces con tus letras, vuela mi imaginación jajajajaja Gracias por el capítulo estuvo genial.....Besos. :-D

Sissy dijo...

Te quedó hermoso el cap!!!
Me encantó!
"Love Song..." Awwwww!
¡Ahora sí! Amor - Amor - Amor
(L)

Besos!

Agy Cullen dijo...

Genial!!!! :D me encanto, que dulce es Adele, ¡AMO SU PERSONAJE! Es tan tierna y Robert tan ciego....

Espero el próximo capi, que pases unas lindas vacaciones al lado de Edu

Besos :D

Anónimo dijo...

Coka.. simplemente... eres fabulosa .... me dejas sin palabras...

una vez nos comentaste que no te gustaba la idea de que sufriéramos con tu arte...yo no hice comentario porque no quería pecar de indiscreta y hacerme mártir, obviamente no me gusta sufrir... pero los sentimientos que trasmites con tus lecturas son únicos, tus alegrías son mías tus dolor el mi dolor, y tu llanto .... lo sabes no?....

Eres una excelente escritora y por tal es que sentimos contigo... el que nos emocionemos tanto y que se desarrolle esta mágica conexión es gracias a ti.. y si sufrimos y lloramos y reímos mucho es algo por lo que se te tiene que agradecer.. así que prohibido que te cuestiones por eso heee!

esta de mas decirte cuanto me gusta esta historia.. como no había de gustarme, si me deja con los sentimientos a flor de piel y con ganas de mas..

un fuerte abrazo mi querida Coka.. nuevamente me llegaste al alma

Nancy Q

Rebeca Merlín dijo...

Hola Coka, que historia tan bonita que imaginación la tuya como me gustaría que siguieras escribiendo esta linda historia yo llore pensando que Robert se iba no sabes que alegría me da que al fin pudieran estar juntos espero que nuestra insegura Adele no lo deje escapar ... Eres Grande!!! un abrazo y te deseo lo mejor..................

Yolanda Lopez Martín dijo...

Hola Coka,es la primera vez que te escribo, pero hace ya un par de semanas que entré por casualidad a éste blogg y tengo que decirte que estoy fascinada con tus historias! (al igual que con las de Sissy y Alexa).. espero con el corazón en la mano la continuación de este fic, no me queda más que felicitarte y pedirte que nunca dejes de escribir por favor! Saludos desde México!��