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jueves, 20 de enero de 2011

Mi Secreto- Capitulo 6



Decisiones… La toma de ellas o la falta de las mismas algunas veces está por encima de nosotros. Pero estar perdidos puede llevar a encontrar lo que menos se espera… Así fue para mí, yo huía por falta de determinación sobre un asunto que tenía más de tres años sin poder cerrar; él, él huía de todo para evitar ser la persona que todos esperaban debía ser. A veces, el azar, puede tomar por nosotros la decisión más inconveniente, pero también la más memorable. Mis recuerdos ya viejos hacían constancia de ello.


¿UN ERROR?

Capitulo original de Sissy


“¡Volviste por mi!”, Gritaba mi interior, mientras que yo le acallaba con una sonrisa que no se esfumaría el resto de mi vida.
Ambos íbamos sentados un poco de lado para poder mirarnos mientras charlábamos, y Thomas… Robert también sonreía sin parar. Sus ojos verdes brillaban al hablar y yo era feliz de ver que finalmente se había quitado los horribles lentes cafés. Una vez más me encontré viviendo otra escena del libro y no pude evitar hacer una broma al respecto.
-¿Acabas de ponerte lentes de contacto? -le dije con un guiño y mordiéndome los labios, esperando él captara el juego… ¡Y lo hizo!-.
-No -contestó acercando su rostro a mí para que pudiera mirarle los ojos de más cerca y riendo travieso-.
-Vaya -acepté con exagerado gesto de escepticismo-. Te veo distintos los ojos. Antes eran oscuros y ahora están muy claros. Es sospechoso.
Se encogió de hombros con dramatismo y sonrió ampliamente.
-Sí, lo sé… Es la fluorescencia -Mientras señalaba al sol-.
Los dos reímos como niños.
-Así que viste la película, ¿eh?
-Culpable.
-¿Y, eres parte de las devotas de Twilight también?
Ahí si mentí. No le iba a dar el gusto de tener material para hacerme bromas por el resto de mi vida.
-Leí el libro, si… Por culpa de mis amigas que me lo recomendaron.
Él no iba a ceder tan fácil y me miró escéptico, entrecerrando los ojos.
-¿Y qué tal los otros tres? ¿También los leíste?
-Mmm… Si…-¡Pillada!- ¡Pero no tengo la culpa! ¡La Meyer hizo pacto con el diablo! ¡Son adictivos! -Solté a gran velocidad entre risas y poniendo ojos de inocente a la par.
-¡Diablos! ¿Qué tiene ésa condenada historia que todas las mujeres caen atrapadas? -Yo fingí demencia y quedé muda- Aunque por otro lado… Sin ellos, yo no estaría aquí ahora, ¿no? -Se burló desfachatadamente de mí, apuntándome con el dedo-.
-En mi defensa debo decir que odié el último de ellos, ¿okay?
-Si… como sea -me miró feliz con su prerrogativa ganada-. Bueno, y entonces… ¿Qué tanto sabes de mi?
-Nunca he comprado una revista de chismes -atajé-, pero eres casi imposible de ignorar… Querido, ¡estás hasta en la sopa! -Dije ahora yo con suficiencia y sorna-.
Otra mentira… La verdad es que sabía mucho de él.
-Sopa de Robert… Con un toque de cafeína y tabaco, que la hace inolvidable -torció la sonrisa con sarcasmo fingiendo hacer un infomercial gourmet-.
Después de soltar el gesto de chef francés remilgado, guardamos la respiración y luego rompimos a reír hasta las lágrimas… O al menos yo sí, y mientras limpiaba el rímel que imaginaba se me había corrido, repentinamente sentí sus dedos reacomodar un mechón de pelo que se me había zafado. Me sacudí inevitablemente ante su contacto, pero no me molestó en absoluto. Sólo le miré alegre.
-Gracias.
Él sacudió levemente los hombros sin decir nada y me sonrió a su vez.
Miré por la ventana en silencio sin dejar de sonreír, y nuevamente deseé poder saber lo que pensaba. Cuando me habló, su voz tenía una suavidad que me cautivó.
-Estoy en total desventaja ante ti Nin, yo por el contrario, no conozco ni tu apellido.
Pestañé de incredulidad. Era cierto. En todo ése tiempo, ni siquiera lo había mencionado.
-Es Chabat, Nina Chabat.
-Nina Chabat -repitió por lo bajo-. Es un buen nombre. ¿Y qué más? ¿Qué más hay de ti?
-¿Qué quieres saber?
-No se… Lo que sea… Todo. ¿Qué te gusta? ¿Qué odias?
Arqueé las cejas sorprendida. Tanta atención me abrumó, ¿cómo alguien como él podría interesarse en alguien como yo? Aún así decidí complacerlo pero interrogándolo a la vez, de modo que ambos terminamos embebidos en una conversación del uno sobre el otro. Me encantaba cómo me miraba mientras hablábamos, su codo recargado en el respaldo y sus dedos haciendo leve contacto con sus labios; sonriéndome y sus ojos brillando al sol de la mañana. Su pelo revuelto tomaba diferentes colores en ésa luz, unos más rubios que otros, tan distintos al cobrizo que le hacían usar durante los filmes. Me encantaba y sabía que mi sonrisa lo reflejaba…
¡Por Dios! ¡¿Acaso estábamos coqueteando?! Aparentemente, sí; y sólo sonreí más ante mi descubrimiento.
Estaba tan alegre que no noté el auto se había detenido por completo, fue hasta que el conductor nos interrumpió para informarnos habíamos llegado a mi destino que ambos callamos sorprendidos y las risas se apagaron. Otra vez era el tiempo de despedirnos y al parecer ahora si era definitivo.
-Disculpa, ¿Podrías darnos un momento? -Dijo Rob al chofer. El hombre asintió y bajó del auto con un leve movimiento de la cabeza y esperó afuera, un poco alejado del BMW. Envalentonada con la privacidad y presionada por los minutos, me animé a plantear la duda inicial en mi cabeza.
-Rob, ¿puedo preguntarte algo?
-Claro.
-¿Por qué volviste por mí? -Me mordí los labios con nerviosismo apenas lo solté-.
El contuvo por un momento la respiración y bajó la mirada al contestar.
-Es que… Tuviste razón… He tenido que aprender rápidamente a identificar quién es genuino y quién no… Tu… Tres veces me dejaste ir hoy… Y desde la primera sentí que eso sería un error. Yo… no había sentido algo así nunca… -Repentinamente levantó su mirada- Y necesitaba saber porqué.
¿Qué se hace cuando alguien te dice algo así? ¿Cuándo viene de alguien como él? ¿Y yo, qué debía decir yo a eso?
Exhalé abrumada al oírlo, y sin pensar, lo interrogué de nuevo -¿Lo descubriste? -dije con voz baja y enronquecida-.
Sonrió con su sonrisa torcida y algo sofocado por sus propias palabras.
-No del todo. Por ahora sólo se que estuvo bien seguir ése impulso y que me agradas mucho Nin. Pero aún seguimos en las mismas… -revolvió su pelo nervioso- No sé bien como no dejarte ir, si… yo no tengo nada… ni modo seguro de contactarme.
Estaba consumida por lo que escuchaba, no me sentía yo; era como si en mi hubiera otra mujer, una que no le importaba el rubor que la cubría, una que vibraba de vida frente a él, una que estaba ilusionada.
-Entonces, ¿qué es lo que quieres de mí?
-Más… Tu amistad… No se… Al menos tu e-mail, lo demás… Ya me las ingeniaré. ¿Te molesto con lo que digo? -Me miró de un modo tan firme que me sentí inundada por él. Nos habíamos acercado mucho al hablar, pero ésta vez, no retrocedí.
-No…, sólo me sorprendes -dije en voz baja-.
-Entonces… ¿Puedo…?
Y no terminó su frase, que de todas formas ya era casi un susurro. Despacio, muy despacio se fue acercando hacia mí, con una lentitud deliciosa… Con ésa suavidad y ansiedad que produce el imaginar el primer beso con alguien justo antes de darlo. Mi respiración se aceleraba intensamente, pero no así mis movimientos, que lo imitaban en calma tortuosa, disfrutando del aliento tibio que salía por su boca ya tan cercana a la mía. Anticipando la sensación de su tibieza.
El primer contacto fue impactante cuando por fin se hizo. Mi respiración se volvió un acallado jadeo al intensificarse el beso, el cuál empezó con leves contactos, repitiéndose una y otra vez, intensificándose en fuerza en cada uno. Poco a poco se volvió largo y profundo, entregándonos ambos sin pensar, sólo sintiendo.
Después de unos momentos nos separamos arrebolados y mirándonos sorprendidos por lo que habíamos hecho, sin embargo, volvimos a besarnos, sólo que con mayor suavidad. Sellando lo que habíamos entregado.
Me acurrucó en su hombro y me besó la frente mientras mesaba sus cabellos una y otra vez.
-Nin… Discúlpame, pero, yo… no se… ¿Cómo dejarte ir?
Otra pregunta para la que yo no tenía la respuesta, pero a estas alturas, le daría lo que me pidiera…Porque yo tampoco quería marcharme; aunque mi sentido de la realidad me decía de frente que no había modo alguno. Quería ignorarle mientras Rob me sostuviera contra si, sólo que era tan lógico y tan claro, que ganó la batalla al final.
Exhalé pesadamente antes de levantar mi cabeza con renuencia para mirarle. Me separé un poco y le di un ligero beso en la mejilla, más fraternal. En silencio, rebusqué en mi bolso por papel y pluma, sintiéndome como un cliché, pero a la vez esperanzada mientras escribía mi correo electrónico en él.
-No lo sé, pero esto es todo lo que puedo yo hacer. Mi amistad ya la tienes -Y se lo entregué, deseosa de no parecer desesperada ante él-.
Lo tomó y después de leerlo para sí, lo guardó en su bolsillo, con una mirada pensativa.
Si hubiese sido menos yo, me hubiese recargado en él de nuevo e ignorado los minutos… Pero a fin de cuentas, yo era orgullosa e insegura, y no pude hacerlo. Le sonreí cariñosamente, pero al mismo tiempo abrí la portezuela y salí sin mirar atrás.
En mi gesto, no me di cuenta de cómo él miró desencantado el vacío que dejé a su lado, ni de cómo su sonrisa cedió a una mueca triste. Se la tragó antes de bajarse de golpe para alcanzarme.
El chofer estaba junto a nosotros en un momento; abriendo la cajuela y bajando mi equipaje, dejándole la manivela arriba para que pudiera rodar mi maleta con comodidad al entregármela.
Caminé hacia la reja de lo que era un pequeño complejo de casas junto al mar, del cual mi hermano hablaba siempre con gran emoción. Robert me siguió después de encender un cigarrillo. Él también inspeccionó el lugar donde nos encontrábamos, revisando la ubicación.
-¿Cómo vas a entrar? -Exhaló humo al terminar. ¿Estaría tan nervioso como yo?-.
-Mi hermano dejó la llave con el cuidador del lugar. Se supone que sólo tengo que timbrar e identificarme -Rob asintió mientras seguía fumando-.
-Llámalo, no pienso dejarte varada en la calle después de llegar hasta acá.
Después de timbrar y explicarme ante el interfono, pronto vimos llegar al encargado a la reja. Saqué mi licencia de manejo y se la di, y luego de inspeccionarla, me la devolvió junto con un llavero al mismo tiempo que abrió el portón.
Yo me volví hacia Robert, que seguía fumando.
-Bueno, hasta aquí llego yo -¡qué incómoda me sentía!- Te agradezco de nuevo el haberme traído -“¡por favor, orgullo, no me falles ahora!”, suplicaba mientras forzaba la sonrisa más natural que me era posible-.
Él encarnó una ceja ante mi aparente relajada actitud e hizo a un lado el cigarro para hablar.
-Por nada -dio unos pasos hacia mí que me asustaron un poco, pero no me amilané, y me sostuve ahí, sonriendo para él-. Pórtate bien, Nin, y cuídate, ¿okay?
-Tú también Rob -Me miraba con reprobación y por fin me acobardé-. Discúlpame…
Él exhaló cansado y asintió, relajando su postura y arrojando el cigarro casi nuevo al piso para pisarle. Yo le miré un poco encogida y ya no pude fingir más que nada había pasado. Se acercó a mí y me abrazó, pero sin pasión, sólo cariño.
-Nah… No te disculpes… El torpe soy yo… Y además… luego me quejo de que recibo calabazas. Eres una buena chica Nin, lo dicho…
Yo no sabía bien por dónde pisar, pero le escuchaba… Además, el hecho de que éramos tan distintos no había cambiado por habernos besado…
-Ya… ya… -le dije cariñosamente- Los dos somos un lío en éste momento de nuestras vidas, ¿no?
Él bufó suavemente en aceptación. -¡Y que lo digas!
Me despegué un poco de él para besarle los labios velozmente, pero sin ir más allá.
-Seguimos siendo amigos, ¿no?
Me miró sincero y tranquilo al contestar, -Si.
Me devolvió el beso fugaz y luego apretamos el abrazo de modo exagerado y juguetón.
-Ya… Vete, que vas a toparte con la hora pico y va a ser una molestia -Le solté finalmente al decir eso, sonriendo con tristeza-.
-De acuerdo -no había más rencor en su voz, sino camaradería…como si en verdad nos conociéramos de siempre y pronto nos fuésemos a volver a ver-.
-Adiós Nin.
-Adiós Rob.
Sonreímos mientras él se encaminaba de regreso al auto y yo daba unos pasos al interior del fraccionamiento. Me volví a verlo pero él seguía andando, y al andar yo, me perdí como él hacía lo mismo sólo para toparse con mi espalda.
Ya desde su coche, bajó la ventanilla y esperó, yo también le miré mientras cerraba la reja automática del portón. Ambos levantamos la mano para un último adiós, y volvimos a sonreír.
¿Le volvería a ver? Lo más seguro era que no… Pero no era tiempo de lamentarse, aún tenía quince días para rumiar sobre mi vida y mis decisiones.
El BMW negro encendió y yo no me moví de mi lugar hasta verlo alejarse por la calle.


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¡Nin! ¡Eres una idiota!

Cariños: Sissy

14 comentarios:

Anónimo dijo...

SISSY que capitulo tan sublime y triste . Sin encender un verdadero fuego, mantuviste el calor subido durante todo el tiempo.
Si que sabes escribir carino!!

Besos y abrazos

LISY

Ro_Lizzy dijo...

Yo creo que nin lo hiso muy inteligente porque rob esta acostumbrado a aquellas mujeres que solo se acercan a el por su fama o dinero, en cambio ella haciéndose la difícil va a lograr mas de lo que cualquier mujer hermosa lograría.
Excelente historia y espero mas capítulos pronto.
Cuidate mucho y nos leemos siempre...
http://miangelpersonal.blogspot.com/

Anónimo dijo...

AAA!!! me encanto se queda en el mejor momento que intriga... la llamara?? bueno escribira....? aaa me encanta esta historia... y el capitulo espectacular...

coki cullen españa

Cynthia dijo...

Qué capitulo más espectacular de verdad!!!ME ENCANTOOO!!Espero que de verdad se vean porque vaya tensión y al fin de cuentas creo que los 2 quieren lo mismo,muchas grcias por subir el capi,Felicitaciones!

martuchis dijo...

me gusto mucho este capitulo, se siente algo de tristeza en ambas partes, pero a la vez necesidad de seguirse viendo, mmmmmm, espero que sigas pronto con esta historia, un beso desde Tijuana

Axavenus dijo...

OMG.... Yo no tendria la fuerza para dar la vuelta... es tan terriblemente sexy... pero entiendo que hacerse la interesante es una antigua y buena tactica =)...

Me encanta la historia un sueño para todas...

un beso espero el proximo capitulo con ansias...
cariños

Axavenus

julibeth dijo...

hola mi coka dile a sissy que el capitulo esta re lindo... muy suabe muy sutil y lo deja a uno con el corazon chiquitito esperando a ver que sucede depues... le escribiro??? no lo hace???? cuanto tarda????? que pasara despues???? :)... bueno sera esperar a ver que onda :P
besos...
att.shalom

Fafi dijo...

OMG!!!...Por dios! Ame el capi, me rei mucho al principio!...Pero el final... Quiero saber que va a pasar!!
Sissy escribes divino!!
Hermoso capi!!
Las quiero!
Saludos desde Uruguay!

Anónimo dijo...

SISSY, Que sensual tu narracion. Tener que despedirse y no querer separarse y despues de ese beso! yo no lo dejaria ir . Porque no lo invito a pasar? Donde dejo sus modales Nim?
Con toda esa suerte y tirarla a la basura!
Nim estas sola por tu gusto!

Me encanto tu capitulo Sissy

Besos y abrazos ...

LISY

Sissy dijo...

Wow! Chicas! Jamás me imaginé tantas respuestas y tan bonitas para con el capítulo.
Estoy fascinada y llena de alegría gracias a ustedes.
Y no se crean... Nin sí es así de tonta y orgullosa; si se esperan un poco más ya verán qué tanto.

Cariños a todas, y como siempre, gracias Coka por impulsarme a hacer ésto y darme hogar en tu hogar.

Sissy

Camila dijo...

Me encanto!!. Gracias, porque sigo soñando y con un millar de sensaciones, me encanta cuando leo y se me hace un nudo en el estomago. Los sentimientos parecieran compartidos, y no puedo parar de leerlas. Sissy te felicito por lo que escribes y espero ansiosa lo que sigue! Un abrazo de corazón!

bell.mary dijo...

Wauuuuuuuuuu super capitulo me encanto al principio me hizo reir sobre todo cuando le comenta lo de la escena del libro, pero despues se puso algo triste, se palpaba la tristeza al sentir que se llegaba la despedida...........
Me encanto la escena del beso fue algo muy sublime pero a la vez tan emocionante, lo dicho Nin eres una suertudota jajajaja....
Gracias Sissy por este capi tan intenso en emociones siempre me mantuvo al filo pensando que ya llegaba la despedida y nada me sorprendias de nuevo...
Saludos y un beso par ti linda...

angela dijo...

casi lloroo cuando robb se fue,..!! espero se vean de nuevo pronticoo..!! grax por estaa historiaa

healcar dijo...

Cada vez va mejor, Sissy eres super talentosa, no puedo dejar de leer, Ese beso me hizo sentir en las nubes. buenísima historia y no puedo negar que desearía ser Nin, muero por saber cuando vuelven a encontrarse.