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jueves, 18 de julio de 2013

El objeto de mi deseo- Capitulo 3



"Thomas Brown es el actor más codiciado del momento. Tiene todo lo que un hombre pudiera soñar; fama, fortuna, juventud, carisma, belleza.

Elizabeth Green es una periodista y su vida no ha sido fácil. Pero se empeña en doblarle la mano al destino y no dudará en hacer todo lo posible por lograr sus sueños.

Al cruzarse inadecuadamente ambos mundos sus vidas darán un giro radical comenzando de esta forma una relación de odio y amor.

Pero del odio al amor hay solo un paso. ¿Cuál de los dos lo dará primero?"





CAPITULO 3

ORIGINAL DE ALEXA CULLEN



Estoy de un humor de los mil demonios, el tránsito de esta ciudad me revienta.

Pero no sólo es el tránsito, me molesta Vallantines, me molesta la revista, me molesta que mi madre este lejos, pero por sobre todas las cosas me revienta Thomas Brown.

Me molesta tener que investigar su biografía y sus gustos, su infancia, su familia, sus novias, sus películas... ¿A quién rayos le importa? No ha hecho aporte alguno a la humanidad, ni ha descubierto la cura para alguna enfermedad. No, es un narcisista que seguramente sólo le importa su ego, el solárium, la ropa de diseñador, el peluquero y todas esas idioteces superfluas que abundan en esta jodida industria.

¿Por qué la vida era tan injusta

¿Porque a la gente que nos retira la basura no les pagaban sueldos tan estrafalarios como a la que trabaja frente a las cámaras?. ¿Acaso los sueldos no deberían ser directamente proporcionales según lo indispensables que resultaran ser aquellas tareas para el normal y seguro funcionamiento de nuestras vidas?

Siendo así, las que cubrieran nuestras necesidades básicas las más remuneradas?

La entretención no era una necesidad básica, no se salvan vidas haciendo escándalos, saliendo de un club a media noche borracho y golpeando a un paparazzi.

¿Por qué rayos yo estaba involucrada en este mundo podrido?

Aprieto el volante, estoy tan molesta que podría gritar.

De pronto, un Mercedes se cruza en mi carril y freno de golpe con mi mano adherida a la bocina.

-Hey!!!... Idiota-le grito.

No quisiera pensar siquiera lo que podría pasar si yo llegase a golpear un automóvil como ese, tendría que vender mi alma al diablo para pagar el seguro y aun así, no creo que alcanzaría a cubrir todos los gastos.

El Mercedes frena de golpe y se baja un hombre alto vestido de negro llevando lentes oscuros y por un momento pienso en Men In Black.

Se acerca. Tiene el cabello un tanto largo recogido en una tirante coleta, de pronto se me sube el estomago a la garganta, el hombre camina hacia mí, es grande, fornido... muy grande en realidad.

Me lleno de valor, me indigna que la gente que maneja grandes, modernos y hermosos autos no respete a cacharritos como el mío.

Mi mano vuelve a caer sobre la bocina, si piensa que me intimidará el asquerosamente lujoso auto, está muy equivocado.

-Algún problema señorita-, me dice el conductor con aspecto de ser agente de la CIA o algo así.

-No lo sé, dígamelo usted. -le respondo sarcástica- Se ha metido a mi carril sin señalizar y además no me deja avanzar.

-Mis disculpas-me responde solícito.

Entonces no me cuadra su tono amable con su peligroso aspecto y caigo en cuenta de que este hombre sólo debe ser el chofer de tan imponente automóvil.

-Mira, lo siento,-le digo calmando mi mal genio- llego tarde y supongo que tú solamente debes estar haciendo tu trabajo, pero por favor, dile al...” IDIOTA DE TU JEFE ” -Grito sacando la cabeza fuera de la ventanilla y mirando hacia el lujoso automóvil que está estacionado delante de mi -que tenga más cuidado, yo también tengo cosas que hacer, pero no por eso voy arrollando a la gente.

¿Podrías hacer eso por mí?

-Si usted insiste- Me dice tratando de ocultar una radiante sonrisa. Se saca los anteojos de sol para mirarme y veo que tiene unos hermosos ojos color marrón avellana.

-Gracias-respondo con la boca repentinamente seca.


¿Porque esta maldita ciudad está plagada de hombres hermosos?, para donde mire hay bellos hombres que podrían ser modelos de pasarela... hasta los choferes!!

Unos segundos después estoy libre para marcharme... y como ya es costumbre para mi, voy tarde.

Para rematar mi suerte de perros, mi teléfono celular suena, es Josephine.

¡Santa mier....! Con todo el ajetreo y la molestia de Vallantines olvide mencionar que llevaría una “Ayudante” Ahora ella no podrá entrar, ¿Qué le diré a Josephine?

No puedo... ¿Qué hago? ¡Mierda!, yo y mi gran bocota.

Aprovecho una luz roja y le envío un mensaje con la dirección. Ya me las arreglaré para que todo resulte. Tal vez si hablara con André Lyon, el represéntate de Brown y le explicara, tal vez él entendería. Le diría que ella es mi ayudante, que la necesito.

Me arriesgo, ¿qué tan malo podría ser? Me pregunto a mi misma y mi subconsciente hace una mueca burlona, sé muy bien lo que quiere decir, con mi mala suerte todo podría salir mal.

La luz roja se hace eterna y el cansancio me llega de golpe... Olvidé comprar café y ahora siento que me hormiguea todo el cuerpo. Sacudo la cabeza y me doy unos golpecitos en el rostro. Veo por el rabillo del ojo que el conductor que está a mi derecha se me queda viendo pero lo ignoro, estoy llegando al barrio acomodado de la ciudad y prefiero prestar atención a las lujosas mansiones que comienzan a aparecer. Imponentes, esa sería la palabra adecuada. Algunas están ocultas tras altas rejas o cercadas por frondosa vegetación pero adivino lo espectaculares que deben ser... Ufff... ¿Qué hace esta gente con mansiones de ese tamaño? Es como si una hormiga tuviera todo el hormiguero para ella sola. Mi indignación se incrementa. ¿Cuánta gente vive en casas de cartón? ¿O cuanta gente no cuenta con los servicios básicos?

Tengo que calmarme pero no puedo y por un desquiciado momento imagino que Thomas Brown es el responsable de toda la desigualdad del mundo. Sí, ya dije que era desquiciado, pero no he dormido nada y estoy tremendamente estresada. Tengo que calmarme, no lograre una jodida nota si llego ladrándole a Brown y compañía.

Inhalo, exhalo

Inhalo, exhalo

Inhalo, ex...

Suena mi celular y el mensaje de texto de Josephine me dice que llegará con algo de retraso, me pide que le espere.

¿Qué le espere? ¿Está loca?

“Sí, señor Brown. Mi amiga, que dicho sea de paso esta... algo así como obsesionada por usted, me ha pedido que no comience sin ella. ¿Podríamos esperar hasta que llegue?”

Jodido problema...

Minutos después me detengo frente al gran portón. El lugar está prácticamente rodeado de guardias, todos muy serios, casi mal humorados, con los ojos clavados en mi.

Diez minutos les toma comprobar que no soy una fanática sicótica, si no que, soy Elizabeth Green, periodista acreditada de la respetada revista de espectáculos “L.A RedCarpet”, y creo que lo único que no me han pedido ha sido mi carnet de vacunas de la infancia. Mi automóvil tampoco se ha salvado de las inspecciones, tal vez su aspecto, completamente fuera de lugar, les ha dado la impresión de que era candidato a ser coche bomba.

Trato de mantenerme calmada, la gente se está tomando muy en serio esto de la seguridad y no me conviene hacer un escándalo o ponerme quisquillosa antes de siquiera entrar al lugar, no me convendría estar en la lista negra de personas no gratas.

Me trago mi orgullo y hago lo que me piden... no sin antes maldecir a Thomas Brown.

Por fin, me dejan seguir y mi viejo coche asciende escandalosa y lentamente la empinada colina.

Vamos, no me falles ahora... le pido casi cariñosamente y milagrosamente no lo hace, no hasta llegar hasta la cima. Cuando por fin lo hago, el motor ruge estruendosamente mientras humo blanco sale por todos lados, hasta que de pronto todo queda en silencio.

Ho... Por... Dios!! ¿No podía ser esto más inoportuno?

El humo entra por la ventana, me lloran los ojos y me quema la garganta. Me bajo dando un portazo, tosiendo escandalosamente y cuando soy consciente de lo que sucede a mi alrededor veo que gran parte del contingente de seguridad está rodeando mi carro a una distancia prudente con las armas desenfundadas.

Instintivamente alzo las manos, los accesos de tos evitando que diga cualquier cosa.

-To...-intento decir.

-Todo.. Ahgg... ¡Maldito humo!

-Todo está.. está bien. El coche, mi coche-. Logro decir.

Todos se relajan, hablan por los intercomunicadores sujetos tras sus orejas, guardan sus armas. Algunos me mira lastimosamente, otros con ira y yo quiero que se abra la tierra y me trague.

“Tú y tus entradas espectaculares” me reprende mi subconsciente.

--------------------------------------------------------0---------------------------------- No dejo de darle las gracias a mi gran amiga Alexa Cullen por dejarme publicar su obra mas reciente, "El objeto de mi deseo", nos llevara por caminos desconocidos pero que estoy segura que ninguna de nosotras esta dispuesta a perderse, ¡¡¡Chikas afirmense, esto recien comienza!!! TQM amiga, gracias otra vez por la pluma magica.

6 comentarios:

maty dijo...

esta historia es tan genial como todo lo k escribe alexa... este capitulo ya lo avia leido en su blog cuando lo publico pero releerlo trae buenos recuerdos... y la verdad deja entusiasmada para el siguiente... estoy casi segura k el "IDIOTA DE TU JEFE" es Thomas jajja k pasara ahora k llega a la mancion y pueda por fin hablar en persona con el??? jajaja :D

Agy Cullen dijo...

Pobre chica!!!! En una ciudad llena de hombres a los que proboca violar y no tiene ni uno xDD

Agy Cullen dijo...

Y tiene razón con lo de sus entradas espectaculares jajajaja siempre entra de manera a la que todo el mundo sorprende...!!!! Espero el proximo cap. Besos

Agy Cullen

Bell.mary dijo...

Me encanta esta historia es muy diferente a las que he leído, y ya me tiene esperando por mas....sin duda que esta chica si sabe como hacer entradas espectaculares jajajaja......yo también creo que con quien tuvo el incidente en el coche es con Thomas....estara bueno ese encuentro.....
Gracias a Alexa por compartir su historia.....Besos

Anónimo dijo...

Alexa, no nos puedes dejar asi!! jaja que bárbara!! me gusto mucho esta propuesta!

porfitas si puedes continuarlo has lo, no me gusta presionar, pero me encanto esta padre y esta chica cabellos azules jajajja se me hace que nos puede hacer pasar muchas aventuras con sus locuras jajajaja, siempre hacen falta personas así en nuestras vidas!!

me gusta tu manera de escribir, eres tan explicita y detallista!! creo que la propuesta tiene mucho potencial y pinta para ser genial!!!

bueno te mando un fuerte abrazo!!! y aquí estaré esperando por el proximo capitulo!!!





Nancy Q

Annie Yun Ariasu Moon dijo...

ya no van a seguir con la historia? la verdad es muy interesante y me gusta mucho ^^espero que la continúen, no importa que no sea de crepusculo, me gusta aun más por eso XD