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domingo, 21 de octubre de 2012

Mi Secreto- Capitulo 28

Decisiones… La toma de ellas o la falta de las mismas algunas veces está por encima de nosotros. Pero estar perdidos puede llevar a encontrar lo que menos se espera… Así fue para mí, yo huía por falta de determinación sobre un asunto que tenía más de tres años sin poder cerrar; él, él huía de todo para evitar ser la persona que todos esperaban debía ser. A veces, el azar, puede tomar por nosotros la decisión más inconveniente, pero también la más memorable. Mis recuerdos ya viejos hacían constancia de ello.





¡POR FIN!



Pasamos horas en la cama redescubriéndonos, pero había demasiado que yo estaba conteniendo y a pesar de sentirme gozosa de estar con él de nuevo, era muy difícil entregarme plenamente con todo eso que estaba manteniendo a raya.

Quizá, y después de todo, su forzada entrada de nuevo a mi vida había sido demasiado para mí. Iba a necesitar mucho más que sexo para superar todos esos miedos e inseguridades si queríamos estar juntos de verdad. Él aún tenía una vida complicada y una pareja esperándolo. Yo no podía ignorar eso, ni siquiera colapsada de placer.

Cerca de las cuatro de la madrugada aprovechado el silencio y soledad de hotel, se preparó para marcharse. Una de las cosas en las que habíamos estado de acuerdo era que necesitábamos más tiempo para hablar todo lo que postergamos esa noche, y que mi hospedaje no era el lugar indicado. Yo me había horrorizado de sólo imaginar un enjambre de reporteros apostados afuera del cuarto y verme en todas las revistas de chismes del planeta como “La amiguita de Pattinson”. Así que acepté su invitación para mudarme a un lugar seguro.

-Entonces, te recogeré a las once, a dos bloques de aquí, por las calles traseras. Creo vendré en un Bently* viejo, ¿te parece bien? Nos vamos a la finca de Los Campbell, los padres de mi amigo Christopher.

Sonreí perezosamente envuelta en la sábana desde la cama. Mi cuerpo estaba empezando a sentirse muy cansado por la cantidad de actividad física que había realizado durante la noche.

-Sí. Yo seré la chica con la enorme maleta parada cerca del subterráneo. Pero por favor, no llegues tarde, quizá tu paranoica policía crea que lo que llevo conmigo son explosivos para volar el parlamento y no mi ropa. ¿Sí?

Ambos reímos de mi tonto comentario y se acercó a mí para darme un último beso antes de partir. Yo acaricié el moretón que ya era muy notorio en la quijada. Él contuvo un gesto de molestia cuando lo toqué ahí.

-¡Oh! ¡Lo siento! No pensé que te doliera tanto, después de todo, no te quejaste en todo el rato. – Arrugué la nariz mientras sonreía traviesa-.

-No te preocupes, no es tanto el contacto, si lo el uso que le di a mi mandíbula. –E hizo un gesto obsceno con su lengua cerca de mi boca que me hizo retorcerme como chiquilla.-

-¡Ugh! ¡Eres un sucio!

Él se rió con malicia mientras se alejaba pavoneándose victorioso.

-No te quejaste en toda la noche mientras hice eso por todos lados.

Solté una carcajada avergonzada.

-¡Ya! ¡Cállate!

Él me guiñó un ojo y terminó de ajustarse la chaqueta de lona sobre los hombros y subirse la capucha. La noche iba a estar muy fría afuera.

-¿Cómo harás para irte de aquí?

-Bueno… No contaba con ponerme así de loco y hacer que me reservaran una habitación aquí, pero sí que quería tener la oportunidad de hablar largo y tendido contigo sin tener que preocuparme por los paparazis. Así que, como soy huésped; tengo un auto abajo, en el estacionamiento del hotel. ¿Acaso pensaste que había venido a pie? –Se burló de mí con esa última pregunta.-

-No. Pero podrías haber corrido a velocidad vampírica para evitar ser detectado. –Y le saqué la lengua para cerrar mi último comentario.-

Él elevó las cejas sorprendido, arrugando la frente con ello.

-¿Otra vez Edward Cullen? ¡No, por Dios! Pensé que ya lo habrías superado luego de estos años Nina.

-¡Vete al cuerno, Pattinson! ¡Ya me quiero dormir o mañana yo voy a ser la que parezca vampiro por las tremendas ojeras que me van a salir!

Rob soltó una risita socarrona y se acercó de nuevo a darme un último beso que me raspó la piel con la incipiente barba en su mentón.

-Buenas noches Nin.

-Buenas noches Robert.

Ninguno dijo “Te quiero”, pero nuestras miradas estaban cargadas de cariño mientras nos despedimos por ese rato.

Me reí como tonta contra la almohada al recuperar la privacidad de mi alcoba. Me sentía feliz. ¿Podría ser esto de verdad el comienzo de una nueva forma de vida? ¿No más Nina-con-un-hoyo-en-el-pecho? ¡Hum! Iba a ser difícil. ¿Cómo íbamos a resolver aquello? Su rompimiento con Kris iba a ser un dulce para la prensa, ¡y más aún cuando descubrieran la causa! ¿Sería bueno saltar de lleno a un noviazgo a distancia? ¿Sería mejor acaso tomar las cosas con calma, como fueran surgiendo? ¡Tenía tantas dudas! Pero también tenía mucho sueño; demasiado sexo en pocas horas… Volví a recuperar el ánimo y solté una última risita al decidirme a dormir un poco y dejar mi debate para la luz del día.

Ya me había duchado y casi estaba lista para marcharme cuando sonó el teléfono de mi habitación. Intrigada, tomé la bocina para contestar.

-¿Diga…?

-Nina…

¡Uy! ¡Era Ethan! Se me abrieron los ojos gigantescos habiéndolo olvidado por completo.

-Hola Ethan… Uh… ¿Cómo estás?

-Un poco mallugado, pero nada más. ¿Y tú? ¿Estás bien? –No sonaba molesto, sino preocupado. - Nina, lamento no haberte llamado anoche, estaba enojado porque me largaste de ese modo tan tajante luego de que me lié en una pelea por ti.

-Ethan… yo… lo lamento… No esperaba que eso sucediera.

-Eso es obvio, temblabas como hoja cuando ese tipo se apareció. ¿Él era tu cita del medio día?

Me amilané de vergüenza.

-Sí…

-¡Caray Nina! No entiendo nada. ¿Te está acosando, o qué?

-No. Es… Complicado Ethan. –No supe qué más responder.-

Hubo un silencio al otro lado de la línea y yo me mordí el labio, nerviosa.

-Oye, Nina… Ese… ¿Era Robert Pattinson? ¿El actor?

Tragué en seco, ¡lo había reconocido!

-Sí.

-¡Wow, Nina! ¿Pattinson? ¿De verdad? ¿De dónde lo conoces? ¿Por qué dijo todas esas cosas de ti?

-Ethan… Él. Es una larga historia. Demasiado larga como para hablarla ahora, y no sé si valga la pena si quiera hacerlo.

-Mmm… Okay. ¿Y bueno…? Yo… Pues… ¿Aún te vienes conmigo?

Elevé mis cejas sorprendida. ¡Qué buen hombre era Ethan! Estaba dispuesto a recibirme aún después de todo. ¡Qué vergüenza!

-¡Oh, Ethan! Yo…

-¿Qué pasa Nina?

-Es que… Bueno. Me siento muy apenada contigo, pero, no…

-Entonces, ¿qué vas a hacer? ¿A dónde vas a ir? –Callé un momento, buscando como explicarme pero él se me adelantó.- ¡Oh por Dios, Nina! ¡¿Te vas con él?! ¿En serio?

¿Después de todo? ¡Vaya que si me estoy sintiendo como un idiota! ¡Y yo preocupado por ti!

-No Ethan, ¡espera! ¡No es lo que tú piensas!

-¿Ah, sí? ¿Qué estoy pensando Nin? Porque dudo que me esté equivocando.

-Por favor, Ethan. ¡Escúchame! Ni yo misma se bien lo que estoy haciendo. No tienes idea de lo difícil que es todo esto. Yo, bueno, él y yo necesitamos hablar muchas cosas y si te digo la verdad, tengo miedo.

-¿Miedo a qué Nin? –Sonó menos molesto ahora.-

-De lo que pueda pasar después Ethan. De si voy a sobrevivir a él. Si te soy sincera, me siento un poco aliviada de que al menos alguien más sabe lo que estoy viviendo.

-Nina, ¿de qué hablas? No comprendo.

Las lágrimas amenazaron con escapárseme mientras hablaba, las últimas veinticuatro horas habían casi desbaratado mi autocontrol.

-Ethan… ¡Ojalá pudiera explicártelo, pero…! Conozco a Robert de hace unos años y…

-¿Fueron pareja?

-Algo así, Ethan. Pero no quiero que nadie lo sepa, por favor. No quería volver a verlo y alguien me lo impuso y ahora… No sé qué va a pasar.

-Nina, si estas tan angustiada, ¿por qué te vas con él?

-Porque lo necesito. Porque tengo que vivir esto una vez más y dejarlo correr hasta sus últimas consecuencias.

-Nin… Te oigo muy alterada. Me preocupas. ¿A dónde te lleva?

-No sé dónde queda el lugar. Es una casa de campo de unos conocidos suyos.

-Mmm… Entonces, ¿cuánto tiempo estarás ahí?

-No estoy segura, pero… me siento más tranquila de que alguien sepa de mi paradero por si mi cuerpo aparece tirado por los acantilados de Escocia. –Reí de mi pésimo chiste tratando de aligerar el drama. Ethan no lo encontró gracioso.-

-Nina, eso no es divertido. Mira que en éste instante me voy por ti y no dejo que ese loco se te acerque. Ayer estaba fuera de sí, no se me antoja que te vayas sola con el tipo.

-¡Ay, Ethan! No he querido preocuparte de ese modo. Es sólo que estoy muy sensible y no me puedo controlar; pero estaré bien, de verdad. Necesitarías saber demasiado para entenderme.

-Nina…

-No, en serio, está bien. Te lo prometo. Pero de verdad, te ruego no le cuentes a nadie de esto; no quiero verme en los periódicos envuelta en un escándalo rosa. ¿Puedo confiar también en esto en ti?

Él hombre al otro lado de la línea suspiró renuente.

-De eso ¡ni lo pienses! Si no quieres que se sepa, es tu asunto pero… Yo también necesito pedirte algo.

-Dime.

-Quiero que me llames, no que me mandes mensajes, ¿ok? Que me llames si vas a quedarte más de un día con él y de ser así, cada tercer día, hasta que vuelvas a Londres. ¿Tenemos un trato?

-¡Por Dios, Ethan! No es para tanto.

-¿Trato…? O me tendrás llamando a los periódicos pasado mañana si no sé que estas bien, donde quiera que eso sea.

Sonreí más tranquila. ¡Ethan era maravilloso!

-De acuerdo. Cuenta con ello.

-Correcto. Pues… Cuídate Nina, y espero tú llamada más tarde, ¿Okay?

-Sí, mi caballero de brillante armadura.

-Tonta.

-Te quiero Ethan. Discúlpame de nuevo por todo.

-Ya… Ya… Será una anécdota interesante para cuando esté gordo y calvo, -su voz reía por el teléfono- “…El día que golpeé a un galán de cine para rescatar a mi chica…”

-Tú nunca estarás gordo y calvo amor, siempre serás fantástico.

-Je… Je… Je. Lo sé

Rió contagiosamente y lo coreé aliviada por como terminaron las cosas entre Ethan y yo.

Dejé el hotel arrastrando mi enorme maleta a cuestas y me encaminé hacia el subterráneo algo preocupada. ¿Y si no aparecía? Claro que me había confirmado en un mensaje que ya venía por mí, pero tenía pánico de que me plantara.

Un viejo Bentley de cristales entintados me hizo señas con las luces mientras se acercaba al lugar donde esperaba. Yo traté de mirar al conductor sin mucho éxito hasta que estuvo estacionado junto a mí. El cristal eléctrico bajó para dejar ver a Robert solo al volante del auto y muy sonriente.

-¡Hola! Espera, ahora bajo para ayudarte con el equipaje.

Acto seguido y a toda velocidad, metimos el baúl entre ambos al compartimento y saltamos al interior del coche. Sólo una vez que estuvimos bien guarecidos bajo las oscuras ventanas se acercó a mí para darme un beso sobre los labios. Sonreí feliz, todos mis temores disipados.

-¿Desayunaste algo Nin?

-No, no pude hacerlo a causa del equipaje, pero tomé un café en mi habitación, gracias.

Él sonrió evidentemente orgulloso de algo ante mi respuesta.

-Bueno, entonces, creo que me vas a adorar. Mira atrás…-Y señaló con el hombro al asiento trasero-.

Dos grandes bolsas de papel estaban sentadas ahí, junto a sendas tazas de cartón con más café y unas botellas de coca-cola y agua.

-No estaba seguro que querrías, así que traje varias cosas. De todas formas, en la casa nos tendrán listo algo para almorzar. El personal de la finca sabe que vamos para allá. Si tenemos suerte y el tráfico no es demasiado, estaremos allá en un poco más de dos horas.

Tomé un paquete y saqué un bagel relleno de algo delicioso y salado. Sonreí de gusto ante el detalle y comí.

Poco a poco las calles de Londres fueron quedando atrás para dar paso a una moderna carretera y luego a un camino menor. La charla fluyó alegre durante el trayecto, evitando ambos el tema Kristen, y por hacer conversación por fin le confié el nombre de la empresa para la que trabajaba mientras que él silbaba divertido.

-¿Cambridge, hu? ¿Ya ves Nina? Estas destinada a tener a Inglaterra unida a tu vida.

Le seguí la broma, todo me parecía magnífico esa mañana. Tenía muchas ganas de que así fuese ya siempre.

Finalmente tomamos un camino rural ladeado de verdes árboles; el cuál desembocó en una enorme casa para nada simple como la imaginaba.

-¡Por Dios! ¡¿Esto es de tu amigo?!

Él rió levemente mientras asentía.

Resultó que los Campbell también criaban caballos de carreras y la casa de campo era más bien una finca completa con caballerizas y pista para practicar equitación. Había personal que trabajaba ahí todo el día y se iba antes de la cena, pero en la casa sólo vivía un matrimonio mayor que se encargaba de mantenerla y cuidarla.

Como ya nos esperaban, nos ayudaron a bajar las cosas de ambos mientras que saludaban cordialmente a Robert. Nuestras habitaciones estaban en la planta alta a propósito separadas una de la otra. Era tarde y la Sra. Collins nos ofreció un delicioso almuerzo y luego, simplemente desapareció.

-“Discreción británica” –dijo Rob-. Somos famosos por eso, ¿recuerdas?

Era extraño hallarme de nuevo a su lado, la complicidad que nos había dado el confinado espacio del automóvil parecía haberse diluido entre los amplios muros de la casona.

-¿Y…? ¿Nina? ¿Quieres un tour o prefieres descansar?

Lo miré expectante, ya nos habíamos saltado el juego previo el día anterior y terminado en la cama. ¿Valía la pena hacerme la tonta?

-Creo… Creo que, me gustaría me enseñaras lo alrededores para platicar un poco más contigo.

Él sonrió levemente nervioso y luego de revolverse el pelo con una mano me guió hacia afuera.

-Y, tu amigo Chris, dices que lo conoces de hace mucho…

-Sí, desde que éramos unos críos. En una época, casi vivía bajo su mismo techo de tan cercanos que éramos.

-¿Ah, sí?

-Sí. Nos pasábamos horas tocando la guitarra y cantando como tontos en su cuarto. Era cuando quería cantar rap. –Se encogió de hombros mirando en su interior al ameno recuerdo- Tardé en descubrir que no era lo mío; aunque su hermana Fucsia me lo recalcaba todo el tiempo… -rió de buena gana ante la imagen mental- Éramos unos odiosos con ella, tú sabes… La hermanita menor… ¡Ja! Incluso jugamos a fastidiarla aplicándole la ley del mudo cuando ella estaba cerca.

-¿Ley del mudo?

Soltó una carcajada avergonzada.

-Nos callábamos abruptamente cuando aparecía. Ella nos decía y decía cosas y no le contestábamos. Creo que aún le caigo mal por las bromas pesadas que le jugamos entonces.

-¿Qué edad tenías?

-¡Oh, bueno! Como trece años, creo… Ella debe haber tenido como diez…

Reí al imaginarme a un Robert chiquillo y odioso. Traté de calzar las fotos suyas modelando de adolescente y el posible ego que eso le debió haber dado y sentí pena por la niña.

-¡Ugh! Creo que yo también te encontraría odioso aún ahora.

-Bueno… En mi defensa, ella siempre quería colarse a nuestro cuarto, como perrito faldero… Y nosotros, tu sabes… También hablábamos de chicas y teníamos revistas porno escondidas bajo el colchón de la cama.

Solté una carcajada, eso no se oía todos los días de la boca de un hombre adulto.

-Sí, claro…

Habíamos casi llegado al establo cuando nos detuvimos junto a la cerca.

-Sabes… En muchos sentidos, contigo me he sentido como ese chiquillo torpe que era. Es como si nada de lo que sé se aplicara contigo. ¿Recuerdas cómo se dio todo tan fácil entre nosotros? –Asentí en silencio, mirándolo con atención- Pareciera que nada más nos separamos y todo se fue al traste. No supe cómo recuperarte. Fuiste muy dura.

-¿Eso crees? Tú fuiste muy cobarde. Me traicionaste.

Guardó silencio con los ojos muy abiertos y fijos en mí, sus labios apretados en una fina línea.

-Lo siento Nina… De verdad.

¿En verdad quería hacer esto? Recriminarlo de nuevo, ¿sin darle oportunidad?

-Ya… Remordimientos y penas… Son memorias que hicimos. ¿Qué estamos haciendo ahora Robert? Necesito saberlo.

Él tensó la boca y realineó el cuerpo, mirando al cielo.

-Nina… -Sonó preocupado-.

“¡No!, no me salgas con esto ahora”, pensé. Sentí que las piernas me flaqueaban y me aferré a la viga.

- Tengo que aclararte algo. –Se me hizo un nudo en el estómago, pero no me corté. “¡Es ahora o nunca”!- Yo… Nosotros… Esto…. Yo no creo que pueda con esto otra vez si tú vas a seguir con ella Robert. Lo que te dije ayer por la mañana es cierto. No quiero estar con alguien siendo la otra. No puedo.

Me miró impactado por mi franqueza y cerró los labios en un gesto de contención muy evidente. Sus ojos se abrieron y cerraron varias veces en busca de una respuesta adecuada.

-¡No! ¡Tienes razón! Y lo entiendo… Yo tampoco quiero eso para ti.

-¿Entonces? ¿Qué estás diciendo?

-Digo que… Tienes razón. Yo, bueno… No creí que esto volvería a suceder entre nosotros. –Se sonrojó un poco y torció una sonrisa.- Okay, miento… Sí. Soñaba con ello, pero jamás creí que me permitirías si quiera besarte… -Me miró arrebolado y luego bajó el rostro hacia el pecho, escondiéndolo de mí.- Yo…. De verdad tenía la esperanza de que ese tal Aarón fuera un pretexto tuyo… ¡Un cuento más! ¡Hice tantos planes cuando recibí el E-mail!

Lo analicé con la mirada, ahora parecía un niño pillado en travesura y confesando con inocente alegría.

-¿Planes?

-Sí, es que, Nina… ¡Hay tanto que quiero saber de ti! Tantas cosas que quiero hacer contigo.

No quise dejarme llevar por la distracción y arremetí de nuevo.

-¿Y tu novia, Robert?

-Hu… Bueno, Nina… Ella está filmando y yo… No esperaba esto Nin… -y su mano se deslizó por encima de la guía hacia mí para tomarme la mía-. Dame la oportunidad, por favor. Si tú lo quieres…

-No has contestado mi pregunta Robert.

-Creo que lo hice. Pero, quiero que estés convencida de que me quieres tú también Nina.

¿¡Qué diablos!? ¿Acaso no se había dado cuenta ya de cuánto me importaba? Pensé en decirle que lo adoraba, pero las palabras no salieron de mis labios, ¿porqué?

Él seguía aguardando por mi respuesta.

-Creo que… Está bien… ¡Por ahora! Yo tampoco esperaba volverte a ver, nunca más.



Me miró sereno. Luego, algo cruzó por su mente y su expresión cambió.

-Nina, hay algo que yo también quiero saber.

-¿Qué cosa?

-Todos esos hombres que mencionaste… ¿Es verdad? ¿Ese Ethan es uno de ellos?

Se me hizo un nudo en el estómago, pero opté por ser sincera ya que para eso estaba ahí, con él. No más historias o enredos.

-Sí.

Giró su rostro al otro lado del mío, tragando el golpe. Podía ver su gesto torcerse con acritud y desencanto. Yo esperé en silencio, incómoda, molesta. ¡Que no se atreviera a hacerme algún reclamo por ello! Tenía que aceptarme con todo al igual que yo a él para empezar de nuevo.

Luego de una larga pausa, suspiró y dejó caer los hombros. Sus ojos, transformados a ese azul traidor reflejo de sus emociones, se centraron en mí, silenciosos. Despacio, con calma y cuidado, se acercó a mí y me besó.

-Lo siento, tenía que saberlo. Soy muy celoso aún, pero no quiero ser como tu Imanol de monstruoso. Me va a costar un poco digerirlo, porque sé que pudo haber sido muy distinto y que es mi culpa que todo haya ido tan mal entre nosotros. El tal Ethan te quiere, ¿verdad? Ayer deseaba arrancarme la cabeza tanto como yo a él.

Yo hice un gesto elocuente con los labios, confirmando su afirmación.

-No lo culpo. Apenas habías estado con él la noche anterior y al día siguiente un loco le cayó a golpes para reclamarla. ¡Oh, Dios Nina! ¡Hice cosas horribles ayer! No entiendo cómo estás aquí ahora.

Ahí estaba de nuevo lo de la cuasi-violación. Sí, a mí también me incomodaba el recuerdo de la forzada dominación, pero al final su locura nos había reunido de nuevo. Bien sabía que yo jamás hubiera tenido las agallas de buscarlo por mí misma.

-No me acosté con él… –Me miró sin comprender.-

-¿Qué?

-Aún no me había acostado con él… Pasé la noche en su cama y ni siquiera me tocó porque se lo pedí. Ethan es un hombre decente Robert… Mejor de lo que creía.

Él elevó sus cejas absorbiendo la información incrédulo.

-¿Y antes? ¿Tampoco…?

-Antes, sí. Él fue el primero después de ti.

Apretó los labios, molesto.

-Pero es mi amigo ahora, más que nada.

-Yo también fui tu amigo, antes de enamorarme de ti. Demasiado pronto, demasiado fácil.

-Yo también me enamoré de ti…

¡Por fin lo habíamos aceptado! Nos lo habíamos dicho el uno al otro, de frente. Estaba hecho. ¿Qué íbamos a hacer ambos ahora?

Robert cerró los ojos un segundo mientras que a mí me estaba faltando el aire y me había paralizado luego de mi confesión. Cuando los abrió fijos en mí, brillaban de emoción y finalmente una enorme sonrisa se extendió por todo su rostro. El cuerpo se me electrificó lleno de vida y me embriagué de su aroma a tabaco y loción cuando se inclinó sobre mí para besarme.

-Vamos… Me tomó de la mano, hay que recuperar el tiempo perdido, y lo mismo podemos platicar en el cuarto que aquí afuera.

Me ruboricé gustosamente al saber a qué se refería y lo miré con adoración. El resto del día no salimos de la recámara hasta bien entrada la noche, cuando el estómago nos protestaba descaradamente pidiendo ser también alimentado.

En una oportunidad, me separé de Robert y cumplí mi palabra con Ethan, llamándolo para tranquilizarlo y decirle que todo estaba bien.

-¿Segura Nin? –Me preguntó él.-

-Sí Ethan, creo que todo va a estar bien.

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¡Uf! ¡Lo logré! Logré contarles lo que en realidad quería sobre su encuentro. Todo el escándalo de Kristen me rompió la mente y la inspiración.

Pero, bueno… Sólo tardaron estos dos en decírselo 28 capítulos, ¿eh?

¡Ja… ja… ja…!
Cariños: Sissy

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Lindo Sisy..fue tan romantico..y el detalle del desayuno..que preocupado...al fín los dos reconocen que se aman..no demores en publicar el siguiente..ya quiero saber en que termina KRisten..la verdad me gusta esta Nin ...MARTHA DE PERÚ

althena dijo...

Me encanto Sissy estupendo el cap!!!! genial espero que Rob no lo eche a perder!!! y que Nina no sufra mas!!! Me encanta Nina mas que Kristen es mil veces mejor jajjajaj eres genial Sissy me encanta tu forma de escribir besitos espero ansiosa tu proximo cap!!!♥♥♥

coki cullen dijo...

HOLA SISSY!! me encanto el capi... ese viaje en coche con desayuno incluido y todos esos sentimientos a flor de piel...jooo !! esperando el siguiente!!!!

maty dijo...

buenisimo como siempre sissy, me encanto la parte de los celos pero controlados, me encanta esta historia y espero no tardes tanto en subir el proccimo capitulo por k me desepero...jajaj bueno que estes muy bien y muchas felicidades...

Claudia Miller dijo...

Sissy, muchas felicitaciones!!!!
Me gusto mucho este capítulo...ya estoy esperando el siguiente con ansias para saber que pasa.
Saludos :)

Sissy dijo...

Wow! Coka. No entro el fin de semana y, zaz! Ya subiste el siguiente capitulo!
Gracias!
Traigo sentimientos encontrados porque estoy trabajando en el capi 31 y fluye muy fácil, pero ya siento el fin encima. Quizá uno o dos capitulos mas y ya....
Va a ser muy raro dejar ir a todos estos personajes con los que he vivido estos dos últimos años tan fuertes de mi vida.
Chicas, de verdad agradezco su cariño para con la historia, todo el apoyo que le han dado a Nina y a mi. Espero no decepcionarlas con lo rebuscado de la trama, pero ha sido lo divertido también, verdad?
Gracias por sus palabras y nos leemos pronto!
Martha de Perú, Althena, Coki, Maty, Claudia y a todas Uds. Que me comenten después de esto.
Cariños:
Sissy

Sissy dijo...

Por cierto chicas, les dejo aquí una foto y un artículo.
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Robert SÍ estaba en Londres en esos días de Noviembre del 2011.
Sí, también estaba un poco subido de peso, pero igual de guapo que siempre, ¿no creen?
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Besos!!
Sissy

http://www.popsugar.com/Robert-Pattinson-Pictures-London-November-25-2011-20568985



Anónimo dijo...

Hola Sissy.
Hasta el día de hoy pude leer el nuevo capítulo y como siempre felicidades "SEÑORA ESCRITORA", me encanto, haces que nosostros también vivamos junto con Robert y Nina su historia.
Marga.

Bell.mary dijo...

Hola Sissy hasta que por fin blogger me deja comentar,,,,,,, antes que nada me encanto el capitulo, la manera en que Robert quiere arreglar un poco las cosas, lo del desayuno fue un gesto muy bueno por parte de el significa que esta al pendiente de ella, ame cuando se dijeron que se habian enamorado creo que fue lo que les falto desde el principio haberlo dicho asi de directo, espero que la cosas para esta parejita sigan igual de bien...........
Gracias nena por publicar un capitulo mas de esta hermosa historia que me tiene alucinando...Besos

wichelitap dijo...

sissy... lei el domingo el cap, pero recien ahorita q me puse en la compu puedo comentar, jajaja dejando de lado x un momento la investigación que debo de hacer pa la clase... :P
esta increible el cap, hermoso, tierno... me ENCANTOOOOOOOO.
hay muy buenos momentos, y la verdad es DEMASIADO IMPORTANTE que se hayan por fin dicho de frente que se enamoraron, era de vital importancia que lo hagan...
Y Robert tan atento, es un hermoso, en recompensa de todas las veces que quisimos matarlo por sus estupideces.
estare esperando el siguiente cap...
besos.
XOXO

krizia cullen dijo...

Hola Sissy, no había leído el capítulo hasta hoy, supongo que se me paso el revisar el blog. He estado ocupada y con poco tiempo.
El capítulo es muy, muy apetitoso, para degustarlo despacito y recrearlo mentalmente. Me gusta como estableces la comunicación entre ellos, después de las emociones del capítulo anterior. La situación la conviertes en un muestrario de sus sentimientos guardados demasiado tempo.
Me gusta esta Nin con su deseo por Rob.
Esperaré impaciente el siguiente capi....

Angeles Nahuel dijo...

Guau... sabes escribes tan bien..con tanto sentimiento, con una narrativa tan clara y limpia..que a veces me olvido que es un fic... genial

Beba dijo...

hola como siempre gran capitulo me encanto!!! queria consultarte si tu no tienes alguna pagina o estas en fanfic para que avise cuando actualizas es que a veces no reviso muy seguido por aqui y hasta hoy me di cuenta que habias actualizado gracias

SONIA dijo...

!!!!TE AMO SISSY!!!!!!!, (EN EL BUEN SENTIDO DE LA PALABRA), QUE CAPITULO TAN HERMOSO, LO AME, LO AME....MUCHO.....EXTRAÑO ESTAR METIDA LEYENDO, PERO YA NO PUEDO POR QUE DESPUES DE 9 MESES POR FIN ESTOY TRABAJANDO...PERO ANHELABA LEERTE. MIL BESOS MUA

healcar dijo...

Me encanta!!! Amo esta historia y la forma como vas desenredando el nudo de sentimientos. Has escrito algo nuevo? Me encantaria leer muchas historias mas.
Y Coka nuevamente gracias por publicarlo.

Anónimo dijo...

Wowww

Es tan intenso el sentimiento de ambos,siii finalmente confesaron su amor ayyyy que Romantico, sin embargo no me fio mucho de Robert al constestar sobre K.

Debo confesar que me encanta Nin y su: ¿¡Qué diablos!? jajajaja, es tan genuino y real a semenjantes respuestas de El.

Bueno Sissy nuevamente otro capitulo Genial, felicidades.

Pao